jueves, 10 de diciembre de 2009

Terrores primarios

Una regla no escrita del cine nos indica que un director, cuando domina verdaderamente su oficio, es capaz de saltar las fronteras ficticias de lo que comúnmente se da en llamar género, además de dejar su impronta personal, su "sello". Y Roman Polanski es (yo no puedo ni debo dudarlo) uno de estos artesanos/autores que tantísimo echamos en falta en estos tiempos de miseria cinematográfica. Y ROSEMARY'S BABY podría ser el culmen más evidente de todo este esquivo paseo, el perfecto cruce entre arte y género; tan adecuada para un aficionado palomitero como inquietante y evocadora para el cinéfilo más exigente.
No vamos a descubrir nada ahora de esta mítica y aclamada cinta de terror, más preocupada por destrozar las claves de un género abocado a renovar sus viejos esquemas que por realizar la enésima demostración efectista. El terror que propone Polanski proviene de nosotros mismos, de la incapacidad de aceptar al otro o de la abducción del individuo por el grupo cerrado, desembocando su extraña y retorcida trama en la transformación, la inevitable destrucción del yo que nos es mostrado al principio para que veamos a la víctima como supuesta causante del daño. La atmósfera de ROSEMARY'S BABY es asfixiante, nunca tenemos la noción de que pudiese existir nada más allá del inquietante edificio al que se mudan Mia Farrow y John Cassavetes, la certera e inolvidable pareja que queda a merced de un mal que, obviando los esoterismos y sectarismos, extrae su gran interés de la desasosegante disolución de la identidad en pos del fin último: el alumbramiento de un ser que no pertenece a ningún mundo ni a ninguna raza; reflejado perfectamente en la última e inolvidable escena, una de las cumbres del terror de todos los tiempos y que resume exactamente todo lo que esperamos de una película de estas características: que no nos tome el pelo.
Saludos desde la cuna.

7 comentarios:

Groupiedej dijo...

La cumbre de Polanski y la del género de terror en general (con todos mis respetos para Hitchcock... pero como sigo manteniendo que este si que se quedaba con nosotros).
La veo mínimo una vez al año.

Crowley dijo...

Totalmente de acuerdo con vosotros. Una obra cumbre del género, que aterra sin mostrar demasiado. Y no pierde fuerza con cada visionado como si ocurre con otras películas.
Saludos

Luis Cifer dijo...

Totalmente de acuerdo. Sin efectos especiales ni trucos de ninguna clase, Polanski inquieta de forma magistral. Como Paranormal activity pero en bueno.

nancicomansi dijo...

ES una de mis pelis favoritas...la he visto cuatropecientas veces...la última, hace tres dias...
Me la puse como antídoto contra la decepcionante "paranormal activity"; nada como una obra maestra como esta para recuperar la fe en el buen cine...

saludos!

Dr. Quatermass dijo...

Joder vaya masterpiece que nos traes colega. Solo la escena final de la cuna negra vale por toda la cinta. Masterpiece!

troyana dijo...

Un poco motivada por tu entrada,la he vuelto a ver hoy y no he podido resistir la tentación de dedicarle un post.Sin duda,una obra maestra.

Kinezoe dijo...

Grande, muy grande. De lo más grande del cine de terror.

... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!