lunes, 25 de enero de 2016

D. W.: El padre del cine #47



Hoy voy a hacer una cosa que no debería hacer jamás y que de hecho creo que nunca he hecho, que es escribir sobre una película que no he visto. La razón es simple: la película ya no existe. Y a menos que algún coleccionista loco la haya conseguido salvaguardar durante los ochenta años que han pasado desde su última exhibición, no parece probable que podamos disfrutar de THAT ROYLE GIRL, primera colaboración de Griffith con el superpopular cómico W.C. Fields, y que transfiguró su cine hasta moldearlo en los parámetros del slapstick. Aunque la novela de Edwin Balmer contenía un trasfondo trágico sospechosamente cercano a Dostoievski, ya que gira en torno al director de una orquesta de jazz que se enamora de una joven (cómo no, Carol Dempster) y cuya vida se derrumba tras el extraño asesinato de su ex-esposa, lo que hará recaer todas las sospechas en su figura. Sin embargo, la joven inicia una serie de indagaciones hasta que descubre que un antiguo amante suyo, un gangster llamado Baretta, podría haber sido el verdadero asesino.
Una lástima no poder disfrutar de esta película, primero porque supuso el retorno de Griffith a uno de los grandes estudios (la Paramount), pero también porque intuimos una gozosa mixtura de géneros, que va desde la comedia alocada hasta el cine negro. Uno de los films perdidos más buscados por coleccionistas y cinéfilos de todo el mundo, y del que apenas existen varios fotogramas aislados y, eso sí, numerosa bibliografía de la época, ya que el film obtuvo varios premios, y todo pese a que la crítica de la época no terminó de ver con buenos ojos la "extraña pareja" que formaron Fields y Griffith...
Saludos.
... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

7 al azar


¡Cuidao con mis primos!