jueves, 3 de octubre de 2013

Un gran muchacho



Debo comenzar esta reseña aclarando que JACK, aquella película que nadie entendió, no es en modo alguno una mala película, no al menos de la manera en que yo veo una mala película hecha por un gañán sin oficio ni talento. No es el caso de esta tristísima aproximación a un niño con una extraña enfermedad que le hace crecer cuatro veces más rápido; y es que lo que se podría haber dulcificado con los extravíos y equívocos derivados de un chaval de diez años con el cuerpo de Robin Williams, en manos de Coppola es una tragedia en toda regla, porque si difícil es conciliar dos extremos tan opuestos, la oscuridad del relato se adueña del mismo cuando Jack se da cuenta de que cuando todos sus amigos estén en la flor de la vida, él se encontrará anciano y al borde de la muerte, lo que queda muy bien resuelto en la mejor secuencia del film, que no es otra que su desoladora conclusión. Hasta aquí lo bueno, y no es poco, pero aunque se me ocurren pocos o ningún actor más dotado que Williams para este papel, el resto del reparto es una anécdota sin importancia; comenzando por unos intrascendentes Brian Kerwin y Diane Lane como los noqueados padres, un carcamal llamado Bill Cosby (posiblemente uno de los peores actores del milenio...) o una joven e incipiente Jennifer Lopez haciendo de lúbrica maestrita. En fin, muchos altibajos de tono, fondo y forma, una banda sonora de saldo a cargo de Michael Kamen y un batacazo (y ya iban...) en taquilla, pero sobre todo de cara a sus incondicionales, que apenas podían creer lo que Coppola acababa de estrenar cuatro años después de una de sus mejores películas. Yo, de todas formas, la recomendaría como furibundo bálsamo de estetas e inútiles divagantes de celuloide del que nunca volverá. Una cura de humildad no le viene mal a nadie.
Saludos.

2 comentarios:

Cinemagnific dijo...

No me parece tan mala, pero muy irregular, con escenas geniales como las que comentas y otras ñoñas y algo tontunas. De lo flojito de este irregular señor, que alterna obras maestras con cosas muy inexplicablemente anodinas.

dvd dijo...

Sí, yo la veo así también. La película me parece mucho más triste que divertida...

... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!