Es fantástico comprobar cómo el tiempo no pasa por algunas obras, que aún mantienen el mismo fresco aroma que las acompañaba en el momento de su estreno, precisamente para aguardar otro visionado. MANHATTAN MURDER MYSTERY pertenece a esta categoría, películas aparentemente ligeras, sin vocación de trascender, que aprovechan esa supuesta liviandad para terminar siendo una demostración de sabiduría y tenacidad. Lo digo porque el cine de Woody Allen, de alguna manera acabó aquí, no literalmente, pero sí en su esencia creadora, para continuar después como una factoría más o menos eficaz de amables copias de sí mismas. Lo más fascinante de este film es el tono, desenfadado cuando se inscribe en la comedia, pero terriblemente sórdido al aflorar el motor argumental. Como dos películas que se desarrollaran paralelamente, nos situamos en un bloque de apartamentos del Manhattan del título, donde un matrimonio (Woody Allen y Diane Keaton) conocen por caualidad a unos vecinos algo mayores que ellos, con la fatal coincidencia de que la mujer aparece muerta al día siguiente de un infarto. Sin embargo, Carol (Keaton) sospecha que el "pobre viudo" oculta algo, por lo que comienza a urdir un supuesto complot asesino junto a su amigo Ted (Alan Alda), que usa este perverso juego para acercarse a ella. Así, Allen compone un delicioso rompecabezas donde ninguna pieza falla, pese a que constantemente el tablero es zarandeado, las convicciones puestas a prueba, siempre con un humor entre ácido y desesperado, montando cine negro desde la cotidianidad y demostrándonos que saltarse las reglas puede salvar un matrimonio... o incluso resolver un crimen.
Absolutamente maravillosa.
Saludos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario