PLAYTHING apenas mejora en nada a sus dos inmediaros precedentes en esta, de momento decepcionante, T7. De nuevo una historia confusa, con demasiados datos inocuos, sin aprovechar la excusa argumental de la tecnología retro, en unos 45 minutos que se eternizan sin avanzar lo más mínimo, hasta un desenlace que habría sido ingenioso e impactante si se lo hubiesen tomado en serio, y me da que no. Extraño, porque tienes al gran Peter Capaldi como deus ex machina de su propia historia, la de un informático de la vieja escuela (léase Windows95), asocial y asustadizo, que unas tres décadas después es detenido por un acto banal, pero la policía registra la posibilidad de que hubiese cometido un crimen en la época en la que hacía reseñas para videojuegos baratos de PC. No se engañen, esto no es MINORITY REPORT, sino un guion perezoso y predecible (vaya racha, Charlie), que no tiene ninguna crítica social, su sentido de la comedia es terrible y, curiosamente, ya sabemos lo que va a pasar mucho antes de que pase. Tiene un puntito más por Capaldi y esa vuelta efímera a aquella época que algunos vivimos con devoción, cuando las revistas traían un CD pegado en la portada. Pero es que ni siquiera el videojuego de marras es inquietante...
Ni fú ni fa.
Saludos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario