Aún en la escuela de cine, Béla Tarr entregó como trabajo un mediometraje que tituló como CINEMARXISME, completamente en la línea del Godard de hacía una década (estamos en 1979), al que incluso cita con su célebre frase que decía que la única diferencia entre un papel y una película es que con la última no puedes limpiarte el culo. Con el espacio único de un baño, Tarr filma a una actriz promocionando un champú desde la bañera; seguidamente, en primerísimo plano, ella cuenta cómo sobrevive rodando pequeños spots y accediendo a prostituirse, explicando los motivos que la falta de dinero provocan. En la ducha, un hombre relata su vida, consistente en pagar la pensión de sus tres hijos, que viven con la madre; intenta encontrar algún motivo de felicidad en esa cotidianidad, sin lograrlo. Por último, la encargada de limpiar el baño, tras echar la bronca a Tarr y su mínimo equipo de tres personas (él incluido), es entrevistada, desvelando una personalidad sumamente curiosa, que ama viajar y ver películas, y que su sueño hubiese sido ser maestra de escuela, lo que no pudo llevar a cabo al casarse demasiado joven, con un hombre que no la amaba "pero al menos no le pegaba", concluyendo con la desgracia de haber perdido a sus dos gemelos al poco tiempo de nacer. Todo eso cabe en estos treintaypocos minutos, que aparecieron no hace mucho tiempo en un archivo olvidado. Política, sociedad, espectáculo, economía y un poco de cine a coste cero, que de eso iba la cosa también...
Saludos.
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