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lunes, 22 de diciembre de 2025

Multiusos y pluriempleados


 

Muy mal ha envejecido LEGAL EAGLES, aquella hibridación de comedia sofisticada, thriller inofensivo y un romanticismo que hoy día no pasaría un corte de conveniencia moral, en la que Robert Redford y Debra Winger eran dos abogados condenados a entenderse a raíz de un estrambótico caso, en el que Daryl Hannah encarnaba a una majara sexy que arrastra un trauma desde pequeñita. Sinceramente, hace falta voluntad para enfrentarse a nada menos que dos horas de acumulación continua, con Redford y Winger muy desubicados en unas escenas de comicidad inexistente, mientras Hannah hace de devorahombres en un trasfondo de galerías de arte corruptas, que sirve básicamente para encadenar las inefables escenas de juicios, mientras estos dos abogados, me pregunto con qué base, hacen de detectives, aventureros y otras cosas más indefendibles. Por poner un ejemplo, el personaje de Winger está escrito para que nos resulte graciosa una bulimia compulsiva, y Redford, ya en la cincuentena, hace de padre regular, dejando sola a su hija para beneficiarse cualquier cosa con faldas. Los locos ochenta y sonando magníficamente en la cabeza de Ivan Reitman, que era el responsable de este estropicio que sólo les recomendaría bajo su estricta responsabilidad.
Saludos.

domingo, 14 de febrero de 2021

Rincón del freak #443: Los cazalienígenas


 

Así es como debería haberse llamado EVOLUTION... ¿Se acuerdan de EVOLUTION? Porque han pasado nada menos que 20 años de aquella supuesta revolución en los efectos digitales que se quedó en casi nada. Apenas un extraño cruce entre LOS CAZAFANTASMAS, MIB y un PARQUE JURÁSICO trotón; con una vis cómica tan chirriante como un tenedor en una pizarra, y uno de los repartos más desafortunados de todos los tiempos (¿qué diablos hacía ahí Julianne Moore?). Claro y cristalino, el siempre oportunista Ivan Reitman, que atravesaba un largo periodo de carestía en taquilla, fue a lo obvio y se agarró a la fórmula que él mismo había creado: reparto en alza de popularidad, chistes gruesos y la incorrección justa para abarcar el mayor ratio de edad. El problema, aparte de que ya se había hecho antes, es que David Duchovny no es Bill Murray, Orlando Jones es insufrible mal dirigido, y el resto son comparsas de un desarrollo más propio del cartoon... (en serio... ¿Julianne Moore?)... Por salvar, poca cosa. Apenas algunos bichos bien diseñados para la época, el cameo de la maravillosa Morgan Nagler y la fantástica banda sonora de John Powell, que si cierras los ojos puedes imaginar un estupendo western... 
En fin, uno de esos títulos que la gente vio sobre todo en DVD, y que hoy día no pasa de mera excentricidad o hasta placer culpable... Pero a mí no me miren.
Saludos.
... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!