viernes, 11 de octubre de 2013

J. R. R. #3



Cuando empieza THE RETURN OF THE KING (y sobre todo si se han visto las otras dos partes inmediatamente antes), uno tiene la sensación de que Peter Jackson está obligado a amarrar una barbaridad de cabos sueltos, más por ser fiel a un relato ortodoxo que por sérselo a sí mismo como rendido (y honrado) esclavo de una saga necesitada de tanta fiereza en sus tiempos como sutilidad en las formas. El gran protagonista de esta conclusión es "la batalla", y cada paso dado en su ramificada estructura tiene algo que ver en las razones por las que, inmediatamente después de defender el reino de Gondor, la alianza termina por consolidarse y decide que todos han de marchar frontalmente contra Mordor para desviar la atención de Sauron y dar tiempo a Frodo para destruir el Anillo.
Pero antes de todo esto, a Jackson le faltaban minutos para desarrollar las motivaciones por las que Gondor habría de recela de la ayuda de Rohan, y en la versión extendida esto queda magníficamente resuelto; tengamos en cuenta que en la gran batalla yo fui capaz de contar hasta seis alternancias simultáneas, y sin contar las que ocurrían al margen, como el complicado acceso de Frodo al interior de Mordor o la tenebrosa alianza reclamada por Aragorn como heredero del trono de Gondor al ejército de muertos vivientes que fueron maldecidos por Isildur al negarles su ayuda previamente jurada. Todo esto y la emboscada preparada por Gollum a Frodo y con una "invitada" muy especial; la espectacular acometida de los gigantescos olifantes, con la "famosa" escena protagonizada por Légolas; y por último, una escena recuperada para la versión extendida (que no me cansaré de recomendar) y que tiene su cuota de impresión: aquí precede a la última aparición del ejército de Mordor el enigmático emisario conocido en el libro como Boca de Sauron, que pese a ser una escena estremecedora tiene un fallo de raccord imperdonable y que, sin embargo, no desvelaré.
Sigue sin gustarme, sin embargo, el epílogo a modo de bondades y reencuentros, no porque esto no sea así, sino porque parece un anuncio de papel higiénico. Es algo que ni la versión extendida ha conseguido salvar...
No todo puede ser perfecto, evidentemente, pero THE RETURN OF THE KING es un perfecto colofón para una trilogía que, para algunos más que otros, ha quedado impresa en la retina de millones de espectadores y, lo que es más importante, ha puesto en imágenes un complejo universo creado por J. R. R. Tolkien, una especie de mitología aparte a la que, por fortuna, ya podemos poner rostros tangibles.
Y como esto no ha acabado... saludos hasta mañana...

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... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!