lunes, 4 de noviembre de 2019

En círculos



Hay un problema de base en una película como MING WANG XING SHI KE (EL MOMENTO DE PLUTÓN), una especie de road movie, que intenta integrar ese encantador sofisma del "vivir rodando", para finalmente hacerse un lío monumental pretendiendo ser enigmática, por lo que se intuye mundana. Es la historia de un director de documentales sin suerte, que asiste desolado al éxito de su esposa como actriz de medio pelo en infumables wu xia y que busca desesperadamente reunir un equipo solvente para rodar un "film definitivo". Y en tan sospechosa circunstancia, el equipo parte a una remota región de China, alejándose de la ciudad y buscando esa verdad oculta que sólo los grandes cineastas parecen poseer. En lugar de ello, aparecen las rencillas, los celos y la repentina cancelación del proyecto por parte de los productores, toda vez que el estrafalario grupo pierde parte del equipo técnico y queda ridículamente desorientado. No es una mala película, en absoluto; tiene una fascinante fotografía y un más que solvente trabajo de los actores. Lo que chirría es la indefinición, que ese "viaje a ninguna parte" no sea aún más valiente y disuelva las personalidades en una danza del caos. En lugar de ello, lo que yo intuyo es una protesta en baja frecuencia por el trato al cine independiente en China, que allí a lo mejor se entenderá más, pero aquí derrapa por una comedia involuntaria y, francamente, no muy cómica.
Saludos.

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... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!