viernes, 19 de diciembre de 2014

Retrovampirismo



Es curioso que el tema del vampirismo me haya surgido tras ver HERMOSA JUVENTUD más vivamente que con el visionado del film de Serra. La última propuesta del director de LAS HORAS DEL DÍA parece un salto al vacío consciente y una inmolación en toda regla para un artista que podría haber aspirado a una depuración formal radical y sin embargo prefiere el siempre desagradecido rol de cronista de su tiempo, un tiempo y una circunstancia aún más desagradecidos si se quiere. No es fácil montar hora y media contando lo que todo el mundo sabe pero nadie cuenta, si es necesaria la patada en los huevos del sistema de EL MUNDO ES NUESTRO, no menos necesaria (por increíblemente inédita) es la mirada desapasionada y casi quirúrgica a un rincón sin iluminar de cualquier sitio en este país. El problema es dotar el conjunto de sentido, ya que una película también podría definirse como un grupo de imágenes escogidas, y hay que tener muy claro lo que se está contando para que el hastío imperante en cada fotograma no termine por apoderarse de la narración, vampirizarla y así mostrarse ante el público como el enésimo collage burgués, más o menos condescendiente, sobre un lumpen al que mira con ternura desmedida y crueldad inconsciente. Pero Rosales siempre ha sido otra cosa, y no sólo sale vivo del complicado envite sino que borra de un plumazo cualquier tentación paternalista, lastimoso tic de nuestro cine supuestamente "realista". En HERMOSA JUVENTUD lo que se cuenta no es el espíritu de superación de unos jóvenes de hoy en día, ni siquiera hay una denuncia explícita a una situación general de las cosas, situación de la que todos somos culpables en mayor o menor medida; porque lo que finalmente salva el conjunto de este áspero y descorazonador film es lo que no se ve, la entidad que cobran un millar de preguntas que nadie hace y que, por supuesto, nadie va a responder. Por poner un ejemplo, Rosales filma los últimos diez minutos de película como una videoconferencia, sacándonos por completo del inútil proceso de empatía al que pudiésemos haber llegado y apuntándose el final más cruel que el cine español ha visto en años. Cine de vampiros sin vampiros, pero con muertos vivientes...
Saludos.

jueves, 18 de diciembre de 2014

Mierda en oro



En un momento especialmente significativo de HISTÒRIA DE LA MEVA MORT, Casanova inquiere a la impasible presencia de un simple labriego sobre el valor real de las cosas; hunde las manos en un montón de estiércol y luego se dirige a un carrito lleno de oro. El hombre lo mira indiferente. Antes, el lúcido, anticristiano y juguetón personaje, que tanto juego ha dado a un siglo que no fue el suyo, el XX (y ahora también el XXI), se embelesa atragantándose con lo que le puedan ofrecer las posaderas de una de sus jóvenes concubinas; y en el momento central del film, se atiborra de granadas mientras explica a su iletrado sirviente que cada semilla que ingiera será un capítulo de sus memorias. Seguidamente, vemos al decadente y dicharachero Casanova sentado en su cagadero y apretando, mientras no puede reprimir suaves carcajadas. Quizá al fin esté escribiendo sus verdaderas memorias... Luego, este film-río (a la manera de Serra, sin nada que ver, por ejemplo, con Lav Diaz), a la vez frondoso y ligero, sublime y soez, se desparrama desde Francia hasta los Cárpatos; no entiendo con exactitud la confrontación entre Casanova y Drácula, puesto que ambas figuras ni siquiera llegan a encontrarse, excepto en el (pen)último fotograma, pero puedo concederle a este Albert Serra, más misterioso y elocuente que en HONOR DE CAVALLERIA o EL CANT DELS OCELLS, el que cada paso dado en su caótica búsqueda de la imagen no filmada, no sólo exista composición y hallazgo formal, sino algo parecido a un discurso intencionado. En este caso, la libertad en la que nos son mostradas estas ideas, a veces en exceso abocetadas, dificulta la construcción de un juicio crítico "al alimón". Esto, que minora la posibilidad de expansión, en cambio fideliza a un público que no por preparado ha de ser unánime per se. O mejor dicho: Serra explica con pocos aspavientos la falacia del arte sublime, mierda con apariencia de oro; mejor hundamos las manos en ambas cosas, en todo lo que podamos, si es posible...
Saludos.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Lo que eh, eh...



Si estuviese bien dirigida, la mitad de los críticos hablaría a boca llena de "obra maestra contemporánea"; si estuviese bien interpretada, la otra mitad se desharía en elogios y la elevarían a los procelosos altares fílmicos de la acera "seria". Lo que yo creo es que si estuviese bien dirigida e interpretada, EL MUNDO ES NUESTRO no sería lo que al final es, que además es lo que yo creo que su creador, Alfonso Sánchez (con la inestimable colaboración de su inseparable Alberto López), realmente quería que fuese. Esto es: una patada en los cojones de los hipócritas que la mitad del día que no están llorando y quejándose de "lo mala que está la cosa", lo que hacen es poner a parir a todo el que no le haya dado previamente la razón. Y este cine también tiene que hacerse, que sea todo "ejercicio de estilo" y "homenajes al género". Me gusta, sobre todo, que tiene las cosas muy claras y las dice muy alto, para que no haya duda de qué es lo que está diciendo y moleste, y acojone, aunque sólo sea un poquito, en "el país donde nunca pasa nada". "El Cabesa" y "El Culebra" son lo más opuesto que uno podría pensar que puede ser un héroe, por eso no lo son, por eso no hay héroes de pacotilla, porque "de pacotilla" es todo aquel que se ha instalado en la confortable placenta de la crisis, una crisis que ya nadie sabe si sólo es económica o moral, o de tripas y tragaderas, que de eso aquí tenemos un rato. A velocidad de vértigo, Sánchez y compañía literalmente destripan el tinglado de mierda en el que se ha convertido este sitio donde vivimos y que yo apenas reconozco como mi país; pero por suerte, resulta que todo pasa en la calle de San Jacinto (donde, por cierto, no deben perderse los calamares fritos en la Taberna Miami), y, hombre... ¡Me tocó, pero mucho! Y hasta puedo conceder que para alguien que no sea de aquí resulte complicado seguir la verborrea ametrallante y los chistes y puñetas entre paisanos, porque hasta a mí se me escapaba algo. Pero hay dos o tres momentos alucinantes y que deberían figurar en el imaginario colectivo a partir de ya: desde el desternillante comienzo, con nuestros "héroes" vestidos de nazareno (uno de La Paz y otro de Los Estudiantes) y explicando los motivos de su atraco en una maltrecha scooter, pasando por ese pobre hombre (la galería de tópicos es simplemente apabullante) que tiene que explicarle a todo el mundo por qué tiene que ir a sellar el paro yendo con un mono de trabajo, y desembocando en un final absolutamente antológico y que, insisto a los que no vivan en Sevilla... ¡Eso es así!...
Véanla, por dios bendito y la Santísima Virgen de Nuestro Señor...
Saludos.

martes, 16 de diciembre de 2014

Corazón automático



Además de el mejor disco de Los Ilegales, TODOS ESTÁN MUERTOS es la ópera prima de Beatriz Sanchís, quien llega un poco tarde para recuperar al grupo de fantasmas de la movida, cuando (a dios gracias) parece que podríamos haberlos exorcizado para siempre. De ritmo lánguido, cansino, casi apopléjico, este retrato "en sepia" no se decide, no es valiente al elegir si va a quedarse en el segundo Almodóvar, el plexiglás de Subterfuge o la posibilidad de un episodio piloto malsano de "Cómo conocí a..." Desgraciadamente, la directora y guionista consigue su propósito al 100%: que el personaje principal, interpretado con fiereza y convicción por Elena Anaya, sea lo único que tiene algún interés, porque el resto parecen esbozos inacabados de cuentos en articulación imprecisa. está la historia de fondo del grupo Groenlandia (guiño a Bonezzi, claro); el fantasma que aparece es clavadito a un Eduardo Benavente de la vida, y el conato de contrapunteo lo pone un adolescente de la época en la que se desarrolla el film, 1996, es decir, un émulo de Cobain. Sin solución de continuidad, hay que encajar el rollo de la santería, un coro de boy scouts y una niñata "polinganera" que no sé qué pinta. Al final todo es un batiburrillo con algunas imágenes interesantes, pero he visto videoclips con más contenido; y es que, si soy sincero, mi decepción proviene de que me esperaba otra cosa, una especie de silogismo aterido de indiferencia hacia una superviviente de aquella broma que, sí amigos, ya empieza a durar demasiado. Curiosa, pero intrascendente.
Saludos.

lunes, 15 de diciembre de 2014

Escape



Esta semana voy con algunos títulos recientes del cine español, por ponernos un poco al día y también para hacer justicia a esas películas producidas en nuestro país y que han supuesto sorpresas agradables... en su mayoría. Recientemente he visto, por ejemplo, OPEN WINDOWS, curiosísimo ejercicio ultraestilístico y de una sutil iconicidad, la que le da su arriesgada puesta en escena multidisciplinar, basada precisamente en el sistema operativo de windows. Tal cual. No desvelaré casi nada de este original thriller, teniendo en cuenta que su desarrollo sigue la lógica de "cuantas más ventanas se abren, más información recibimos"; sin embargo me gustaría señalar dos puntos que me parecen cruciales para entender su porqué. Lo primero es su aplaudible falta de tics en una trama que si se presta a algo es precisamente a repetir movimientos adquiridos por la comodidad de la costumbre, ya que aparentemente se trata de un producto más dirigido a ojos bien acostumbrados y/o condicionados. El segundo detalle es menos positivo, y me ha vuelto a ocurrir con su director, Nacho Vigalondo, del que siempre me espero una cosa y luego me encuentro con otra, lo que no tiene por qué ser necesariamente malo. Vigalondo es un director del tipo embaucador, que empieza sus films atrapando al espectador casi sin esfuerzo, pero luego intensifica su discurso y le exige una atención casi insostenible. OPEN WINDOWS parece tenerte bien enganchado, pero le sobra información y le falta sugerencia; es más exhibicionista que, por ejemplo, LOS CRONOCRÍMENES, y no por la presencia de la ex-pornostar Sasha Grey, que no pasa de scream queen contenida y con caída de párpados, sino porque el afán de Vigalondo es que no quede ni un cabo suelto. Yo digo la verdad, mi verdad, y es que su guion no es tan maravilloso como para darle tanto giro; o: si hubiese echado el freno veinte minutos antes del final, a lo mejor estábamos ante esa esperada (y nunca advenida) LA VENTANA INDISCRETA 2.0. Creo que está en el camino de convertirse en el mejor director de entretenimiento puro de esta maltrecha cinematografía; el relevo de Álex de la Iglesia está asegurado, al menos...
Saludos.

domingo, 14 de diciembre de 2014

Rincón del freak #179: Nuestro gusano en Afganistán



Si no han entendido nada con el encabezado, o si creen que se trata de un homenaje encubierto a cierto monseñor, lean detenidamente lo siguiente.
La dramatización desubicada, según SyFy es un grupo de marines (que digo yo que serán marines) que va andando por Afganistán. Afganistán es un sitio con cero casas y un montón de fábricas abandonadas ¿? Los marines van andando como el que va a comprar pan. De la nada (insisto, cero casas) salen unos tipos a los que no se les ve la cara por la fea costumbre de llevar turbantes (aunque ello ahorre un pastizal en extras) disparando. Apresan sin dificultad a los marines, los dejan atados dentro de una fábrica abandonada y se quedan fuera discutiendo sobre quién es mejor, si Valdés o Casillas. En esto que sale un gusano gigante del suelo y se los come (a los afganos), y como los marines están fatalmente atados, pues se desatan y se marchan como habían llegado, que es andando, aunque luego le hacen un puente a un coche (sí, un coche) y se piran hasta otra fábrica abandonada que está llena de afganos que no son talibanes, porque los que llevaban turbantes eran talibanes.
Los gusanos se siguen comiendo todo lo que pillan y luego queda viva una muchacha y una chiquilla, el resto se ha quedado por el camino, y todo por... por... La verdad es que no tengo ni puñetera idea de qué hacían los marines por allí. Guerra al terror, lo llamaba Bush ¿verdad?...
Saludos.


PD: ... Estooo, que ya se me olvidaba otra vez el título de esta mier... ejem, película. SAND SERPENTS... Ya te digo...

sábado, 13 de diciembre de 2014

De vacaciones #3



No sé qué diablos le pasó ayer a Blogger. Entre que no pude escribir esto (lo hago el Domingo) y que por la noche asistí a un interminable cena de empresa, que se estiró hasta horas incomprensibles para el entendimiento humano, el Sábado pintó raro. Aunque más rara es PARADIES: HOFFNUNG, película que cierra la trilogía de Ulrich Seidl a la peor gloria de tres personajes que transitan de la sordidez al solipsismo emocional; no es tanto un tríptico sobre la infelicidad, sino más bien sobre una cierta idea de fealdad inasumible en un mundo repleto de máscaras. Curiosamente, Seidl afloja el tono para rematar con la extraña peripecia de Melanie, la hija que aparecía brevemente en la primera entrega. Gorda como su madre, pasará el verano en un campamento de modos casi militares a fin de perder peso y corregir sus excesivos hábitos. Lógicamente y como es de esperar, no sólo se saltará las normas a la torera junto a sus compañeras de cuarto, sino que además se verá atraída por el médico de la institución. Complicada de ubicar en sus herméticos planteamientos, posiblemente sea el mejor film de los tres, aunque le cuesta arrancar y situarnos en la siempre complicada mente de una adolescente engreída, perezosa y equivocada en la totalidad de su transcripción de los demás. Aun repleta de licencias, la mayoría incomprensibles (la escena del bosque es una marcianada total), es verdad que aquí Seidl permite respirar un poco más a sus siempre encorsetados personajes e incluso es capaz de ensayar algo parecido a un encadenamiento dramático. Es menos fría, a la manera en que el director austríaco puede serlo, y deja una sensación más reflexiva acerca de la devastación apuntada en las otras dos entregas, aunque yo señalaría que lo de menos es la inconexión entre las tres, ya que su interacción precisamente sea la tremenda distancia entre tres personas absolutamente solas. Una trilogía imprescindible, incluso con sus imperfecciones, que son muchas.
Saludos.

viernes, 12 de diciembre de 2014

De vacaciones #2



PARADIES: GLAUBE es a la fe fanático-religiosa (yo distingo poco entre ambas categorías) como el picnic que se marcaron entre risas y carantoñas los Riazor Blues y el Frente Atlético el otro día a orillas del Manzanares, con el entrañable resultado que todos ustedes conocen.
Una señora de mediana edad, no tan gorda pero sí separada (la hermana de la de ayer), se arrodilla semidesnuda frente a un cuadro de Jesucristo, se pega de latigazos, se coloca el cilicio y va a comprar el pan. Antes, emplea sus vacaciones en dar por culo casa a casa para reclutar almas que, de no ser por ella, irían del tirón al infierno. Lo curioso ocurre cuando su exmarido vuelve a casa, puesto que es musulmán, aunque un protopunk al lado del leño seco en el que se ha convertido la susodicha, que sólo parece ponerse a tono con la efigie del nazareno. Así, visitará a una emigrante rusa borracha, un demente en calzoncillos y con el síndrome de Diógenes, un matrimonio que duda entre echarla directamente o rociarla con aceite hirviendo y, al volver de sus labores de intendencia, se encuentra nada menos que con una orgía al aire libre de un parque y a la luz de la luna, lo que le causará gran turbación y zozobra. Ya sólo el estilo de su peinado, a lo pan Brezel, o el estampado del vestido, a juego con el empapelado, tirán para atrás, aunque menos que la cara de vinagre de la señora o su insensata obstinación de "legionaria", que haría las delicias de un Rouco cualesquiera... Como siempre, Seidl deja su "miguita" al principio, para que los espectadores más sagaces tengan con qué armar solaz y sudoku. Es decir: sí, usted tiene mucha fe, pero que mucha fe, pero las perras se las gana haciendo análisis y diagnósticos médicos... Pues eso...
Saludos.

jueves, 11 de diciembre de 2014

De vacaciones #1



Me voy a permitir rematar la buena noticia que supuso para el Festival de Sevilla tener a Austria como país invitado con el repaso a una trilogía que ya se pudo ver hace dos años por aquí. Me refiero a PARAÍSO, de Ulrich Seidl, un controvertido paseo por las miserias y rincones más oscuros de la vieja Europa, más vieja, rancia y decrépita que nunca, cuando se la coloca frente a un espejo y se la despoja de toda (falsa) solemnidad. E intentaré hacerlo sin florituras, un poco al "estilo Seidl", seco y reiterativo; aunque no sé si se me entenderá la retranca.
PARADIES: LIEBE. Mujer blanca, gorda y separada que regenta una atracción de coches de choque. Tiene una hermana; tiene una hija. Se va de vacaciones a Kenya. Deja a la hija con la hermana; antes intenta que deje el móvil y ordene su habitación, sin éxito. La hija también es gorda. En Kenya (un resort, en realidad), la mujer blanca, gorda y separada está encantada con: 1- Las vistas desde su apartamento del resort, que dan directamente a una playa. 2- La cantidad de alcohol que puede tomar sin que a nadie le preocupe si está borracha o no. 3- Las pollas de los negros.
La mujer blanca, gorda y separada necesita tirarse todo lo que intente venderle un collar de conchas, pero lo dignifica con algo que ella llama amor. Quizá, si lo intentase al revés, podría terminar sus vacaciones con un par de orgasmos bastante dignos que llevarse a la patria de Mozart y Polster, pero su deambular por Kenya (el resort) es simplemente patético, puesto que ha idealizado el turismo sexual y lo ha convertido en un aberrante turismo sentimental. Imposible, acabará en la cama con varios negros (por separado) y, finalmente, rematará la faena con un conato de orgía junto a otras mujeres blancas, gordas y separadas.
Vista así, la película de Seidl es un excepcional bisturí sociológico. y es mejor no pedir nada más. Si se le intentan ver las dobles lecturas, entonces aparece la palabra "pedante", y con razón; Ulrich Seidl no es un contadopr de historias, sino un sádico transcriptor de las mismas, como un cirujano que se empalma a cada nueva incisión. La película, no obstante, comienza con una de las metáforas más hirientes y acertadas de lo que ahora mismo es Europa: un montón de retrasados mentales chocando entre sí en una atracción de feria...
Saludos.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Contra el sopor



¿Una película de superhéroes de la Marvel que empieza con el inolvidable "I'm not in love" de 10cc, que está protagonizada por un émulo de Tony Manero con walkman casetero, una asesina con la cara verde, un árbol que se sabe tres palabras, un hipertrofiado padre de familia que sólo busca la venganza absoluta y "literal", un mapache parlanchín con un cañón que le dobla en tamaño, y que además puede permitirse el lujo de mostrar al inconmensutrable Thanos un minutito y reservarlo para próximas entregas? Hasta ahí el impacto, sus personajes; pero lo mejor es haber caído en la cuenta de dos cosas fundamentales para hacer creíble un producto megadigital: dotar de entidad propia a cada personaje, sin caer en la dañina homogeneización nipona, y abusar de un sentido del humor descacharrante y sin mayores intenciones que quitarle hierro a cosas como el dominio del universo o la destrucción de civilizaciones... Y es que me parece un acierto el giro que la Marvel le dio a GUARDIANS OF THE GALAXY, inventando un furioso híbrido entre STAR WARS y THE AVENGERS, aderezado con algo del mejor RIDDICK, pero con un tono menos solemne; tono que no le hizo ningún bien respecto a sus etapas anteriores, y es que no es lo mismo tener a Starlord, Gamora, Rocket, Groot y Drax el destructor, que a seres intachables como Adam Warlock, Martinex o Vance Astro. Por cierto, maravilloso el guiño a la formación original con la introducción de un hilarante Yondu, interpretado por el gran Michael Rooker. Los actores están magníficos, con Chris Pratt haciendo de Han Solo bailongo, Zoe Saldana en su enésimo intento de reivindicación y, sobre todo, el increíble trabajo de doblaje de Bradley Cooper, que es uno de los momentazos de la temporada. Por cierto, ya se está rodando la secuela, prevista para 2017... ¿Esperaremos?... ¡Esperaremos!...
Saludos.

martes, 9 de diciembre de 2014

Un enlace imposible



Novena referencia del SEFF'14. Con inmejorables augurios se presentaba la última propuesta de la siempre interesante Pascale Ferran. Con todo, BIRD PEOPLE se deja ver y apenas incomoda más allá de algún pequeño sobresalto pequeñoburgués. Es, contada como debe contarse, una historia escindida en dos, con todas las trampas que ello conlleva y asumiendo, eso sí, su cuota de riesgo, que no es poca tras la constatación de que ésta no es una manera común de desarrollar y culminar un relato.
Primero lo bueno, que es un acertado salto al vacío, el de su primer protagonista, un norteamericano que viaja a París para cerrar un importante contrato que ha de llevarle a Dubai. Tras su primera noche en el hotel donde se hospeda debería coger un vuelo a primera hora, pero algo le hace cambiar de opinión y quedarse allí; de la noche a la mañana dejará todo atrás radicalmente, el trabajo, su familia, su vida... Este falso primer segmento tiene todo el punch que se le pide a un relato que trabaja conscientemente en el límite, y apenas nos cuesta empatizar con este pobre hombre, al que no le hace falta gran cosa para darse cuenta de que, sí, nuestra vida no es maravillosa, sino que es una gran mentira. El problema viene cuando, de golpe y porrazo, se nos avisa de que aquello aparentemente queda ahí, y luego tenemos que ir a otra cosa, otro tipo de relato muy diferente, donde, en los límites de un fantástico libérrimo y juguetón, una camarera de piso del mismo hotel en el que nos hallamos se con vierte en un pájaro... Y es que parecerse a Jeunet y a los Dardenne, y todo a la vez, como que no...
Sirve para una tarde aburrida, pero esperaba mucho más de su directora..
Saludos.

lunes, 8 de diciembre de 2014

Apicultura



Octava referencia del SEFF'14. LE MERAVIGLIE es una película en la que a una niña le salen abejas de la boca. También sale Monica Bellucci vestida de Boadicea, y aun así, extrañamente antierótica. También pasan cosas al estilo "niños nadando", que ahora se lleva mucho, o "gente chillando en la lejanía", que no se entiende nada pero mola para ensayar un cierto aroma a realidad. La verdad es que no sé qué diantres quiere contar la directora, a no ser que todo sea mucho más sencillo, porque su padre era apicultor y supongo que hippy... Aun así, si la ven se quedarán muy encantados de saber que ningún personaje de la peli va a salvar el mundo, y ni siquiera a destruirlo; primero porque son unos hippys raros, pero no les va el genocidio como alternativa para el fin de semana, y luego porque su extrañeza les llega desde un programa de televisión al estilo "Un país para comérselo", pero más bizarro todavía. Y eso es todo... Y que dejen de hablar de Alice Rohrwacher como si lo tuviese todo ya hecho y ganado, por favor... Que son sólo dos películas lo que ha hecho la muchacha, hombre...
Saludos.

domingo, 7 de diciembre de 2014

Rincón del freak #178: De Kenya a Lancastershire sin que se inmute un pelo de flequillo



Raudo, acudo al requerimiento (un poco sui generis, es verdad) de Mr. Lombreeze a causa del necesario rapapolvo a ciertos "affaires" de nimia repercusión en el seno de la Iglesia Católica, nido de rufianes y encoñados nenes de mamá, hijos de perra que deben recuperar el tiempo perdido en su gilipollesca juventud, por lo que persiguen a niños inocentes con aviesas intenciones. De los militares hablaré otro día, no lo duden...
El caso es que mi amigo, compadre y hermano de letras y celuloides, hizo referencia a un segundo film del mismo director, Cyril Frankel, uno de aquellos entrañables "artesanos", 4X4 de la dirección y buen y obediente realizador de los lúbricos designios de la Hammer. THE WITCHES queda perfectamente enclavada en aquello que se llamó "Country horror", término que ha vuelto a poner de moda el gran Ben Wheatley y que hallaba su sustento principal en una celebración de lo atávico, ritos ancestrales mediante y con gran querencia por los poblachos cerrados sobre sí mismos y que sólo se muestran acogedores y hospitalarios con el extranjero para su propio y arcano beneficio. Una madurita Joan Fontaine encarna a una antigua misionera que huye de sus propios fantasmas africanos refugiándose en una enigmática escuela de la campiña inglesa. Allí encontrará paz y tranquilidad, aunque el extraño comportamiento de los habitantes la lleve a sospechar que algo se cuece en los interiores de ese mar de calma, quizá no tan auténtica. Sin que se le mueva un cabello de su superlacado peinado (con algún que otro exceso de secador... Gasp!!!), la Fontaine transita un ambiguo rol de señora deseable pero difícil de no respetar, dada su imperturbable efigie y previsibles Maderas de Oriente, que siempre era algo que anulaba el acercamiento carnal. La película en sí no es ninguna maravilla, pero dos elemntos más podríamos destacar si es que se les ha abierto el apetito cinéfago. Uno es la deliciosa presencia de la sudafricana Ingrid Boulting, que con la mayoría de edad incorporó su tremendo físico a diversas revistas masculinas; otro es el orgiástico final, indetectable por la deriva misma del film, muy apegado al horror clásico británico, pero que supone un punto fuerte al tirar la casa por la ventana en un desmelene de brujería druídica más que sugerente... De la Hammer, vaya...
Saludos.

jueves, 4 de diciembre de 2014

Siempre habrá ricos y pobres



Séptima referencia del SEFF'14. Yo es que películas como IL CAPITALE UMANO las estoy viendo últimamente pero muchísimo. Las estoy viendo peores (el pescozón del segundo WAL STREET "oliverstoniano") y también mejores (inabarcable, antisistema, LA CUESTIÓN HUMANA); lo cuál significa que Paolo Virzì ha logrado su objetivo, que quizá no sea otro más que seguir hablando del problema para, una vez confirmado que nadie tiene la solución, ir añadiendo capas y más capas de diálogos, personajes cruzados y situaciones límite ante las que, torticeramente, se nos induce a elegir entre "lo bueno y lo malo". Y si al director de la ya lejana y magnífica ópera prima que fue LA BELLA VITA, le hubiese dado por no estilizar la alcachofa y simplemente diese por dada la omnisciencia de Chabrol, auténtico padre putativo de este desaguisado, a lo mejor tendríamos un buen retrato de sociedad, con menos relleno y más peso específico. De hecho, no entiendo muy bien la coña de dividir el relato en tres, ni por qué han de ser esos tres personajes; como tampoco entiendo muy bien el problema de ese bufonesco inmobiliario que (¿acaso quería otra cosa?) buscaba un enriquecimiento rápido a exposición cero. El cuento del alfajor, pero en plan llorica-imbécil. Luego, el personaje de Valeria Bruni Tedeschi, aun siendo el más interesante, carece, por ejemplo, del empaque de Tilda Swinton en YO SOY EL AMOR, otra referencia más, y se queda en un antipático desastre neuronal con tacones y un culo demasiado grande para llevarlos. El final, lo peor, incluso inserta un homicidio involuntario, aunque más bien lo veo como negligente o directamente gilipollesco. Y entre todo ese pocimerío húmedo y vibratorio, encima hay que creerse que te están dando una lección magistral sobre "Cómo enfrentarse al sistema y no morir en el intento"... Pues sí que estamos aviaos...
Saludos.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Barrotes



Por no-emparentarla con otros filmes de temática carcelaria que ya aparecieron aquí no hace tanto, digamos en favor de STARRED UP que no comulga ni con el hiperdrama de CADENA PERPETUA, ni con la hipertruculencia de HUNGER; y aun así, no son pocos los elementos que extrae de ambas, puede que más de la segunda,por ubicación y tratamiento. El último trabajo del británico David Mackenzie sigue los pasos de sus momentos más inspirados, diseminados en un puñado de irregulares películas que parecen más bien el gran esbozo de ésta. STARRED UP toma en consideración a dos personajes poderosos, padre e hijo que se encuentran en la misma cárcel, y los enfrenta ante la imposibilidad de cualquier tipo de entendimiento entre ambos. La película inicia así un difícil recorrido por un lugar inhóspito, donde apenas una exigua terapia de grupo puede ser la única válvula de escape. Entre palizas, aislamientos y muuuuuchos tacos (llegué a contabilizar ocho "fuck's" en una frase de apenas quince palabras), lo mejor es el ritmo, incesante, seguro de atrapar al espectador con sus nada tópicas sorpresas de guion; lo más desechable: que llega un momento en el que ni siquiera sabemos qué diablos quiere cada personaje, excepto cortarle la cabeza al de enfrente. Así las cosas, a lo mejor a la que más se parece es a la estupenda CELDA 211... Mire usted por dónde.
Muy entretenida y no apta para según qué pabellones auditivos.
Saludos.

martes, 2 de diciembre de 2014

Profesionales



Sexta referencia del SEFF'14. Detectada en la atención multitudinaria que el Festival de Sevilla dedicó a Austria, varios nombres sobresalían, incluso por encima de un Haneke más que superado y asimilado por cualquier buen cinéfilo. Me quedé con las ganas de poder ver algo, principalmente, de Martin Arnold y Heinz Emigholz; en cambio, logré acceder a la que creo que fue una de las grandes joyas ocultas del festival. WHORE´S GLORY, última película (literalmente) del enorme documentalista que fue Michael Glawogger, y que se convertiría en su epitafio tras la inesperada muerte del cineasta el pasado mes de Abril, a los 55 años.
Película imprevisible y mucho más abierta de lo que su tremebundo contenido podría hacer sospechar, se trata de una mirada limpia y desprejuiciada al controvertido mundo de la prostitución, y no precisamente en los lugares donde uno podría pensar que alguien pondría el foco o la pluma. Dividida en tres mitades, que no me parecen casuales, Bangkok, un suburbio de Dacca y una apartada "zona" de Nuevo Laredo, en México. La profesión, la miseria y la resignación; me parecen tres términos que calzan a la perfección con cada segmento, tan diferentes, tan cercanos. La profesión en Bangkok, donde las prostitutas fichan y se santiguan antes de entrar a trabajar e ingresar a "la pecera", una urna gigante donde son expuestas y pueden sentirse agusto, charlando de sus cosas, mientras algún cliente las escoge, momento en el que son llamadas por un altavoz. Antes, Glawogger ofrece un puñado de fascinantes imágenes de un espectacular domo desde el que realmente son las prostitutas las que eligen a sus potenciales clientes en la misma calle y a base de puntero láser.
Bangla Desh es otra cosa. El suburbio sin nombre es una gigantesca ciudadela, casi una fortaleza; conocida como "La ciudad del placer", allí son arrojadas cientos de muchachas (niñas, en realidad), sencillamente vendidas por un poco de dinero que permita vivir un poco más a sus madres. Miseria, suciedad y desesperación, porque lo que les podría esperar fuera de esa prisión que se cierra cada noche es aún peor. Y por último, "La Zona". Situada en Nuevo Laredo, se trata de un poblado enteramente habitado por prostitutas de toda índole, edad y condición. Con la ventaja de poseer su propia habitación y no depender de ningún extorsionador, aquí las prostitutas hacen su ley, algunas son incluso camaradas, y casi se podría afirmar que han logrado constituir un extraño matriarcado, una ciudad en la que los hombres sólo pueden estar de visita.
Una película impresionante, que no sólo no juzga ni condena, sino que además posee una belleza incómoda, cincelada a corazón abierto y creo que enteramente dedicada a esas "profesionales", sin cuyo concurso no podría haber existido. Si pueden, no se la pierdan.
Saludos.

lunes, 1 de diciembre de 2014

La muerte del espejo



NEW WORLD es una película coreana (yo a Corea del Norte no lo considero un país, sino un criadero de ratas) en la que salen mafiosos coreanos bien vestidos, alguno más chulapo que otro, y donde se pegan más bien pocos tiros para el tipo de película que es, y casi todos al final. También hay policías, pero los policías van peor vestidos, porque ganan menos dinero y porque el hábito no hace al monje, digo yo. La policía ha infiltrado a un tipo en la organización mafiosa más importante de Corea (del Sur) durante una década, y éste, que a lo mejor no habría pasado de patrullero, allí ha ascendido a jefe de segunda línea. El jefe gordo (de los mafiosos) es deslizado a un pijama de madera como el que no quiere la cosa, así que se abren las primarias para ver quién será el sucesor. La gracia de la película es ni más ni menos que su ingeniosa premisa ¿Qué hará el infiltrado? ¿Acatará las órdenes de sus jefes en la policía para asestar el golpe definitivo que acabe con la organización criminal o cederá a la tentación de ser elegido como gran jefe de los mafiosos?... ¿A que está chula la idea? Pues ni más ni menos; NEW WORLD es un thriller muy Scorsese, capaz de acumular giros y más giros de guion sin que éste se resienta o se torne inverosímil; está fabulosamente interpretada y sus personajes son, ante todo, humanos atrapados por una situación que los supera. El coreano Park Hoon-jung ha conseguido, con su segunda película, uno de los mejores títulos del curso pasado; estaremos pendientes de él y lo sumaremos al ya largo listado de luminarias coreanas... del Sur. Peliculón para no moverse del asiento en más de dos horas.
Saludos.

domingo, 30 de noviembre de 2014

Rincón del freak #177: Lo soez y lo bajuno. Películas para desengancharse #y 25



Supongan que para ilustrar una explicación sobre la maternidad, un profesor use la imagen de Belén Esteban. Que para hablar de periodismo, haga lo propio con Marhuenda... O mejor, Marhuenda dando una clase magistral sobre Francisco Nicolás. Imaginemos que la Primera Cadena no existe y que el todo vale se apodera de las privadas. Que Jorge Javier se haga selfies con el Papa Francisco y a Pablo Iglesias lo termine eclipsando el verdadero gran ideólogo-teórico de este país: Risto Mejide. Y he dicho "este país", porque lo que subyace perfectamente agazapado en el rincón más recóndito de OCHO APELLIDOS VASCOS no es más que una tétrica apología de la hegemonía de la homogeneización ideológica de un "país", España. No creo que lleguemos a ver nunca unos "Ocho apellidos catalanes"... ni gallegos... ni ceutíes; por la misma razón que nos ha llevado a tapar las goteras con chicle, hasta que nos han reventado las tuberías. Y que conste que yo soy el primero que demando el siempre difícil arte de la comedia, por encima de falsas circunspecciones que están lejos de otorgar seriedad verdadera. Pero ¿para cuándo un "Louie"? ¿Es que no nos atrevemos a reírnos de lo imbéciles que somos? No, es mejor seguir haciendo el chiste del vasco, o del andaluz, o del catalán... o hasta del ceutí... Y así nos va...
Saludos.

sábado, 29 de noviembre de 2014

Rebelde e incomprendido



Quinta referencia del SEFF'14. Empiezo a ver FEHÉR ISTEN (WHITE GOD) como segundo plato de una intensa jornada, es decir: con el entusiasmo justo y el primer asomo de fatiga visual (saturación). El comienzo es apabullante, bellísimo y brutal al mismo tiempo; uno no sabe si sentir temor, curiosidad o estupor. Una niña avanza en bicicleta por las calles (literalmente) desiertas de Budapest; al doblar una esquina, cientos de perros aparecen y la persiguen, o eso parece, con el trasfondo de una música apocalíptica. Parece el fin del mundo. Glorioso. Excelso. Terrorífico.
Lo que sigue es una película convencional, bien escrita, bien dirigida como entretenimiento de calidad e inscrita, casi milagrosamente, en el cine de género más reconocible, teniendo en cuenta el país de donde procede, Hungría... Pero, no, no es Béla Tarr; no le busquen ni rastreen aquí, porque esto es otra cosa. WITE GOD prescinde del elemento desestabilizador y se acoge al confortable hilado de líneas cognitivas de cualquier novela de suspense. Curiosamente, su tramo final, sensiblemente mejor que su primera parte, le hace un flaco favor al conjunto; una vez las cosas se desmandan y la peripecia de este perro (casi salido de 12 AÑOS DE ESCLAVITUD) epata con los deseosos de emociones fuertes, todo lo que hemos visto antes nos sobra de alguna manera que no puedo explicar, pero que contribuye a que su metraje se eternice innecesariamente. Una pena... a medias.
Saludos.

viernes, 28 de noviembre de 2014

Películas para desengancharse #24



      -"Las rosas no deben llorar al alba. Que su rocío endulce su pena y tape esas lágrimas..."


No es poco menester ver BLOW-UP y haberla disfrutado; porque ya, de haberla entendido... Sí, la del fotógrafo que conduce un Rolls Royce y trata a las modelos como mierda y se compra la hélice de un barco... ¿o es un avión?... La del fotógrafo que deja plantado a todo el mundo en plena sesión y se va a un parque a hacer fotos. La del fotógrafo que persigue a una chica y luego huye de ella... y luego se va al cine con ella y luego ve a su mujer con otro y le da igual porque en el Swinging London, justo antes de que Pink Floyd publicase su primer disco, la gente estaba así de pirada. Digo yo... Luego es justo reconocer, también, que Antonioni consigue una obra de una belleza formal excepcional; hipnótica y malsana, parece buscar un esteticismo vacuo para tirarlo todo por la borda y acercarse a un naturalismo casi pasoliniano. En el incesante, alocado, neurótico e hiperactivo devenir de este fotógrafo (un inolvidable David Hemmings) cabe todo eso, y podríamos afirmar que casi nada de ello es en realidad tan importante como para conformar un argumento real. Yo no me atrevería a hablar de que la excusa sea el descubrimiento de un cadáver en una de las fotos que le tira a la pareja espiada; ésa podría ser su obsesión a partir de ahí, pero bien parecería que, en una metáfora sin moraleja, Antonioni intenta hacer las veces de fotógrafo él mismo, apresar un instante de gloria y exaltación, como el recuerdo de un niño antes de que se desvanezca o ese momento en el que nos creímos enamorados por primera vez. Aquél fue un momento único, según los que allí lo vivieron; por tanto, no el asesinato como elemento de intriga, sino el asesinato de lo que ese fotógrafo parece necesitar constatar para que no se le vaya. La juventud, el amor, la furia, el ruido... las imágenes...
Si después de leer esto siguen sin entender una papa de la película, es mejor que no sigan intentándolo sólo porque a los caimanitas les guste tanto y la defiendan tanto. Aprovechen y desengánchense...
Saludos.

jueves, 27 de noviembre de 2014

Desubicación permanente



Cuarta referencia del SEFF'14. Mucho cine austríaco este año en Sevilla, al ser éste el país invitado; y no sólo compuesto de nombres consagrados, sino también esos nuevos emergentes de los resquicios que esta cambiante Europa va descubriendo, toda vez que sus fronteras se revelan inconsistentes y licuantes. Un buen ejemplo de esto sería MACONDO, drama desidentitario sobre una familia de origen checheno en una comunidad en plena Austria. Primer largo de ficción de Sudabeh Mortezai, tras dos documentales, y loable intento de iluminar esos oscuros rincones de la Europa que nadie ve, el resultado es, simplemente, fallido. De hecho, no sé qué puede aportar la visión de una cineasta de ascendencia iraní acerca de la muy compleja problemática del pueblo checheno, quizá la más compleja tras los armenios y palestinos; por supuesto, esto que digo no es políticamente correcto, y en un mundo transglobalizado (mentira cochina, pero así nos lo hacen creer desde, por ejemplo, el FMI) cualquiera podría dar su opinión sobre cualquiera, el problema es que a un tercero esto le llegue de manera que le remueva la conciencia. Tampoco sé identificar el sentido del título, no veo al viejo "Gabo" por ninguna de las imágenes de este deprimido y deprimente colacao visual (turbo) muy "a lo Loach", poniendo a sus personajes exactamente donde deben estar para que a nadie les quepa duda de que, al fin y al cabo, son desplazados que viven en condiciones dificultosas. Eso, más que cine de ficción, es periodismo, y del chusco; y es posible que la directora tenga más pulso y tino en el terreno documental (no he visto sus otros trabajos), pero MACONDO no es, precisamente, el tipo de cine magmatectónico que el viejo continente necesita para desperezarse.
Saludos.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Películas para desengancharse #23



Antes que nada, anticipo la inminente recta final de este extenso monográfico acerca de adictos y desintoxicados, no sin advertir que amenaza una segunda parte para más adelante. Pero como esa es otra historia, hablemos un poco de THE SHAWSHANK REDEMPTION, de la que necesito que se desenganchen sobre todo esas personas que apenas han visto siete películas en toda su vida, quizá porque con ésta ya cubrieron sobradamente el cupo. Ahora, el señor Frank Darabont goza de un reconocimiento merecido, y su actividad, alternando la gran y pequeña pantalla, le ha elevado a los altares del cine de género de calidad. Y es cierto que de no haber sido por el tsunami FORREST GUMP (otra que me va a faltar aquí), CADENA PERPETUA podría haber sido la gran vencedora de los oscar de hace veinte años ¿Pero cómo es esta película? Indudablemente, Hollywood puro; nada que ver, por ejemplo, con el verismo truculento de HUNGER y más emparentada con viejas joyas como BRUBAKER, de Stuart Rosenberg, con el que Darabont comparte más de un tic. No he leído el relato de Stephen King, pero la pulcritud de su desarrollo y el ingenioso mecanismo de sus muchas sorpresas me recuerda a muchas de sus (mejores) novelas. Es la historia de un banquero que es acusado por el asesinato de su díscola esposa y sentenciado a cadena perpetua en un presidio en el que no te gustaría pasar el resto de tu vida. Es la historia de sus penalidades, de la dificultad para adaptarse y ni siquiera sobrevivir al día a día; pero también es la historia encubierta de su inocencia, en la que nadie cree, y de las pequeñas (enormes) conquistas que es capaz de lograr gracias a una inteligencia apoyada en la paciencia y la convicción. Pero sobre todo, lo que más emociona es una de las historias de amistad más creíbles del cine; la química entre Tim Robbins y Morgan Freeman (excepcional su composición y contención, la de los dos), recuerda a otros tiempos y otros actores, aquellos que transmitían con una mirada y no se podía apartar los ojos de la misma.
Sí, ya sé que es muy buena, y que con el paso del tiempo (cumple ya 20 añitos) no ha perdido nada de vigencia, pero no es menos cierto que desde entonces se han hecho otras cosillas... ¿o no?...
Saludos.

martes, 25 de noviembre de 2014

El rencor es ciego



Tercera referencia del SEFF'14. La película noruega BLIND llegaba precedida de una inmejorable acogida en Berlín; en mi opinión, pelín exagerada. BLIND es un batiburrillo confuso y poco exigente, que se queda en un puñado de buenas intenciones y un montón de pistas demasiado reconocibles y achacables a otros creadores más curtidos, en los que el debutante Eskil Vogt se apoya para que su intento de ensayo psicologista no caiga (como finalmente creo que ocurre) en un martirizante realismo mágico. Y todo por culpa del atenazamiento que proviene de la narración clara; en lugar de adentrarnos en el insoportable y hermético mundo de oscuridad al que queda relegada la joven escritora protagonista, justo cuando podría dar un golpe de timón importante y arriesgado, Vogt se refugia en otros dos personajes que no sabemos si son reales o inventados, aunque lo peor es que nos da igual dicha circunstancia. Uno es un adicto al sexo (a la pornografía, más bien) que deambula en soledad y suspira por poder encontrar al amor de su vida; la otra es una mujer divorciada, madre de una niña y cuyos problemas de memoria están a punto de derrumbar su ya de por sí precario devenir... ¿Perdedores en Noruega? Sí, por qué no; al fin y al cabo esto no es esa bazofia de "Españoles por el mundo", pero ya que estábamos, y con lo bien planteada que está la premisa argumental de la ciega que no se resigna a que su vida sea anormal, creo que hubiese faltado dar un pasito más hacia la insumisión narrativa. Tiempo al tiempo...
Saludos.

lunes, 24 de noviembre de 2014

Películas para desengancharse #22



Antes de empezar, quiero enviar un caluroso saludo a mi tocayo David, antes de que se ponga a bufar y le suba la tensión...
Dicho esto, sí, MARY POPPINS, cuya razón de existir sólo puede ser una: el advenimiento de la era psicodélica. "Échale un poco de azúcar a la medicina"... "El deshollinador que baila en los tejados"... "Los animales que me hablan"... Al principio, nuestra heroína está literalmente en las nubes, al final simplemente vuelve a ellas. Entre medias, demuestra su espíritu hippie chafando el símbolo inglés ultraconservador por antonomasia: la caza del zorro. Al final, incluso consigue que un banquero torne a antisistema pacifista y alucinado... y más de cien años antes de la aparición de Podemos... Sea como sea, la verdad es que MARY POPPINS es una película rara de cojones, para mí en absoluto es mala, pero dudo mucho que el público infantil la logre entender de la manera en que yo creo que la Disney pudo interpretar la obra original de la escritora australiana P. L. Travers; y digo "pudo" porque la blancura con la que se va desarrollando este canto al "paso de tó" es más una crítica a las absurdas neurosis de los adultos que una innovadora forma de educar a niños rebeldes. Por ello, MARY POPPINS, a cincuenta años vista, es un espectáculo que no ha pasado de moda, al contrario, hace envejecer a producciones similares más recientes. La razón por la que les pido que se desenganchen de ella es otra, ni más ni menos que el terror que me produce pensar en los tiempos muertos de esa niñera... ¿Qué diablos hace Mary Poppins en su tiempo libre? ¿De qué conocía a ese deshollinador? ¿Por qué pintaba el deshollinador en el suelo, como un perroflauta cualquiera? ¿Por qué no le decían que no se puede pintar en el suelo? ¿Es bailar con pingüinos la solución a nuestros problemas fiscales?... Tan sólo piensen en ello...
Saludos.

domingo, 23 de noviembre de 2014

Rincón del freak #176: El señor Besugo y los payeses encantados



Es posible que Óscar Aibar no sea el mejor director de cine del mundo. Incluso es posible que no lo sea de España. De su pueblo, a lo mejor. Pero lo que sí es Óscar Aibar es un tipo arriesgado y con convicciones más allá del baboseo imperante en el inexistente modelo de producción patrio; una rara avis con mucho de esponja (por lo de impregnarse de olores ajenos) y de saltarse a la torera aquello de "Es que en España lo que interesa es esto y aquéllo". Vale, parece decir Aibar, hasta el gorro ya de peliculillas inanes sobre la Guera Civil ¿no?, pues ahí va eso: Un payés del Bajo Aragón ve asediada su propiedad por los rojos, así que se esconde en el bosque, dejando en la masía a su mujer; sin embargo, desesperado, se acuerda del secreto que le enseñó su padre siendo niño, que no es otra cosa que acercarse a un extraño grupo de árboles en la noche de San Lorenzo y esperar a que aparezca una luz verde que le llevará a... Sí, amigos... ¡Otra dimensión! Así que repito: hay que tener unos huevos como sandías para hacer una película de género con el trasfondo de la Guerra Civil, y encima en Teruel... y encima en catalán... y encima con efectos especiales ¿Que si EL BOSC es un peliculón? Pues no, es un pasarratos la mar de entretenido, con un montón de defectos e imperfecciones, pero es cine de, por y para cinéfilos que no se conforman con la misma pasta orgánica de siempre. Y lo mejor: ¡Está hecha aquí!...
Saludos.

sábado, 22 de noviembre de 2014

Películas para desengancharse #21



Mucho me temo que este dispar y alucinado monográfico, repleto de sustancias de procedencia y finalidad dudosas, no habría estado completo sin un guiño a los hermanos Coen. Ahora bien ¿de qué película suya me parece que habría que desengancharse? Dejando aparte su calidad, y sobre todo su influencia en una gran cantidad de directores y guionistas posteriores (y haría hincapié en el sorprendente y celebrado auge de la ficción televisiva), no me cabe la menor duda de que ese título debe ser THE BIG LEBOWSKI. Ahora conocemos con pelos y señales la trayectoria de los Coen, hemos asistido a su consolidación y también a una última etapa (reciente) en la que parecen querer escapar a cualquier tipo de encasillamiento, eliminando tics y jugándose incluso la fidelidad de su legión de seguidores, pero en 1998 la sensación era de que casi todo había quedado dicho en FARGO. No sólo no fue así, sino que ...LEBOWSKI fue abrazada, si no como su mejor trabajo, como un necesario punto y aparte; un dilema que resolvieron con la exageración en sus puntos más jocosos, una trama que fluctuaba entre lo delirante y lo directamente alucinógeno y los que posiblemente sean sus personajes más emblemáticos, puede que no los mejores, pero sí los que con más fuerza se han quedado en nuestro imaginario. Y por encima de todo ello, Lebowski, "El Nota"; mezcla imposible entre Homer Simpson, Charles Bukowski, Jeeter Lester y algún coleguilla de la magnífica "Regular show". A estas alturas no nos choca ver a actores de prestigio embarcados en proyectos que en otros tiempos se ponían en manos inexpertas; ahora son legión los que quieren ser como Jeff Bridges, pero ser Jeff Bridges, componer un personaje cuya comicidad está implícita en su circunstancia personal de vago, pasota y enemigo de los líos, es una tarea más complicada de lo que parece. "El Nota" es la fuerza gravitatoria alrededor de la que salpicar esta sinfonía del absurdo con los satélites, unos secundarios igualmente brillantes e insólitos ¿Por qué, por tanto, desengancharse de THE BIG LEBOWSKI ahora que es un facsímil contemporáneo? La respuesta la tienen los Coen, ellos supieron hacerlo cuando aún estaban a tiempo.
Saludos.

... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

7 al azar


¡Cuidao con mis primos!