domingo, 20 de marzo de 2016

Rincón del freak #229: Problemas que no le importan a nadie



Yo fui de los que defendió en su momento la adaptación que David Fincher hizo de GONE GIRL, la novela que convirtió a la autora Gillian Flynn en uno de los últimos fenómenos literarios. Aquélla era una película que Fincher hizo suya, dotándola de su particular sentido estético y extrayendo notas ocultas de sus dos estupendos protagonistas. Como no podía ser de otra manera, este año se ha estrenado DARK PLACES, una nueva adaptación de la misma autora, y mi veredicto inmediato es que la fórmula se ha agotado rápidamente. No por la realización, que es solvente, algo rutinaria, pero que no se sale de los parámetros del thriller de nuevo cuño; en realidad lo que rechina es la torpeza de Paquet-Brenner a la hora de elaborar un guion que se presume conscientemente enrevesado, pero que deslavaza tanto sus distintas partes que la sensación que queda es la de cuatro o cinco miniepisodios sin apenas nada que ver entre ellos. Y eso que Charlize Theron continúa demostrando su buen estado de forma y el giro que le está dando a su carrera. Pero no es suficiente, porque DARK PLACES no se decide a explotar por ningún lado, y esa indeterminación resulta exasperante. No es un film de misterio, porque todo está muy claro desde el principio; no es provocador, porque los tacos parecen medidos milimétricamente; y más allá de los matices de la propia actriz sudafricana, el resto de actores están muy por debajo, incluida una Chlöe Grace Moretz que cada vez me resulta menos convincente dejando atrás la niñez.
Si la quieren ver no seré yo quien les detenga, y menos en estas fechas, claro...
Saludos.

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... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!