Con menos ganas que un infectado sin piernas, me pongo a ver 28 YEARS LATER: THE BONE TEMPLE, que se parece al franquiciado de Boyle entre cero y nada, pero al menos ya estás sobre aviso de que esto es comida rápida que no se toma muy en serio a sí misma. Así las cosas, la historia es un delirio, por lo que huelga ponerse exquisitos con explicaciones y demás zarandajas. El protagonista bueno es Ralph Fiennes, que escucha a Duran Duran, se hace amigo de un infectado gigante y para estar solo le visita bastante gente. El crío tiene cara de asustado pero no echa ya de menos a nadie. El malo es Jack O'Connell, haciendo un personaje que parece un revuelto de sobras que te comes al llegar de madrugada, pero va a la basura con la luz del día. Y sí, es el doble de mejor que la otra, porque la otra quería ir de intelectual y trascendente, y aquí Nia DaCosta al menos le pone salsa brava a un montón de escenas asquerosas y estroboscópicas. Y no olviden, nunca se pierdan el rabo masivo del súper infectado...
Saludos.

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