miércoles, 28 de enero de 2026

Orégano caducado


 

Reconozco (debo hacerlo) que esto de los homenajes a actores fallecidos se me ha ido un poco de las manos, no tanto por el volumen, porque siempre es grato encontrarse con títulos que de otra manera difícilmente habría llegado a interesarme por ellos, sino por la constatación de que las más de las veces mi instinto me ha salvado de ver según qué bodrios. Es el caso de SOMETHING'S GOTTA GIVE, de 2003, donde Jack Nicholson y Diane Keaton intentan cobrar su cheque dignamente, mientras se parten de risa en cada escena en la que el ridículo está asegurado. De verdad que no tengo nada en contra de las comedias románticas, pero en la mayoría suelo echar en falta dos cosas: un mínimo de credibilidad y otro de buen hacer técnico. Este vergonzoso guion intenta emular (dios de mi vida) nada menos que a Lubitsch, mostrando un juego de equívocos tan previsible como perezoso, y donde un tipo bastante desagradable, un sugar daddy de manual, se encoña con la madre de su novia, a la que saca tres décadas. Para redondear la gilipollez, al tipo le da un infarto (por lo de las Viagras) y el médico es Keanu Reeves, que también se pirra por la buena señora, que va de humedad en humedad, mientras nos muestra cómo es la despreocupada vida de la gente que aparece en estas bazofias, habitantes de casas de 400 metros cuadrados a pie de playa, que toman vinito entre risitas y se desestresan yéndose a París (por cierto, cómo cantan los chroma aquí). Y de verdad que no hacía falta que doña Diane se desnudara en una escena ridícula.
Horrible, y dura más de dos horas.
Saludos.

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... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!