viernes, 22 de enero de 2016

German. Rodar pese a todo #2



Tres años después de su ópera prima, en 1971, Aleksey German realiza PROVERKA NA DOROGAKH (CONTROL EN LOS CAMINOS), nueva vuelta de tuerca a las obsesiones del cineasta acerca de la identidad, la justicia y, globalmente, lo absurdo de la cuestión humana en tiempos de guerra. En esta ocasión se nos cuenta la detención del Sargento Lazarev, que había servido en las filas alemanas, tras el ataque de un grupo de partisanos a un destacamento nazi; Lazarev intenta explicar los motivos de su extraño enrolamiento a Lokotkov, jefe de los partisanos, pero la escasa veracidad de su relato le granjea no pocas desconfianzas, e incluso la petición de su ejecución como traidor a la patria. Sin embargo, Lokotkov confía en ese hombre calmado y sensato, que no pide desesperadamente el perdón, sino una simple oportunidad para demostrar que en su momento fue coaccionado contra su voluntad. Así, German compone un excelente retablo de opiniones formadas, sin tomar partido por ninguna, sino dejando que los acontecimientos fluyan y la historia se explique por sí misma. CONTROL EN LOS CAMINOS es una película que pasa en un suspiro, y que constituye la germinación definitiva de un gran cineasta, capaz de dominar por entero grandes escenas bélicas (aquí más presentes) para, seguidamente, revelarse como un minucioso observador del alma humana, con sus miserias y contrariedades en primer término. De nuevo la reducción al absurdo termina por confirmar qué vanas son las justificaciones cuando éstas se extrapolan al inescrutable ámbito de las patrias, o de cómo, con suma sutilidad, se encara el totalitarismo (sea del color que sea) justo desde el interior de uno. No es de extrañar lo cara que tuvo que pagar esta valentía un director tan indomable como Aleksey German.
Saludos.

... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

7 al azar


¡Cuidao con mis primos!