sábado, 31 de mayo de 2008

La conciencia. La vergüenza. La condena.

Era inevitable. Tarde o temprano, las páginas indéfilas debían rendir homenaje al inmenso Rafael Azcona. No concibo esa amalgama llamada cine español sin el concurso del mordaz logroñés, que, junto a Ferreri, Berlanga o Saura, le pintó la cara a un país sin conciencia, un país eternamente avergonzado, una sociedad condenada por ella misma.
Eso y mucho más es EL VERDUGO, una radiografía minuciosa de lo que había pasado, lo que entonces pasaba y, claro, lo que al final después se ha visto que tenía que pasar.
Nunca he sido amigo de los libros de historia, ni de la novela histórica, los encuentro sonrojantemente parciales, ocultistas por definición, incapaces de hacerse justicia ni a ellos mismos. Prefiero la mirada aislada, única, insobornable del observador que nada debe, que saca su lupa y rastrea los detalles. Es lo que yo entiendo por Historia, pero ya se sabe: manipula el pasado y poseerás el futuro.
Hablando de la película, Azcona se disfraza aquí de una especie de imposible Kafka patrio, pasado por el fino tamiz de un Valle-Inclán desbocado, para contarnos la imposibilidad de su protagonista para desprenderse del yugo impuesto primero por su suegro, verdugo de profesión, y luego por sus precarias perspectivas económico-sociales.
La idiotez de los que censuran no les permitió en su momento apreciar de qué iba la cosa, lo tomaron al revés y se pensaron que ensalzaba al régimen, mostrando lo que le ocurría a un pusilánime. Berlanga no echa mano aquí de su famosa coralidad y prefiere centrarse en el personaje interpretado por Nino Manfredi, el perfecto españolito de la época, acosado, vilipendiado, derribado. El genial Pepe Isbert encarna memorablemente a esa otra España, oscura, machacada, sin posibilidad de redención. Esa dualidad que nunca se pudo denunciar desde el cine de aquel tiempo (ni desde ningún otro ámbito, claro) sirvió a un descreído por naturaleza como Azcona para soltar las migajas sobrantes de la destrucción, mostrarlas y esperar la reacción de una sociedad miserable (en todos los sentidos), incapaz de mirarse a los ojos, temerosa de abrir las ventanas para dejar correr el aire. Sólo la impresionante escena final, con el verdugo transfigurado en víctima, sirve para ilustrar y resumir cuarenta años de vergüenza, de bajeza moral.
EL VERDUGO ganó el Fipresci en Venecia, fue aclamada fuera de nuestras fronteras, etc... Magnífico, diría Azcona, pero sinceramente ¿sirvió ese reconocimiento para algo? ¿Acaso miró la vieja y piadosa Europa a este reducto bananero que tanto le ha servido como solaz y vacación? No nos engañemos, siempre hubo un primer mundo y un tercero, y lo máximo a lo que un trabajo como este podía aspirar, aun suponiendo una lección de cine, era a reivindicar un cierto exotismo mediterráneo.
Así somos.
In memoriam, saludos desde el patíbulo.

Cuervo ingenuo

Sí, también hubo quien, de manera más o menos explícita, recogió la sátira y la mordacidad ibérica del maestro Azcona y no dejó títere con cabeza. Importante: en plena época de libertades y transiciones, esta acidísima crítica al "socialismo" fue CENSURADA. Así, con todas las letras.

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viernes, 30 de mayo de 2008

Alcoholes

"Gente conozco de todas clases
A la altura de su destino no llegan
Indecisos como hojas muertas
Rescoldos mal apagados sus ojos son
Inestables sus corazones como sus puertas"

Esto escribió el gran Apollinaire a modo de contrapuerta a su difícil genio, una especie de piadoso corazoncito asoma por entre el desprecio del artista e intenta comprender la inferioridad en vez de ignorarla.
Algo parecido me pasa con TO HAVE AND HAVE NOT. Me explico: A estas alturas casi nadie podría obviar la estrecha similitud, digamos de género, o digamos de estructura, entre aquélla y la más "glamourosa" CASABLANCA. En aquel período, la filmografía americana se vio sacudida por el estallido de la segunda guerra mundial, por lo que productores, guionistas y directores quedaron automáticamente contagiados de tan remarcable suceso. Éste sería un buen ejemplo para intentar definir el género de ambas películas: influidas por la guerra pero no explícitamente bélicas.
La de Michael Curtiz cuenta con las imágenes más inolvidables que se recuerdan en sala oscura alguna; la de Hawks, unos diálogos simplemente impresionantes. El tour de force emprendido por Humphrey Bogart y Lauren Bacall dejan boquiabierto por su velocidad, precisión y segundas intenciones. Bueno, por allí andaba un tal William Faulkner, no sé si les suena.
Un ejemplo más de que entonces parecía más sencillo contar una historia, darle un sentido a lo que ahora sólo son imágenes muertas.
Como dije al principio, TO HAVE AND HAVE NOT se desprende desde el principio de su supuesta coraza "casablanquiana" para mostrar un abanico multicaracterístico de personajes y situaciones que, inevitablemente porque así es Hawks, entran constantemente en conflicto.
Sin embargo no es una película tan dura. Los personajes se miden, se conocen, se tantean, bailan antes de la primera dentellada, y eso provoca un curioso efecto desdramatizador, casi de comedia.
Por otra parte, está el personaje alcohólico e inocentón de un tal Walter Brennan (nada más que el mejor secundario de la historia del cine), que transmite una humanidad fuera de lo común en este tipo de historias.
Las películas de Howard Hawks dan para hablar durante tres vidas sobre ellas, pero no porque creen algún tipo de controversia, sino todo lo contrario, el espectador sale tan satisfecho que necesita hablar con alguien sobre lo que acaba de ver. Yo lo llamo clasicismo.
Saludos indéfilos.

Lo que pudo ser...

... pero no fue. Hace tiempo prometí a los indéfilos comparar la banda sonora que Kubrick rechazó en el último momento para 2001, obra del insigne Alex North, y así enriquecer nuestra percepción (a veces demasiado inamovible) de las películas.
Así pudo ser...

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jueves, 29 de mayo de 2008

Loco insomnio

A medida que vamos cumpliendo años y, por lo tanto, vamos ampliando las películas vistas, es más evidente que, al igual que las olvidadas casi instantáneamente, están las que nos resultan imposibles de olvidar, sea por una u otra razón.
TAXI DRIVER pertenece al no demasiado amplio (experiencia es un grado) grupo que quedan marcadas al rojo por distintos motivos.
Contar de nuevo la peripecia paranoide de Travis, el insomne que decide trabajar el turno de noche como taxista, puede resultar algo cansino, y es que hablamos de una de las películas más comentadas de los últimos treintaytantos años.
Aprovecharé, por lo tanto, para dar un tirón de orejas a la academia por no premiarla en su momento y, sin embargo, hacerlo casi obligadamente con una cinta como THE DEPARTED, que palidece al lado de esta obra maestra tanto en forma como en fondo.
La interpretación de De Niro me sigue pareciendo escalofriante, con esa actitud socarrona-nihilista que parece decir "me la suda todo", aunque en realidad no sea así. Creo que este gran actor creó, sobre todo a raíz de este film, la etiqueta, referida a una cierta manera de actuar, "muy De Niro". Desgraciadamente, el nivel de sus trabajos a partir de los noventa comenzó a decaer notablemente, logrando mejores cotas como director que como intérprete.
Aparte de De Niro, TAXI DRIVER es puro cine negro. La fiereza con la que Scorsese retrata la violencia proviene, a mi modo de ver, del mejor Sam Fuller, y enlaza, en una cabriola fantástica, con los más recientes trabajos del extraordinariamente reciclado Cronenberg. El personaje no se cuestiona nada, sabe que él actúa bien y sus enemigos mal, y por lo tanto debe eliminarlos. Tan simple como eso.
Si no hablásemos de un maestro como Scorsese, estaríamos ante el enésimo fardo fascista de un Stallone o Van Damme cualesquiera, por ejemplo (aquel año, el oscar lo ganó ROCKY. Toma ya!); pero existe una diferencia fundamental: en TAXI DRIVER, la espiral creciente de violencia, rematada por un monumental baño de sangre, en ningún momento es justificada, si no es por una mente desquiciada que pierde los papeles, AUNQUE LOS TIPOS A LOS QUE SE CARGUE SEAN DESPRECIABLES.
Quería recalcar esto último porque ahí radica, creo yo, todo su valor cinematográfico. Bueno, y porque de allí salió esa pequeña maravilla llamada Jodie Foster y también descubrimos a un actorazo cuya carrera ha sido inversamente proporcional a la de Robert De Niro, hablamos, como no, del impresionante Harvey Keitel. Como inolvidable es la neoyorquinísima partitura de Bernard Herrman
Retrato en clave amarga de la sociedad americana y sus obsesiones, sus miedos y sus trampas, TAXI DRIVER es uno de esos títulos que a muy poca gente se le ocurriría discutir, sobre todo porque aún permanece como piedra angular (fundamental diría) de una filmografía a la que todos alaban pero pocos reconocen, y ahí está su mérito. Sabido es, también, que su guionista original, Paul Schrader, reflejó una cierta etapa depresiva sufrida tiempo atrás.
Sabemos que Scorsese jamás habría podido cargar con el peso específico de THE GODFATHER, pero ¿imaginan qué podría haber perpetrado Coppola si le hubiesen encargado TAXI DRIVER?
Insomnes saludos.

Metamorphosis 1

Es posible que no mucha gente que ahora admira a Philip Glass sepa que se ganó la vida hace unos cuantos años como taxista en Baltimore. Lo que son las cosas, para que vean que el Fary no fue el único...

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miércoles, 28 de mayo de 2008

Sencilla mente

Que el cine de Víctor Erice debería haber servido de ejemplo a seguir por una cinematografía tan maltrecha como la española, es algo tan sobado que a estas alturas adquiere tintes de leyenda urbana.
¿Es posible que la paciente, milimétrica, sensibilísima trayectoria de este enorme creador corra el riesgo de hundirse en las ciénagas del mito inventado? ¿Preguntará alguien dentro de cicuenta años qué sentido tiene hacer una película cada diez?
Me importa muy poco una vez que sigo asistiendo a la rotundidad de esa obra de arte (que debería serlo también de exhaustivo estudio en las escuelas de cine) que es EL ESPÍRITU DE LA COLMENA.
Pero añadamos también, aunque con toda seguridad las comentemos más adelante, sus otras dos obras en formato largo, EL SUR y EL SOL DEL MEMBRILLO (si obviamos LOS DESAFÍOS), pues considero esta "trilogía" tan imprescindible como inseparable.
Acerca de la que nos ocupa, treinta y cinco años después se reivindica como estandarte de esa "nueva ola" inexistente, que pudo ser pero nunca fue, que ahora, insisto, se toma como modelo para los trabajos españoles más interesantes.
Erice tomó lo más amargo de la españolidad y, con un tacto finísimo, que probablemente beba más de fuentes orientales que otra cosa, dejó caer que en lo gris y cotidiano también se esconde lo mágico, lo inasible, la poesía. La mirada limpia de una Ana Torrent sublime (ojo, que estoy hablando de una niña) nos embarca en la fascinación como vía de escape que supone el cine (acertadísima la elección de FRANKENSTEIN) y la contrapone con el desencanto-derrota anarquista del padre, violadas todas sus convicciones por la intransigencia.
Ponen los vellos de punta esos pocos planos simplísimos donde apenas aparecen una casucha derruida (la guerra), un pozo (la miseria) y el infinito y horizontal campo castellano (la desesperanza). En esa humildad de medios, Erice pone en pie una impresionante parábola sobre vencedores y vencidos. Se muestra el despiadado arrollamiento de la inocencia, el sentimiento de culpabilidad que ha sobrevivido incluso a sus fascistas padres o la crueldad de quien nada se pregunta porque nada quiere saber.
Aparte está la maravillosa fotografía de Luis Cuadrado, la música de Luis de Pablo, aparte está el momento mágico del encuentro de la niña y el "monstruo", y esa vía del tren que marca el fin (o comienzo) de trayecto para según qué personajes, o la recreación simplemente insuperable de Fernán Gómez o la sensación, y eso pasa cada cien o doscientas películas, de estar asistiendo a un punto incógnito en nuestras vidas (llámenlo revelación si quieren) donde, casi en silencio, transmutamos en un ser mejor. Y eso es mucho, demasiado.
Saludos envueltos en dulces zumbidos.

Marcus Miller-"Frankenstein"

Bueno, ya sé que la cosa está traída por los pelos, pero éste va para el más funkyman de toda Indefilia: Charly gatillofácil. Sé que él sabrá apreciarlo.

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martes, 27 de mayo de 2008

El ruido y la furia

En un momento inabordable de APOCALYPSE NOW, Coppola decide canalizar su megalomaníaco presupuesto de una forma sorprendente. De todas las imágenes fílmicas que han entrado alguna vez en simbiosis con el arte pictórico, el sobrecogedor bombardeo de la selva con napalm quizá sea la más significativa. No se puede describir con palabras lo que uno siente al asistir a ese espectáculo de destrucción sin paliativos. Horror, estupefacción, vergüenza...
Es sólo una de las increíbles boutades que el director más osado de su generación imaginó como gran manifiesto antibelicista sin antibelicistas de por medio, buscando las entrañas de la bestia e incorporando, de forma magistral, la guerra como espectáculo, nada que no hayamos visto recientemente en la CNN, pero que en 1979 causó un impacto que aún perdura.
Coppola partió de una historia de Joseph Conrad, cambiando la ubicación (África por Vietnam) y respetando acertadamente la figura de antihéroe encarnado por Martin Sheen en el papel de su vida.
La acción está trufada de momentos irrepetibles, como el nihilista monólogo de Robert Duvall mientras los soldados hacen surf en pleno bombardeo o el corrosivo espectáculo playboy para las tropas, con guiño incluido a Mr. Nixon.
Seguidamente, tras ubicar al espectador en la sinrazón de la guerra, Coppola no sólo no da un respiro, sino que utiliza el grueso de la novela original, la travesía en barco, y filma al ufano soldado americano entrando en contacto con el horror (leit motiv base de la película), experimentando el miedo a la amenaza invisible (sólo superado por Ford en THE LOST PATROL) y sucumbiendo finalmente, tal y como lo haría su propio país en tan vergonzoso conflicto.
De ahí al final caben todas las interpretaciones. Unos dirán que Brando sobreactuado, otros dirán que genial. Unos que demasiados ácidos en el rodaje, otros que poética visual. Unos que el final desmerece, otros (entre los que me incluyo) dicen que ni delgadas líneas ni metales chaqueteros han logrado alcanzar, en todo su pretencioso metraje, ese momento suspendido en el tiempo en el que el coronel Kurtz se remoja, pausadamente y entre sombras, el cráneo rasurado.
Y es que hay imágenes, lo decíamos al principio, que eclipsan a mil palabras.
Saludos ahora.

Por fin, al fin, el fin

Así acababa la epopeya vietnamita imaginada por el "padrino" Coppola. Gran documento filmado en 1970 en la isla de Wight.

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lunes, 26 de mayo de 2008

Venga ya, hombre

Bueno, hoy estoy dispuesto a jugármela. Como no todo van a ser parabienes y genuflexias, daré mi propia versión sobre "la película de culto española" (me niego a utilizar mayúsculas), es decir ARREBATO del introspectivo Iván Zulueta.
Lo primero que me gustaría reseñar es que la película está mal rodada, lo cual no tiene nada que ver, pienso yo, con intentar remedar la instantaneidad de Warhol o Morrisey, por ejemplo. Y es que las costuras del arty neoyorquino se ven demasiado. Zulueta, proveniente de la publicidad, se deja manosear la creación por una irritante tendencia al exhibicionismo, dejando la trama constantemente inconclusa y recortando la tridimensionalidad de unos ambiguos personajes a los que se les podía haber exigido más.
Luego. No por repetir exhaustivamente cada leit motiv (el primer plano de la cámara, los cromos, las pantallas de luz...) es capaz el director de enfatizar su atmósfera de microcosmos desorganizado; su "cine de los sentidos" se ve así dañado al verse coartado tanto por una incomprensible voz en off que nada aporta, como por la sensación de que los juegos sexuales han sido incrustados con el mero propósito de provocar al reprimido espectador español, pero dejando unas lagunas tremendas en el avance narrativo (a trompicones).
La supuesta inquietud que debería conllevar un personaje como el "interpretado" por Will More (seudónimo de un viejo compañero de juergas del [este sí] imprescindible L. M. Panero) se queda en una extraña "parodia seria", juguetona, bufonesca, pero poco más.
Quizá esté siendo un poco injusto con uno de los pocos ejemplos de experimentación formal que se han dado en España; es cierto que, por ejemplo, para un espectador tipo que desconozca a Godard, a Wenders o a Buñuel, lo que ya sería grave, sí que podría suponer un descubrimiento, una digna puerta a ese otro cine tan necesario como ignorado, pero una vez más siento el irreprimible deseo de asesinar a algún cinéfilo amparado en la nostalgia que no cesa de repetirme, hasta la náusea, la importancia de este film en la transición (como si a Adolfo Suarez le hubiese importado esto alguna vez ¿?).
¿Por qué, aun con todo esto que he dicho, recomiendo su visionado? (por cierto, acaba de salir a la venta en DVD por primera vez) Claramente porque el intento es loable, porque abrió los ojos a gente como Villaronga o, posteriormente, toda la legión de "independentistas" que afortunadamente están intentando saltar la trinchera. Los Serra, Guerin, Aguilera, de Orbe, Rosales y compañía suponen el mejor legado para esta obra que quizá debió salir al extranjero para poder contrastar sus claroscuros, que son muchos.
Este saludo está también en "la pausa"...

All that beauty...

Reivindicadas por la muchachada poppie de este país hasta la saciedad, Vainica doble significó en su momento un punto y aparte tanto por su extraordinaria calidad vocal como por sus inteligentes y sensibles oníricas surrealistas (se multiplican los adjetivos) letras. Los avezados sabrán que Iván Zulueta les regaló unas cuantas portadas irrepetibles para sus discos. Disfruten.

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domingo, 25 de mayo de 2008

Las barricadas del deseo

Se acaba mayo y se evaporan, por lo tanto, las posibles tentaciones de inocuos nostálgicos que se han visto, digamos, tocados por el espíritu de hace 40 años.
No es el caso de Philippe Garrel. Él estuvo allí, filmó la lucha en la misma lucha. Aquellas imágenes, propugnadas por Godard, su maestro, pueden figurar entre lo más impresionante que se filmó en aquellos años.
LES AMANTS REGULIERS cuenta ya con dos o tres años, por lo que no entra en corriente alguna, y supone el gran documento en clave poética de aquel tiempo, apenas tres semanas; el posterior desencanto desprendido del fracaso y, de paso, contar una historia de amor pura, auténtica, nada que ver, por ejemplo, con el pijerío vergonzante de Bertolucci y sus soñadores (por cierto, con el mismo protagonista, Louis, el hijo del propio Garrel).
Sus tres horas fluyen de manera viva, coherente, cine de una calidad y una factura prácticamente inencontrable hoy día y lección a cargo de un maldito que rueda al margen de la industria, aprovechando, por ejemplo, los decorados y el vestuario sobrante del mayor presupuesto de la bertolucciada. Ni más ni menos.
Respecto a la historia, podríamos dividirla en tres partes perfectamente complementadas y sincronizadas. El comienzo, abrupto, sin concesiones, nos muestra la precaria organización de los movimientos estudiantiles, sus dudas, su anarquismo. Siguen unos bellísimos planos fijos (otros dirán que son feos) de la lucha callejera en sí, las barricadas, las cargas policiales, las persecuciones. Se huele el miedo del protagonista acosado por la policía, perseguido incluso por los tejados de un París indiferente, que mira para otro lado; es la insolidaridad de conservadurismo. Ecos de una pequeña guerra civil.
Un segundo bloque nos muestra ya a la revuelta sofocada, la búsqueda en pisos clandestinos de la identidad perdida por medio de las drogas, el descubrimiento del sexo entre camaradas, el desesperado grito de libertad y diferencia de aquella generación osada, quizá inconsciente, joven al fin y al cabo.
El último bloque es acaparado por el amor, en mayúsculas, el protagonista se enamora y está dispuesto a abandonar sus ideales. No es correspondido. Ella tiene otro punto de vista y prefiere volar libre. Las consecuencias, por supuesto, son fatales.
El conjunto de todo ello es, si nadie demuestra lo contrario, la mejor película de la década; de esta y sobre aquella. Uno se siente fundido con los personajes, la acción, la poética desgarrada de un Garrel desbocado, magistral en su madurez plena de juventud. En suma, un documento necesario, parte de la historia más certera del cine. No habría adjetivos suficientes, pues nos hallamos ante un grande, la mejor versión de esa etiqueta meliflua e inasible que es CINE DE AUTOR.
Saludos revolucionarios.

Los amantes modernos

Los afortunados que conozcan al primitivo grupo del incombustible Jonathan Richman sabrán de qué hablo cuando digo que son una de mis debilidades más personales. Maravillosos.

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sábado, 24 de mayo de 2008

La vida como esquema

Hablar a estas alturas de Pasolini es hablar de la controversia, de la provocación, del NO.
TEOREMA no es una película sencilla, tanto su argumento como su estructura nos hacen pensar de inmediato en un enorme esquema que utiliza a cada personaje como una pieza de determinados movimientos, nunca otros. Así, la noción de libertad es sustituida por el control absoluto del director, que teoriza sobre la falta de identidad burguesa y su fácil manejo por diversos elementos fascinadores.
La "trama" es, sin embargo, sencilla: una familia acomodada recibe la visita inesperada de un inquietante Terence Stamp, que se dedica, sin venir a qué, a seducir de uno en uno a cada integrante de la familia. Las anodinas vidas de dichos personajes parecen tomar una nueva dimensión, digamos más humana; pero a la marcha del misterioso visitante, una incontrolable crisis, cual síndrome de abstinencia, vuelve del revés ese estado de falsa felicidad, convirtiéndolo en desesperación e incapacidad.
La mejor forma de enfrentarse a las extremas inteligencia y sensibilidad de Pasolini creo que pasa por olvidarse de una posible narración al uso y, sin temor a minusvalorar la obra, tomarla como lo que es, un manual de lujo sobre la capacidad perdida del ser humano de amar a sus semejantes.
Mal que les pese a algunos exégetas trasnochados, el director italiano retoma de nuevo (al igual que en "El evangelio según San Mateo") un poderoso discurso religioso que, a diferencia de la anquilosada iglesia católica, no cesa de hacerse preguntas. Todo lo cuestiona Pasolini y nada juzga, si es que pudiésemos imaginar a un Cristo moderno fuera de la iglesia y ocupado en denunciar tanto la injusticia como la idiotez, la opresión y la deshumanización.
Yo recomiendo su visionado básicamente por la puesta al día (sorprende la modernidad formal de su puesta en escena, mil veces copiada actualmente) de unas inquietudes que parecen haber tenido más vigencia hace 40 años que ahora mismo; pero también por la fría figura de Silvana Mangano (paradigma de la frigidez) y la cuidada partitura de un Morricone más retraido que en otras ocasiones.
Teóricos saludos.

Eterno Morricone

Es uno de los grandes porque trabajó con los grandes. Intimista y épico a partes iguales, puso música a algunos de los momentos más inolvidables del cine; y junto a Rota y Mancini cambió para siempre el concepto de las bandas sonoras. Esta es su particular composición-homenaje a la fábrica de sueños.

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viernes, 23 de mayo de 2008

Algo para recordar...

Aqui os dejo un par de videos,que espero os guste:el primero un momento inolvidable de "desayuno con diamantes" y el segundo un video de la gran lisa gerrard,que tanto placer nos proporciona a nuestros oidos.



Ronda nocturna

Un breve resumen a la tipografía que ha dado base a lo que llamamos cine de terror nos desvela: a) que se echa mano demasiado a menudo del susto. b) que los malos han debido tomar mogollón de vitaminas en su infancia. c) que el tonto siempre muere el primero. d) que la repetición sucesiva, hasta la extenuación, de estos cánones empieza ya a producir más temblores de risa que de miedo.
Dicho esto, veamos cómo con una trama sencilla, una ambientación adecuada, un loable gusto por no liar excesivamente la trama y, eso sí, un excelente actor que recoja para sí todo el peso de la acción, el cine de terror alcanza el adjetivo "sublime".
Todo esto y mucho más es THE NIGHT OF THE HUNTER, con la que el denostado y "denostador" Charles Laughton dejó bien claro quién es el jefe.
Robert Mitchum, en el papel de un retorcido predicador, nos enseña, tatuadas en ambas manos, las palabras "amor" y "odio". Esa extraña dualidad marca este relato gótico, desenfocado, incómodo, de una inteligencia que roza el esnobismo y la genialidad, la parodia y la sublimación del horror.
Laughton emplea con acierto recursos del primitivo cine expresionista para enfatizar la atmósfera opresiva que preside todo el film. Por ejemplo: los niños, que serán objeto codiciado del cazador, cruzan el río en barca tras huir del mismo, pero en una maravillosa superposición de imágenes en primer plano aparece una tela de araña, el efecto es tan simple como asombroso.
Actualmente, la tela de araña se puede perfeccionar, dotarla de mayor realismo, claro, es la era de la digitalización, pero el problema es tener algo en la mente, visualizar, pues está sobradamente demostrada la idiotez de la máquina a la hora de crear por sí misma.
En su momento, esta obra maestra fue simplemente ignorada, supongo que fue demasiado impacto para la época (1955) el cóctel de masoquismo, redención, pederastia, iconografía religiosa y crítica social. Laughton se convierte así en precursor de las esquinadas pesadillas fílmicas de maestros postreros como Lynch, Cronenberg, Fincher o Polanski. Su controvertida figura necesitaba de este testamento fílmico para cerrar una caótica e insólita carrera que le llevó a convertirse en uno de los primeros "malditos".
Yo sigo pensando que Laughton se adelantó a su tiempo y marcó una tendencia, subterránea hasta nuestros días, hacia un cine malsano, incómodo, aterrador al describir la impotencia de la víctima y la sinrazón del verdugo.
No digan más que no la conocen, saquen esta maravilla del ostracismo y a temblar.
Nocturnos saludos.

Hunter

Aquí está la particular visión de Portishead sobre un cazador. Inquietante ¿no?

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jueves, 22 de mayo de 2008

Hacia la circunspección del arte

Dejando de lado los motivos filosóficos y religiosos que tanto prestigio han dado a una filmografía tan aparentemente hermética como la de Ingmar Bergman, actualmente, y tras haber revisado minuciosamente gran parte de su extensa obra, me interesa dar otro punto de vista, digamos más personal, sobre el curioso (sin comparación posible) devenir del genial cineasta sueco, si es que un preciso cirujano pude ser genial, claro.
Me centraré para ello en una de sus películas más enigmáticas, lo cual, en su caso, no es decir mucho (los expertos le siguen dando vueltas a muros de hormigón como PERSONA). Me refiero a DET SJUNDE INSEGLET (perdón por la posible pedantería), EL SÉPTIMO SELLO en román paladino.
Bergman utiliza aquí su medio preferido, la teatralización, para colocarnos ante un tema de trascendencia: la muerte.
La muerte juega al ajedrez con un caballero y promete dejarle vivir si le vence. Quizá comprendamos la vis cómica que tanto ha explotado Woody Allen de esta escena si temiésemos a la muerte tanto como el neoyorquino. Bergman, sin embargo, dota a tamaño personaje de la seriedad que se supone merece.
Mientra tanto, la historia principal nos muestra a un grupo ambulante de actores, los cuales nos ofrecen un muestrario de lo más variado sobre las debilidades y los pecados humanos; Bergman no se apiada jamás de sus personajes, los mete en un gigantesco embudo y deja que la inercia haga el resto. Bergman es el director de lo inevitable, su sabiduría proviene del imposible esfuerzo que supone el enfrentamiento con el DESTINO.
El caballero debe comprender que sólo puede aplazar la partida, que la muerte le ganará alguna vez; la troupe, sorprendida a su vez en plena orgía, in-conscientes de su falsa inmortalidad, acaso una última representación, asiste muda a lo que nadie puede remediar. No hay justicia en ello, sólo es inevitable, y el director sueco nos lo dice una y otra vez, calmadamente, circunspecto.
Nadie ha buceado tan profundamente en los miedos humanos como Bergman, y tampoco nadie ha intentado tantas veces (rozándolo) la representación en escena del pensamiento como único lazo con una posible divinidad.
Pero... alegren esa cara.
Funestos saludos.

Dark star

Si la muerte fue alguna vez agradecida, éste es, sin lugar a dudas, su mejor y más sincero apretón de manos.

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miércoles, 21 de mayo de 2008

Mitología y modernidad

El éxito masivo de la ciencia ficción durante gran parte del siglo XX podría ser explicada, en parte, si no nos dejamos llevar precisamente por su aura de grandilocuencia, si nos atenemos a su fastuosa revisión y renovación de ciertos motivos mitológicos, o mejor dicho, lo que nunca ocurrió como camino para comprender lo que ocurrió pero que apenas ya importa con el transcurrir del tiempo.
Se alude constantemente al espectáculo, la acción, la épica, todos meros instrumentos al servicio de un simbolismo que, unas veces con mejor fortuna que otras, hace que abramos los ojos ante nosotros mismos sin que percibamos que se habla de nosotros mismos.
BLADE RUNNER es, posiblemente, el caso más flagrante dentro de lo que el cine ha podido aportar a esta casuística de lo impensable y, de paso, renueva totalmente el género al introducir magistralmente elementos del cine negro.
Aún no sabemos, dada su irregular filmografía posterior, si algún primo listo le hizo la película a Ridley Scott, artesano sobradamente contrastado aunque carente de personalidad propia; pero lo cierto es que la adaptación de la novela del inquietante Philip K. Dick (éste sí siempre armado de un talento inabarcable) sigue reinando en el olimpo de la ciencia ficción cinematográfica, ya sea por sus apabullantes hallazgos visuales, como por sus excelentes interpretaciones. Yo, personalmente, me inclino por la potencia narrativa resultante de dotar de credibilidad (humanidad) a unos personajes demasiado a menudo estereotipados, infantilizados, y que aquí cobran inusitada madurez. Sin olvidar, claro está, el discurso filosófico que K. Dick introduce de manera inteligentísima y que nos plantea un dilema eterno aunque de tremenda actualidad: ¿Quién o qué es verdaderamente dios?
Esperando una minuciosa disección por parte del experto indéfilo en detalles Wedge, yo me despido con un saludo que probablemente se perderá como tags en la red...

¿Aman los androides con impulsos eléctricos?

Bueno, los humanos sí.

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martes, 20 de mayo de 2008

Gato negro gato blanco

Esta es una prueba de una gran película con una gran banda sonora. ¿Que sería de Gato negro gato blanco sin Goran Bregovic?. Ésto, también es para deleitarse...

Y maullaré por ti

¿Qué sería de nostros si no hubiese existido Audrey Hepburn? Que la tendríamos que haber inventado.
La película perfecta es, casi al 99%, BREAKFAST AT TIFFANY´S. Blake Edwards, en estado de gracia, conectó a la perfección con el trazo agridulce y desencantado de la novela (casi relato) del imprescindible Truman Capote y elevó a la categoría de mito a una superestrella, le dio su momento de gloria a un actor simplemente correctito que aquí lo borda, y, de paso, dejó en nuestros corazones una melodía que, en un tono casi ingenuo, lo dice todo acerca de esas almas solitarias e incomprendidas que no pueden compartir su desgracia.
La carga de fondo de esta obra maestra es imperceptible ante el espectador torpe y que necesita los datos en bandeja. Al contrario del cine de estudios de la época, Edwards opta por la ironía fina y por la sensibilidad extrema, nunca sensiblería. A todo ello contribuye, indudablemente, contar con el bisturí literario de Capote, capaz de dotar de vida propia al más secundario de los personajes (maravilloso Mickey Rooney) y creador de diálogos implicados, cercanos, CREÍBLES al fin y al cabo.
Hay varias escenas que están en el olimpo cinematográfico, y esto no ocurre salvo con los grandes; por ejemplo ese inmortal inicio con Holly mirando el escaparate de la legendaria joyería, marcando así, y con un simple plano fijo, cuál es el mundo al que jamás podrá pertenecer, sólo en sus sueños. Recordamos a Audrey Hepburn en pijama, cantando horriblemente la magistral composición de Henry Mancini, probablemente no haya una interpretación tan mala y al mismo tiempo tan maravillosa, cosas de los dioses.
Pero hay que hacer un punto y aparte para comentar una de las escenas mejor rodadas de la historia del cine. Holly Golightly busca desesperadamente a su gato bajo una lluvia torrencial tras haberlo abandonado previamente, un gesto último de independencia y desarraigo que culmina cuando consigue encontrarlo (aquí las lagrimas deben correr o a ustedes no les gusta el cine) y George Peppard le da el beso más emocionante que hayan visto mis ojos en pantalla alguna.
Un final magistral para una película eterna.
Saludos maullados.

R.E.M. at Tiffany´s

Deléitense...

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lunes, 19 de mayo de 2008

Directos al cielo

Bajo un nombre, en apariencia siniestro. Está la vida, la mejor de las creaciones. Dead Can Dance nos muestran como podemos convertir algo ya muerto, en vida. Y además, hacerlo de la forma mas bella. Así son ellos...sublimes. Por favor, prestad atención, abrid vuestras almas y dejad que la música fluya por dentro.
Nota: Lisa Gerrard explica, porque usa un lenguaje inventado al cantar.

Cercanías

De las tres cabezas lúcidas y pensantes que quedaban, como emblema de una generación irrepetible para nuestro siempre maltrecho cine, se han perdido dos: el dios Azcona, el cual merece un punto y aparte en cualquier evento cinematográfico que se precie, y el inabarcable Fernando Fernán Gómez, sobre el que nos harían falta dos vidas para hacerle mínimamente justicia.
Es posible que EL VIAJE A NINGUNA PARTE no sea su mejor obra, pero aun así sigue siendo de lo mejor del cine español. Y es que aquí también tuvimos a nuestro particular Orson Welles y, al igual que aquel, le dejamos escapar.
La película que nos ocupa es un negro homenaje a los cómicos (como al propio Fernán Gómez le gustaba denominarse), a la incertidumbre y errabundia de unos años, los de posguerra, en los que vivir ya era un milagro, hacerlo de la escena, magia pura y dura.
El maestro no emplea, como tantos otros, la mirada nostálgica e indulgente, sino que critica duramente un tiempo de silencio en el que no había clases sociales, simplemente obediencia ante el miedo. El miedo que flota durante toda la película y que pone de relieve la miseria, la indignidad, la ignorancia, el asco ante el que sólo quedaban tragaderas, vivir en el alambre.
Vemos todo eso en el pasado de un cómico (impresionante José Sacristán) que suple con su desmemoria selectiva las sombras con falsas luces de candilejas.
Nunca sabemos (y esto es la grandeza del guión) qué es realidad y ficción, qué vivió realmente el protagonista, o si él mismo llega a saberlo durante su nostálgica rememoranza, su viaje a ninguna parte.
Quizá juegue en su contra el excesivo teatralismo de los personajes, como si constantemente representaran una obra; es ésa una forma de interpretar que acabó, que tuvo su gloria pero, haciendo un necesario símil con esta película, ya se ha perdido y sólo es motivo de visitas al geriátrico.
Me quedo con la ternura con la que Fernán Gómez trata a sus "hijos", el preciso (y nada precioso) retrato de una época y un oficio destinados a chocar de frente. Mientras la gente sobrevivía estoicamente, prosaicamente diríamos, estos cómicos, seres extraterrestres cuyas motivaciones se nos escapan, llevaban una chispa de poesía, de esperanza, coloreaban un tiempo que todo el mundo que lo vivió recuerda en blanco y negro.
Es urgente la revisión a gran escala de la maltratada filmografía de este renacentista que se adelantó a su tiempo, aunque yo pienso que era dueño de un tiempo particular que sólo él habitaba.
In memoriam, saludos intemporales.

El genio y la diva

La maravillosa Mina interpretando al inmortal Cole Porter. No hay palabras.

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domingo, 18 de mayo de 2008

El miedo reversible

Si alguna vez existió un director que necesitaba como agua de mayo el paso del mudo al sonoro, ese fue Fritz Lang.
En su etapa muda, Lang asombró por la ilimitada fuente de recursos visuales que su cine ofrecía. Cuando el sonoro se hizo patente, a principios de los años treinta, el maestro alemán no sólo no se asustó (tantos se quedaron sin saber dar ese paso), sino que ejerció como visionario, con hallazgos sonoros que siguen utilizándose hoy en día.
M (en nuestro país se le añadió el subtítulo "el vampiro de Düsseldorf") probablemente ilustre a la perfección esto que digo. Todos hemos quedado impresionados con una maravilla como METROPOLIS, pero el impacto que supuso M para su época la coloca en un lugar privilegiado respecto a sus predecesoras.
Hablamos de una película oscura, malsana, quizá un tratado sobre la delación y el miedo. Su fuerza psicológica es tal que no podemos precisar quién es en realidad, en cada momento, el VERDADERO CULPABLE.
Lang tuvo literalmente que huir de Alemania por el mosqueo que supuso al incipiente régimen nazi que esta película usase el indicativo "El asesino está entre nosotros", a eso le llamo yo tener huevos.
En cuanto a la trama, digamos que M es una suerte de mezcla de géneros que podría contener la denuncia preneorrealista, el cine negro, el terror psicológico y el suspense tremebundo.
El personaje principal, un simpático violador y asesino de niñas (insuperable Peter Lorre), se nos muestra como un hombre víctima de sus debilidades y obsesiones, lo que Lang, a mi parecer, acentúa muy acertadamente en el tramo final, donde (y a esto le llamo yo que el director controle completamente el film) incluso llegamos a ponernos de parte de tan execrable individuo.
Hablamos de una trama en crescendo, aunque la cosa, sin que afecte al suspense, esté clara desde el principio.
M habla de un hombre malvado, pero lejos de quedarse en lo que miles de películas siguen cansinamente abordando, acusa también a una sociedad hipócrita que tolera a según qué delincuentes mientras su "seguridad" no se vea alterada.
Recomiendo, si es posible, el visionado de esta tremenda obra de arte de manera periódica, a modo de infalible refrescante mental.
Neblinosos saludos.

In the hall of the mountain king

Por si a los Wachowski les diese el punto de "remakear" al clásico del maestro Lang, aquí está un buen score de lo que silbaba Peter Lorre.

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sábado, 17 de mayo de 2008

Gastando munición

Si hay alguien que aún piensa que todos somos iguales, que la igualdad no sólo existe sino que además es maravillosa, es que no se ha enterado aún de qué va el tema; o que confunde términos y los mezcla. No eslo mismo la igualdad (imposible) que la justicia, la cual sigue amordazada, probablemente por esos "ejércitos" que, de forma tan vehemente, enarbolan la bandera de la igualdad.
Un poco tarde.
Jean Luc Godard fue el director de la diferencia como desesperada unión de culturas y pensamientos. Pero claro, Godard era un tipo inteligente. Yo creo que ahora disfruta de su escepticismo, cual falso jubilado, observando cómo, tras tantas idas y venidas, nada ha cambiado desde que los intelectuales decidieron prestar su apoyo al pueblo. Éste, en su empecinamiento materialista, nunca ha escuchado a quien podría haberle dotado del arma más poderosa: la inteligencia.
En VIVRE SA VIE, Anna Karina encarna a una nada convencional prostituta que va al cine, conversa con filósofos, y disfruta de la vida, aunque no de la gente. En esta película genial y pre-68, la gente, esa masa sin forma a la que así se llama, es la última frontera a la que siempre se debe enfrentar la sensibilidad individual en su desesperado intento de sacar a flote su propia diferencia, no marginatoria, entusiasta, VIVA.
Se nos muestra, sin dedo acusatorio, cómo viven los condenados, los que no pertenecen a la mayoría; y el film, progresivamente, va adquiriendo un oscurísimo tono de tragedia que, inevitablemente, desemboca en la peor de las posibilidades. No tanto la muerte como el desprecio, despojando de humanidad a la persona y convirtiéndola en mera mercancía.
Quizá sea este el Godard más contenido, el más clásico, pero también el más oscuro y pesimista. Frente a los coloristas experimentos que el maestro "suizo" desarrolló a partir de la explosión revolucionaria, VIVRE SA VIE toma elementos del neorrealismo italiano y los desborda al dotarlos de la aplastante lógica francesa.
En suma, una película que hay que rescatar y nunca olvidar. Porque nos une en nuestra diferencia.
Libérrimos saludos.

Do it again

Una buena dosis de elegancia para empezar el sábado. Aunque tomaran su nombre de un famoso vibrador de la época, Steely Dan sigue sonando como el grupo que mejor conjugó rock y jazz. Legendarios.

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viernes, 16 de mayo de 2008

Veo veo

Que el cine, esencialmente, es imagen, lo sabemos todos. Es cosa asumida y cada uno lo emplea, a la hora de dar su particular visión sobre el asunto, como mejor sabe o puede.
Que hay películas eminentemente visuales también lo sabemos. Son aquellas que, después de verlas, nos hacen decir, casi instintivamente: "la fotografía era una pasada. Qué colores, qué paisajes".
Flaco favor el que se le hace a un film si nuestra atención ha de verse desviada hacia (únicamente) los terrenos de lo visual. Porque una película es un todo. Precisamente, lo que diferencia al cine de otras artes (y le confiere su duramente ganado prestigio) es que puede utiizar todo lo que se le antoje, en aras de una "búsqueda" de realidad que lo coloca en lugar privilegiado si buen uso se hace de todo ello.
La grandeza de Guerin siempre estará en su sabia utilización de imágenes, en vez de dotarlas de una cansina omnipresencia, se conforma con darle su justa duración según el efecto que busque conseguir en el (impactado) espectador.
EN LA CIUDAD DE SYLVIA no sólo es, a partir de ya, piedra angular de ese cine de imágenes que tan cuidadamente ha ido desvelando el director barcelonés a lo largo de su insólita filmografía.
Aunque creo que se encuentra cinematográficamente por debajo de la emocionantísima EN CONSTRUCCIÓN, EN LA CIUDAD DE SYLVIA rebosa de algo que a la otra le faltaba, quizá por exceso de celo a la hora de radiografiar seres humanos; esto es: cercanía.
Guerin nos coloca directamente en la mirada del protagonista, voyeur impúdico y soñador; buscador incansable de rostros, miradas, trazos, posiblemente lo que se da en llamar (sin saber qué es) el reflejo del alma.
Nunca tenemos muy claro (a diferencia de su corresponsal MUERTE EN VENECIA) si hay una búsqueda deliberada de la belleza, desde luego Guerin (afortunadamente) es lo bastante ambiguo como para aturdirnos con imágenes contrapuestas, sabemos que no es oro todo lo que reluce; y, en este sentido, me gustaría destacar la contenida interpretación de Xavier Lafitte, que le hace cercano en un papel que, en un principio, debería ser distante, pero ya hemos defendido desde aquí lo difícil que parece resultarles a algunos directores el insuflar algo de humanidad a sus personajes.
No sabemos, mientras mantenga esa maravillosa curiosidad, dónde estará el límite de esta rara avis de nuestro cine, al que se le sigue manteniendo (como a la mayor parte del mejor cine de este país) en una marginalidad absurda que sólo rompe el unánime reconocimiento de la crítica extranjera. Pero en este país de gilipollas jamás tendremos derecho a quejarnos por nada, al menos mientras nuestro nivel de análisis siga teniendo la capacidad de un guardia civil mientras nos multa.
Visuales saludos desde la ciudad independiente de Indefilia.

Fink Ployd

¡Total! No veas cómo se las gastan los teletubbies bailando el "See Emily Play" de Syd Barrett.
¿A que es lo más sicodélico que habéis visto? Si no es así, hay que ir dejando las drogas duras.

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jueves, 15 de mayo de 2008

Festival Territorios Sevilla

Muy buenas a todos!!!

Que bien que se hagan ver por aquí mas amigos indefilos. Así, nos animamos un poco más entre todos. Aunque como podéis comprobar DVD no necesita que lo animen...éste cogió carrerilla y no hay quien lo alcance. ¡Así me gusta, poniendo el listón bien alto!

Me consta que algunos indefilos ya están al tanto de lo que hoy ocupa este espacio, pero creo que podría ser útil a otros que aún se encuentran en las sombras y no se pronuncian.

Estos día atrás, de camino al trabajo, he tenido como copiloto a Rufus Wainwright pero tengo que informaros que en breve vamos a tenerlo vivito y coleando, aunque espero que no nos de sorpresas como aquella vez en el Sumercase, ¿os acordáis indefilos? Sera en el monasterio de la cartuja el 30 de Mayo a las 22:30. Junto a otros artistas, claro.

Este vídeo es para mi mas indeleznable amigo...



Tambien tendremos a Richard Hawley, Lucas 15, Miss Kittin y Statless. Oye, tipo interesante este Richard...ha tocado con Pulp, Elbow, aparece en una pelicula: "Flick"¨¿alguien la conoce?, quiso ser guitarrista de Morrisey...en fin, de lo poco que he escuchado, esto me ha gustado..



Para bailar tenemos a Miss Kitting, lo siento, no encontre ningun video.



Sin pena ni gloria, paso por mis oidos Lucas 15, el cual me permito el derecho de omitir aqui. Pero os dejo solo una cosita de Stateless, ya que tienen un repertorio muy variado.



Bueno espero que hayais difrutado, tanto como yo. Ya me contais. ¿Por cierto quien se apunta?.

Hasta otra

Quiz indefilo


Debido a las criticas favorables a esta seccion,me dispongo a ponerles de nuevo a prueba,asi que concentren sus indefilos cerebros y preparense para comenzar el quiz.
Bueno, vamos a empezar por la imagen que podemos ver a nuestra derecha,la verdad es que se trata de una familia muy conocida, ya que ha surcado la pequeña pantalla en distintas epocas y a distintos horarios,pero nuestras pesquisas nos llevan a la version que se hizo para la pantalla grande ,concretamente la de carne y hueso,una vez llegados a este punto nos concentraremos en un personaje,bien, pues este personaje forma parte del reparto y como tenemos que relacionarlo con algo para seguir deduciendo diremos que ese algo es un film,dicho film se caracterizo por su elenco de protagonistas y diremos que ese elenco era ampliamente femenino,llegados aqui nos concentraremos en otro personaje y es que el film al que nos hemos referido anteriormente tubo un remake tambien con abundante reparto femenino,bueno pues ahora nos centramos en el mismo personaje pero en la version moderna,bueno pues una vez concentrados en este personaje diremos que realizo otro film que tuvo un cierto exito por considerar a sus personajes como una nueva generacion,bien y ahora es donde queremos rizar el rizo,en el film, nuestro anterior personaje tiene una amiga que trabaja en una boutique y aqui es donde vamos ¿Queremos el nombre de este ultimo personaje?Bueno ,bueno espero que tengais que reflexionar y recapacitar hasta dar con la respuesta,de todos modos se trata de darle un toque misterioso y divertido al blog ,espero que os guste,un saludo indefilo desde la ciudad de Rocadura.

¡Huy, qué miedo!

Sinceramente, ¿podría alguien mínimamente sensato explicarme qué diablos aporta EL ORFANATO al cine?
Es más, ¿Pero quién fue el lumbreras al que se le ocurrió enviar esta bazofia a los óscar?
¿Quieren que les diga cuántos años tuvo que esperar un genio como Scorsese para que le dieran su primera estatuilla?
Una película destinada a provocar terror no puede ser más graciosa que, no sé... EL DORMILÓN, por ejemplo.
La birria en cuestión es un deleznable cruce de intenciones que comprende a la imaginativa LOS OTROS, la mítica POLTERGEIST (calcada la escena de la médium) o la desasosegante THE RING. Este tipo que se hace llamar a sí mismo director, lo mezcla todo sin pudor alguno y, con los habituales sobresaltos sonoros que tanto daño le han hecho a este género, pretende algo así como que nos guste. Increíble.
Mención aparte merece ese trasunto de actriz que se llama Belén Rueda, que, haciendo honor a su apellido, mucho me temo que seguirá durante un tiempo dándonos la tabarra con su adquirida pose televisiva y su cara de narcolépsica despeinada.
¿Que de qué va la película? A estas alturas, y yo qué sé.
Como lo prometido es deuda, espectrales saludos.

Mediums de lo cotidiano

Más misterio tiene este corto-videoclip, que Scott Johnston realizó según la música de los etéreos Pram, llamado "Electric seance", que ciertos candidatos a los óscar que creen que los "fantasmas" existen. Espero haber dejado clara la ironía.

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miércoles, 14 de mayo de 2008

Fascinación y divinidad

Fijando poco a poco la propuesta indéfila diremos: "estaremos siempre al lado de los grandes porque ellos siempre estarán al lado de los grandes..."
O más o menos.
La luz que acompaña al alucinado sueño que es SUNSET BOULEVARD tiene algo de enfermizo, de aire encerrado, de agua muerta. Al final, tras un descenso de escaleras que encierra mil posibilidades de análisis, esa luz se torna borrosa por los flashes que dan la despedida a Norma Desmond en su última actuación.
No creo que Billy Wilder, probablemente el director más agudo de la historia, pretendiera un ejercicio de nostalgia gratuita, ni chantajear a una generación perdida de estrellas, ni siquiera su personal y ácida visión del género negro.
Es posible que sea ésta la venganza filmada de un genio al que nunca se le permitió dar rienda suelta a su poliédrica visión del mundo, un creador como pocos que dio siempre mil vueltas para evitar la censura, incluso formó insólito tándem con Charles Brackett, guionista conocido por su talante conservador, lo que le permitió evitar la caza de brujas.
Las críticas a SUNSET BOULEVARD fueron devastadoras por parte del organigrama hollywodiense, que se vio reflejado y ofendido hasta la médula, mientras el público aclamaba una obra que estaba destinada a pasar a la historia del cine.
Porque es cine dentro del cine, pero desnudo, sin paños calientes, llamando a los indeseables por su nombre y destapando la hipocresía vivida en los años que consolidaron al sonoro.
No diré nada de las interpretaciones porque tanto Gloria Swanson como William Holden están simplemente magistrales, en uno de los duelos interpretativos con más matices que puedo recordar. En medio, un inquietante Erich von Stroheim que se erige como testigo mudo de la decadencia que terminará por consumir a la estrella olvidada.
Maravillosa.
Un saludo.

Miss Sarajevo

No es que U2 me entusiasme mucho, pero este tema merece la pena, aunque sólo sea por ver al inmenso (en todos los sentidos) Pavarotti.

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sin perdon


Siguiendo los pasos del inagotable e inconmensurable DVD,me meto en la piel de critico cinematografico para recordar y reflexionar sobre Sin Perdon,una obra de una facturacion impecable e implacable que recoge toda la esencia del western,es profunda hasta atravesarte el corazon y dejarte sin aliento,desgarradora y con una fuerza visual abrumadora.Pocas peliculas son capaces de tratar con tal maestria las claves de un genero que desde el maestro Ford habia estado en un profundo estado de letargo.

Western antiepico filmado con mano firme y sin perder el pulso,que cuenta con un elenco protagonista en estado de gracia,(Poker de ases:Eastwood,Hackman,Freeman y Harris),con una fotografia y una puesta en escena sublimes.

En cada secuencia ,en cada fotograma se puede respirar y sentir el respeto y la admiracion que Eastwood,siente por este genero,ademas de recordarnos quienes fueron sus padres cinematograficos (Leone y Siegel) a quienes va dedicada la pelicula,es como un regalo,esto es lo que he vivido,esto es lo que me han enseñado y aqui os dejo lo mejor de mi.

No puedo evitar referirme a dos momentos que me parecieron de una sutileza digna de un maestro,que son el comienzo con un plano fijo en el que se nos muestra una casa junto a un arbol y un hombre cavando un hoyo,de fondo una espectacular amanecer,amenizado por el dulce punteo de una guitarra ,sencillamente insuperable,pero sobre todo el metraje final cuando william munny tras acabar con todos en el salon monta a caballo y se aleja poco a poco del pueblo ,es sin duda la mismisima representacion del diablo en persona y para finalizar volvemos a la escena inicial solo que ahora esta atardeciendo y el punteo de guitarra es acompañado por la orquesta que realza la melancolia del tema,apoteosico.

Sin lugar a dudas guardo un gratisimo recuerdo de cuando la vi por primera vez ,pero es que cada vez que he tenido la oportunidad de revisitarla me sigue deleitando y absorbiendo, asi que recomiendo a todos los indefilos su visionado o revisionado,creanme si les digo que merece la pena,sin mas me despido ,saludos indefilos desde el lejano oeste.

martes, 13 de mayo de 2008

La liberación del condenado

La versión definitiva de una obra tan compleja, de tantas aristas, ensimismada en su superioridad moral como "Crimen y castigo", corrió a cargo de un francés ácrata y descreído, más preocupado de traspasar los límites estéticos del cine de vanguardia de su época que de dar lecciones cual Sartre desbocado.
A finales de los cincuenta, mientras la mitad de la nouvelle vague babeaba con sus ensayos sobre cine negro americano, la otra mitad (no exactamente pertenecientes al movimiento, los veteranos, los más descreídos) demostraba que incluso Dostoievski era un juguete si se le aplicaba la fórmula dadaísta: [importancia-importancia=arte].
Lo cierto es que Bresson, el cual venía por aquel entonces un poco de vuelta de tanto romanticismo, realizó un fascinante acercamiento al sentimiento de culpa y a la maldición de vivir en sociedad. Con sus habituales registros casi andróidicos, los personajes van jalonando de manera implacable al protagonista, antihéroe kafkiano, hasta que éste no puede más y busca la confesión como única salida a su sufrimiento.
Especial mención tienen las magistrales escenas de prácticas carteristas, cerrando hasta la angustia el primer plano y logrando un altísimo nivel de suspense. El espectador tiene la sensación de ser prácticamente testigo mudo del cara o cruz en el que el protagonista, de manera casi fatídica, agota sus últimas razones de existencia.
Una inquietante voz en off, cual conciencia implacable, va dando cuenta, a modo de tétrico diario (casi diríamos testamento), de los inevitables fracasos, con una atmósfera de masoquismo inédita en cine francés, siempre, para bien y para mal, tan pagado de sí mismo.
Las miradas (Ford); los gestos (Mizoguchi); el tiempo (Hitchcock); la palabra (Hawks). Todo lo básico para entender el porqué de los grandes maestros se encuentra condensado a lo largo de este espeluznante relato, tan vivo después de medio siglo que ni siquiera un autor contemporáneo tan respetado como el chino Jia Zhang-ke ha podido acercársele ni por asomo.
Larga vida a Bresson y saludos robados.

¿Y qué?

Señoras y señores, con ustedes Mr. Miles Davis y Mr. John Coltrane. L´essence d´art.

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lunes, 12 de mayo de 2008

Y los sueños, sueños son

Hace poco dimos cuenta de una de las mejores cintas de animación de todos los tiempos. Alabamos su inagotable imaginación frente a la planicie creadora en películas de idéntico perfil y comentamos sus posibles ramificaciones en el proceloso espectro de la fantasía juvenil.
Ahora toca ir directamente al lugar común que habitan todas y cada una de las historias de este calibre.
Desnudándola de artificios, la cosa resultaría aproximadamente así: "Se nos presenta de manera más o menos banal el mundo cotidiano; seguidamente conocemos a un habitante de esta aburrida tierra; éste resulta tener una imaginación fuera de lo común; represiones, insultos, mofas, inadaptación...; ocurre un suceso extraño (este suele ser el punto crítico de la narración fantástica, si el autor sale airoso el resto irá como la seda); el protagonista se ve envuelto por dicho suceso extraño que le llevará a interactuar con otros personajes igualmente interesantes; el decorado habitual puede ser sustituido por otro (llamémosle mundo fantástico); tras innumerables peripecias, el protagonista ha de vérselas con una especie de prueba final; final feliz no sin la adecuada dosis de moralina para que ni el más susceptible se vea ofendido".
Un más o menos escueto resumen de lo que en tantas ocasiones nos ha hecho soñar, el aliño debe correr por cuenta del autor.
En 1939, la disquisición adulto-infantil es muy posible que estuviese aún verde; no es de extrañar, por tanto, que Warner hubiese ahorrado tantos remilgos para la producción de THE WIZARD OF OZ, por ejemplo que Judy Garland ya contase con 17 años para el papel de una niña, que el subtexto gay (casi 70 años después, claro) inundase las pretensiones de los personajes principales, o que se mostrara tan explícitamente la muerte aunque fuese la de ciertos malvados.
Quizá provenga de esas incongruencias (tan improbables hoy) el enorme e irrepetible encanto de esta oda a la diferencia, al derecho a ser uno mismo, a la falsedad de las utopías fáciles.
Donde termina el camino de baldosas amarillas, empieza la aventura de la libertad.
Mágicos saludos.

Royksöpp

No sólo me gustan estos noruegos sino que este video de animación es puro de oliva.

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ya estamos en google




Por fin,despues de una larga espera,el ansiado enlace con google ha llegado a buen termino,ahora ya podremos ser mas visibles para todo aquel que quiera visitarnos,asi que enhorabuena a los afortunados y a todos aquellos que han participado o colaborado en este blog,sin mas un saludo indefilo.

domingo, 11 de mayo de 2008

Just Fantasie

Esto es una muestra de la originalidad de algunos frikies que se entretienen a hacer montajes de videos musicales sin tener nada en común, como es el manga y el Tanz-Metall . Creo que merece la pena herchar un vistazo a este video que encontró Davama, la fuente de esta noticia. Espero que os guste indefilos.

Nothing else Matters

Sólo informaros que a finales de mes, el 31 de mayo para ser mas exactos, tocarán en el festival Eletric Weekend (Madrid), Metallica. No estaría mal ir a verlos ¿verdad?. De momento nos conformaremos con el vídeo siguiente.



El espectáculo de la destrucción

Antes de que el entramado digital redujese hasta la banalización al concepto de espectáculo en el cine, éste había tenido que tirar de ingenio, localización, vestuario, fotografía, coreografía, uso el sonido, etc...; por lo que el film se convertía en una experiencia colectiva por excelencia, no en la paja mental de un universitario frente a una pantalla.
Si una película era cara es porque lo era, ahora no tiene sentido hablar de gran superproducción ¿qué producción?
Cuando Spielberg y Coppola financiaron a Akira Kurosawa para que filmase KAGEMUSHA, no sólo rendían admiración hacia un cineasta sin el que ellos no habrían sido nada, sino que hacían justicia a un venerable anciano que nunca pudo contar con tales presupuestos en Japón.
Al poco tiempo, Serge Silberman despertó a la bestia y aumentó las expectativas en lo que se convertiría en una de las películas más espectaculares de la historia.
RAN significa caos, y el caos puede palparse a lo largo de esta cinta, curiosamente con uno de los trabajos de producción menos caóticos que en producciones de este tamaño se recuerden. Hasta el punto de que Kurosawa llevó hasta sus últimas consecuencias la disciplina de rodaje, suspendiendo el mismo sólo un día tras la muerte de su esposa.
RAN es la visión oriental de las miserias y ambiciones desatadas en El rey Lear de Shakespeare, donde las tres díscolas hijas son sustituidas por tres hijos que provocarán, con sus disputas sucesorias, una guerra fratricida en el corazón del Japón feudal.
Pocas escenas de batallas se recuerdan tan feroces, tan realistas, tan respetuosas con el medio cinematográfico. El asalto al tercer castillo nos hace sonreír si lo comparamos, por ejemplo, con escenas pretendidamente salvajes como el principio de SALVAR AL SOLDADO RYAN o el final de BRAVEHEART.
Es posible que la mayoría de las motivaciones niponas casi siempre se nos escapen, por lejanas y veladas, pero el maestro Kurosawa entró directamente en una obra fundamental de occidente y le dio un aliento sangriento del que carecía y que, precisamente, los japoneses casi nunca eluden.
Indéfilos saludos desde el campo de batalla.

Borodin: "El príncipe Igor"

Sigamos con las influencias no reconocidas ¿o sí? ¿Qué habría sido de John Barry si cien años antes no hubiese nacido este químico ruso, que lo mismo hacía fórmulas de acoholes que danzas polonesas? No sé, no sé...

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sábado, 10 de mayo de 2008

Con y contra el cine.en torno a mayo del 68

Aqui os dejo algo de informacion de un ciclo de cine,en sevilla,en las reales atarazanas,aqui os dejo algo de informacion:
El ciclo de sesiones cinematográficas Con y contra el cine. En torno a Mayo del 68, organizado por la UNIA en coproducción con la Fundació Antoni Tàpies y la SECC, se celebrará entre el 6 de mayo y el 20 de junio en Sevilla, Barcelona y Madrid. El encuentro presenta una serie de películas, realizadas principalmente a finales de la década de 1960, que asumen los mismos problemas de Mayo del 68.

PROGRAMA SEVILLA [6-21 de Mayo 2008]
Lugar: Salón de actos Reales Atarazanas de Sevilla (C/ Temprano 1. 41001 Sevilla)
Horario: 19.00 h.
Proyecciones en DVD, V.O. subtituladas en castellano
Entrada gratuita

Sábado 10 de Mayo

Proyección sesión 5
· Sur le passage de quelques personnes à travers une assez courte unité de temps (1959), Guy Debord, b/n, 20 min.
· Critique de la séparation (1961), Guy Debord, b/n, 20 min.


Martes 13 de Mayo

Proyección sesión 6
· Loin du Vietnam (1967), película colectiva (Jean-Luc Godard, Joris Ivens, William Klein, Claude Lelouch, Chris Marker, Alain Resnais, Agnès Varda, entre otros), color, 110 min.


Miércoles 14 de Mayo

Proyección sesión 7
· À bientôt, j'espère (1967), Chris Marker y Mario Marret, b/n, 43 min.
· La Charnière (1968), Grupo Medvedkin de Besançon, b/n, 12 min.
· Classe de lutte (1968), Grupo Medvedkin de Besançon, b/n, 40 min.


Jueves 15 de Mayo

Proyección sesión 8
· La Révolution n'est qu'undébut. Continuons le combat (1968), Pierre Clémenti, color, 23 min.
· Le Soulèvement de la jeunesse en Mai 68 (1968), Maurice Lemaître, b/n, 28 min.


Viernes 16 de Mayo

Proyección sesión 9
· Oser lutter, oser vaincre (1968), Jean-Pierre Thorn, b/n, 89 min.



Lunes 19 de Mayo

Proyección sesión 10
· Serie Nouvelle société No. 5 - 7 (1969), Grupo Medvedkin de Besançon, b/n, 30 min.
· Rhodia 4x8 (1969), Grupo Medvedkin de Besançon, b/n, 4 min.
· Sochaux, 11 juin 68 (1970), Grupo Medvedkin de Sochaux, b/n, 19 min.
· Lettre à mon ami Pol Cèbe (1970), Michel Desrois/Grupo Medvedkin de Besançon, color, 17 min.


Martes 20 de Mayo

Proyección sesión 11
· La société du spectacle (1973), Guy Debord, b/n, 88 min.


Miércoles 21 de Mayo

Proyección sesión 12
· La reprise du travail aux usines Wonder (1968), Jacques Willemont, b/n, 11 min.
· Reprise (1996), Hervé Le Roux, color, 180 min.

Sin motivos personales

Como ya ando bastante escamado con estas cosas, la noticia del remake americano de FUNNY GAMES, aunque haya sido dirigida por el propio Michael Haneke, me ha dejado el cuerpo igual que si tal hecho no se hubiese producido. Me alegro por el bolsillo del director austríaco, pero nada más.
A Haneke no se le puede medir como un narrador al uso, con brillantes puestas en escena ni manejando el tiempo del film. En realidad se trata de un ensayista en soporte cinematográfico que necesita despojar de artificio sus historias para dotarlas de mayor crudeza.
En el caso de FUNNY GAMES, esto es palpable desde el principio; Haneke nunca se compadece de los que, irremediablemente, van a convertirse en víctimas, sino que nos mira a la cara, sabedor de nuestra incomprensión y nos pregunta ¿pero víctimas de qué?
No puedo ver esta película como la típica en la que hay buenos y malos, y los malos quieren hacerle pupita a los buenos porque por eso son tan malos, etc... Me quedo con la teoría del ensayo sobre EL MAL, el porqué de su sinrazón, qué lo alimenta en cada caso. El problema radica en que Haneke es mucho más explícito en su propuesta que, por ejemplo, Kubrick en la mucho más complaciente A CLOCKWORK ORANGE, donde el mal tiene sus propias motivaciones y puede ser extirpado, o al menos controlado.
Haneke hace que el asesino nos mire directamente (el plano es literal) y nos hable, no quiere justificarse, sólo contarnos lo que va a hacer a continuación. El efecto es terrorífico y traumatizante a la vez.
El punto débil yo lo atribuiría, teniendo en cuenta que Haneke tampoco es Wittgenstein, al contrapunto que ofrece el segundo asesino, más débil y dubitativo y que podrá ser el único rayo de luz en una historia que no tiene nada que ver con la esperanza.
FUNNY GAMES no es ni una gran película ni una mala película, es un punto y aparte que nos puede hacer reflexionar sobre nuestra propia condición, pero si no fuese así...
Divertidos saludos.

Ángeles y demonios

John Zorn es uno de los músicos más impredecibles desde hace más de veinte años, y probablemente de los pocos que han puesto música tanto al cielo como al infierno.

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viernes, 9 de mayo de 2008

Un chien andalousia

Bueno aqui os dejo un video de los incombustibles pixies,que en realidad son unos entrañables profesores de instituto,jeje.El tema es debaser con alusiones a cierto film de buñuel,que lo disfruten.saludos indefilos

Dejen paso

Es posible que algo, muy lentamente, esté cambiando en la manera de entende el cine en este país. No me refiero a los temas incluidos en las películas, eso es lo de menos, sino si el margen con el que cuenta un autor es más o menos estrecho tanto en pre como en postproducción, esas dos palabras que alguien debería retornar a nuestros diccionarios cinéfilos.
Un buen ejemplo sería la consecución del goya por parte de un film pequeño, independiente, sin complejos, arriesgado. LA SOLEDAD, de Jaime Rosales, puede marcar un punto y aparte y abrir el camino a propuestas similares, las cuales, hasta hace bien poco, flotaban en el limbo de la marginalidad.
Un ejemplo notable de este "nuevo cine español" podría ser un insólito relato paralelo filmado por el joven catalán Isaki Lacuesta, que no tuvo mayor repercusión en taquilla pero dejó boquiabierto a cuanto jurado se le ponía por delante.
LA LEYENDA DEL TIEMPO toma prestado el nombre del disco con el que Camarón rompió todos los moldes del flamenco, hace ya algunos años; también el espíritu indomable del genial cantaor surca cada fotograma, consiguiendo cotas de veracidad que ya dábamos por perdidas.
Es, por un lado, la fascinante historia de un muchacho humilde, de etnia gitana, que deja de cantar tras la muerte de su padre, como mandan sus tradiciones. Por el otro, una chica japonesa viaja, casi suicidamente, hasta San Fernando porque quiere aprender a cantar como Camarón.
Al principio el espectador no sabe muy bien si se enfrenta a un documental o a una ficción, no hay actores, los personajes hablan como si no existiese la cámara frente a ellos, y eso crea una magia especial en torno a situaciones que nacen desde el interior y se expanden en mil caminos.
Yo, personalmente, espero que trabajos tan magníficos como el de Rosales y Lacuesta influyan en cineastas en ciernes, abriendo la puerta a un estancamiento que ya empezaba a durar demasiado.
Saludos flotando como un velero...

El eterno femenino

Las mejores letras del pop español, cuando no había cadenas y el mundo era de la juventud.


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jueves, 8 de mayo de 2008

Un trabajo de artesanía

Estoy especialmente contento por comentar esta película. Sobre todo por un motivo: creo que no se le ha hecho justicia.
THE DETECTIVE es una intensísima cinta que aprovecha todos los recursos del cine negro para ponerlo al día y mostrar el talento del injustamente olvidado Gordon Douglas para contar una historia con gran solidez y solvencia.
Aparte está, claro, el enorme trabajo de Frank Sinatra en la piel de un detective que se ve traspasado por toneladas de corrupción. Siempre he creído que Sinatra era un pedazo de actor, y éste probablemente sea su mejor trabajo junto a EL HOMBRE DEL BRAZO DE ORO. Junto a su casi monolítica figura destaca la belleza fría de dos musas del cine contemporáneo. Lee Remick y una jovencísima Jacqueline Bisset.
THE DETECTIVE cuenta, sobre todo, la impotencia de un hombre que se cree honesto y que topa bruscamente con una realidad que le dice que todo tiene un precio y que en la selva siempre imperará la ley del más fuerte. No se trata de elevar a la categoría de héroe al protagonista, sino de ponerle a prueba, comprobar su resistencia. El resultado, por supuesto, es desolador; la imagen final de Sinatra alejándose, sabiéndose derrotado, pertenece ya a la historia del cine.
No se hacen ya películas tan adultas, tan respetuosas con la debilidad de sus personajes. El cine de género se ha convertido, con mínimas excepciones, en un todo vale que nos hace creer siempre en el happy end, con patriarcales héroes y torpísimos malos, cuando la realidad nos indica, precisamente, todo lo contrario.
Por eso y por mucho más hoy me he acordado, casi instintivamente, de esta pequeña joya que, pese a permanecer en el ostracismo, representa una forma de hacer cine que todos quieren incluir en sus obras pero prácticamente ninguno maneja con la solvencia del director, entre otras, de las también detectivescas HAMPA DORADA y LA MUJER DE CEMENTO. Aunque quizás THE DETECTIVE sea su techo cinematográfico.
Sospechosos saludos.

ELP-Peter Gunn

Lo siento pero tengo que publicar esto, pese a que me parece que el video no se ve, pero es la mejor versión que se ha hecho jamás del mítico tema de Henry Mancini.

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El ojo de la tigresa

Cineastas que puedan dar lecciones actualmente hay muy pocos. Que sólo busquen la sinceridad, a riesgo de perder el crédito acumulado, uno o dos.
Clint Eastwood es un caso único en el cine llegado de norteamérica, no sólo es capaz de mantener la calidad de sus propuestas sino que, en un alarde de compromiso con su oficio, cada vez arriesga más, pareciéndose más a un novel sin nada que perder que a un autocomplaciente gran maestro al que poco o nada le queda ya por decir.
En su momento vi la colosal MYSTIC RIVER, pensando: supongo que el buen Clint ya puede ir pensando en una gloriosa retirada, ¿qué podría ofrecer más un septuagenario que ha alcanzado la cumbre?
Como casi siempre, el cine es capaz de reinventarse mediante los inconformistas que son responsables de que no cese el invento.
MILLION DOLLAR BABY podía haber sido, a priori, la película perfecta para haber enterrado una filmografía casi perfecta. A saber, la lacrimógena historia de una niña caprichosa a la que se le mete en el coco ser boxeadora (¡madre de dios!). Dos viejos acabados que regentan un decrépito gimnasio de segunda fila y que recogen a la criaturita. Entre mamporros y ojos morados, nos dan la tabarra con gastados dilemas filosófico-morales, intentando llevar a la descarriada por el buen camino, con visita a la iglesia incluida.
¿Les suena de algo? A mí a culebrón de sobremesa en cadena privada. Pero en realidad la película es una obra maestra, así de simple.
¿Es que es necesario descubrir la piedra filosofal para contar decentemente una historia? Eastwood demuestra que su talento es inagotable, que maneja como nadie cada recoveco de importancia en la obra, que los personajes que construye son imborrables y que posee algo a lo que la ayoría de directores tiene el paso vedado: un puñado de imágenes que son un directo a la mandíbula y te dejan K.O.
Mención especial, aparte del impresionante trío protagonista, tiene ese momento de suspensión vital que es el inesperado giro que toma al final la película, dejando al espectador clavado en la butaca y con la sensación de estar asistiendo a una parte fundamental de la historia del cine.
Desde aquí recomiendo la total revisión de este heredero directo de Ford y Hawks, ahí es nada.
... cuatro, tres, dos, un saludo...

Requiem por un genio

Mis disculpas por la ausencia de ayer, así que hoy ración doble. Comenzamos con con los geniales Kronos quartet reinterpretando al genial Jimi Hendrix. Acojonante!

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martes, 6 de mayo de 2008

Expresiones experimentales, experimentos expresionistas

Una de las razones fundamentales por las que este modesto blog presenta una apariencia tan caótica en sus contenidos es porque no quiere caer en los excesos derivados de cualquier revista de actualidad, cuyos ejemplares son legión. Debe ser la propia película comentada, a través de sus defectos y virtudes, quien marque el pulso que contengan dichas líneas.
Introducción que no es vana si atendemos al film de hoy. THE PIANIST incluye casi en la mitad de su metraje imágenes que nos remiten automáticamente a una manera de hacer cine primitiva, en desuso. Polanski deja sin argumentos a los manipuladores de la imagen en aras de una supuesta "modernidad", y concreta la regla de oro que dice, alto y claro, la imagen debe ser absorbida por la narración y viceversa.
Esta obra maestra, que me dejó paralizado en su momento, es un fugaz ramalazo del genio intermitente que siempre ha acompañado al polaco, pero también sirve para marcar un posible camino a seguir por las grandes producciones que se piensen inteligentes (valga como ejemplo ZWARTBOEK, del maestro del altibajo Verhoeven).
La atmósfera de THE PIANIST resulta en todo momento creíble, podemos palpar la angustia que acompaña a Szpilman (me parece que el amigo Brody sólo puede hacerlo peor a partir de aquí) en su odisea, casi milagrosa, por aquella ruleta rusa continua que significó el holocausto nazi para los judíos. Los escasos detalles que no me gustaron se refieren a las sádicas vejaciones sufridas por los prisioneros, y es que, desde Schindler, se convierte en una constante para este tipo de cine el remarcar dicho asunto, casi con aires de venganza.
Como esto último es mera anécdota en un film inmenso por donde se quiera coger, reseñaré la claustrofóbica espera del pianista en un piso olvidado, con la única compañía de un viejo piano que no puede tocar por temor a ser descubierto, recordándonos de paso que el personaje es humano y sufre, por tanto, en una situación límite. Pero, sobre todo, la magistral narración en imágenes que Polanski saca de la nada desde que Szpilman abandona el piso y vaga por las ruinas de a ciudad destruida. Pocas veces se ha visto en la pantalla tan claramente el rostro de la desolación. Y digo imágenes porque, de repente, y en una curiosa pirueta, en la que el protagonista pierde el oído por el estallido de una bomba, lo que obtenemos es EXPRESIONISMO MUDO!
Se nos muestra un personaje físicamente arruinado, que no habla, que esquiva a sus perseguidores como una alimaña asustada y que dota a una lata de conservas de una trascendencia casi mística. Una parte final en la que los gestos lo son todo y en la que nunca necesitamos una sola línea de diálogo para entender cada detalle de lo que ocurre.
Cerraremos diciendo que la escena en la que dicha ruina humana se sienta frente a un piano e interpreta a Chopin bajo la mirada del oficial nazi, pertenece ya al olimpo de la cinefilia más emocionante.
Melódicos saludos.

Sin palabras

En mis pocos arrebatos clásicos, ésta es una de mis piezas favoritas, por emocionante y por lo que de cinematográfico tiene. No es que el bueno de Pavarotti sea el Calaf perfecto (físicamente, se entiende), pero sigue siendo el mejor intérprete de la eterna Nessun Dorma.

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lunes, 5 de mayo de 2008

Una mente maravillosa

Quien conozca, aunque sólo sea de paso, la larguísima trayectoria del chileno Alejandro Jodorowsky, habrá quedado impactado por la fastuosa imaginación visual de su obra, influida notablemente por los rituales paganos, el chamanismo, pero también por el western clásico y la puesta en escena expresionista de principios del XX.
Este verdadero alquimista contemporáneo, que revolucionó el cómic junto al genial Moebius, que dejó en calzoncillos al farsante Castaneda con su visión nunca descabellada y siempre individual del chamanismo, en novelas, ensayos y cuentos de amarga moraleja, consigue en el cine lo que nadie: continuar, con un personalísimo estilo, lo que los surrealistas dejaron en suspenso.
Cuatro son sus más destacables películas: FANDO Y LIS, EL TOPO, SANTA SANGRE y la que nos ocupa, LA MONTAÑA SAGRADA.
Se dice que John Lennon quedó tan fascinado al ver su alucinado western intemporal EL TOPO, que movió cielo y tierra para producirle y distribuirle su siguiente film al chileno.
Es cierto que no resulta fácil enfrentarse a una cinta que basa casi toda su narrativa en el viaje interior, al mismo tiempo que denuncia el aburguesamiento, la alienación y, sobre todo, lo que Jodorowsky siempre ha calificado como el gran cáncer del alma humana: la religión católica.
Lo mejor es, teniendo en cuenta las limitaciones técnicas de la época (1973), la apabullante puesta en escena, con un dominio del color y del espacio que nos remite al mejor Kubrick. Lo peor, sin duda, la falta de pudor con la que un supuesto relato trascendente y sobre la trascendencia, de repente se convierte en algo vulgar, con incomprensibles escenas de lucha a lo Karate Kid, o la inconexión existente entre sus diferentes partes dejándola huérfana de la noción de TODO.
Aun con sus defectos, sigue siendo cine arriesgado, nada complaciente, un surtidor de ideas constante (comparable, por ejemplo, a la ya comentada EL VIAJE DE CHIHIRO) y una referencia para posteriores artistas con ínfulas de visionarios. El propio Jodorowsky cuenta cómo el payaso de Marilyn Manson le copió, sin embozo alguno, su famosa escena en la que construye una cruz con televisores, para uno de sus patéticos videos musicales. Lo que siempre repetiremos desde estas indéfilas páginas: nada nuevo bajo el sol.
Saludos desde la montaña digital.
... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!