martes, 1 de abril de 2025

La mujer invisible


 

Me pregunto qué aporta una película como LA INFILTRADA ahora mismo, no digo ya para alzarse con el Goya, que confirma el paupérrimo nivel de los "selectores de contenido", con una mochila tan pesada a sus espaldas que parece un chiste hablar de "fiesta del cine", más acertado sería "festín del algoritmo". Apenas visibilizar la epopeya de Aránzazu Berradre (nombre falso, por supuesto), que estuvo casi una década como agente infiltrada en E.T.A., con la entregada actuación de Carolina Yuste, que es lo más diferencial en una realización plana, rutinaria, incluso diría que tímida, aferrada a un canon empeñado en normalizarlo todo, hasta llevarlo prácticamente a una "amabilidad televisiva". Estamos ante un producto teledirigido, encaramado a una peana de superioridad moral que no me gusta un pelo, pero que al menos no derrapa en el terreno al que de verdad pertenece, el del policíaco circunspecto, agradecido como relleno "de calidad", pero que es, siempre será, papilla industrial para espectadores con poca paciencia.
Saludos.

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... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!