viernes, 10 de febrero de 2012

Mamma cinema



La cosa es sencilla de plantear, pero complicada de llevar a cabo. En 2007, Gilles Jacob, ideólogo del festival de Cannes propuso a una serie de directores que realizaran un corto de tres minutos que versara sobre la experiencia de la sala de cine; el resultado fue un trabajo conjunto que sería presentado en dicho festival con el nombre colectivo CHACUN SON CINÉMA. Lo mejor: su diversidad. Lo peor: su diversidad. Sea por lo complicado que es dotar de unidad un proyecto en la que cada creador tenía libertad absoluta, lo que supone un curioso punto de vista para enfrentar directamente a los que miran hacia el futuro y los que hace tiempo se quedaron en su propio desván de los recuerdos. Y nada mejor que un pequeño repaso a los mismos y en orden de aparición.
Raymond Depardon: Al autor de las maravillosas 1974, UNE PARTIE DE CAMPAGNE y REPORTERS, le puede su vocación fotográfica y se pierde entre tres o cuatro instantaneas de un cine de verano en ¿la India?
Takeshi Kitano: Más cercano a un sketch humorístico, el japonés quema (literalmente) la única película que podía ofrecerle a un cansado trabajador. Sosa.
Theo Angelopoulos: Trabajo entre fantasmas. El director griego, recientemente fallecido, rinde homenaje a Marcello Mastroianni mediante la voz de la gran Jeanne Moreau. Un haiku de otro mundo.
Andrei Konchalovsky: Igual que el anterior pero con Fellini y su 8 1/2 en un destartalado cine ruso, donde cada uno entiende las pasiones a su manera... Muy divertido.
Nanni Moretti: Si no fuese Nanni Moretti sería una gilipollez, pero el director de HABEMUS PAPAM es capaz de contarnos que su vida es tan palomitera como la de cualquiera de nosotros. Tiene un momento en el que te tienes que reír.
Hou Hsiao-hsien: No es el mejor segmento, pero sí el de factura visual más bella. Apenas dos planos (exterior e interior) para mostrar el esplendor de los viejos cines y su actual decadencia.
Jean-Pierre y Luc Dardenne: Hubiese preferido algo más sutil, pero su idea, más cercana a de Sica que a su propio cine, tiene su punto enternecedor.
Alejandro G. Iñárritu: Sigue demostrando lo mucho que le debe a Jorge Bucay. Espantoso.
Zhang Yimou: Flojito, para nada a la altura de sus mejores momentos. Un pueblo, un cine ambulante y niños contentos. No se hagan ilusiones, no hay ni rastro de Erice...
Amos Gitai: Puede que a él le parezca una denuncia, pero un un cine bombardeado en Haifa, con su correspondiente flashback, es, tal cual, terriblemente demagógico.
Jane Campion: Sale por peteneras y cuenta la improbable historia de un insecto (en realidad una chica) y el barrendero de un cine con el slapstick de Tom y Jerry en la retina... Psché, pero sé de alguien a quien le encantaría.
Atom Egoyan: Probablemente lo mejor que ha rodado el canadiense desde que se parece que se ha olvidado de hacer buen cine. Un hermoso homenaje a ver cine en una sala mediante ¡teléfonos móviles!
Aki Kaurismäki: Maravilloso juego de espejos. Con apenas tres secuencias, el finlandés se inventa una sala de cine dentro de una fábrica donde los obreros, en su descanso, van a ver... efectivamente: LA SALIDA DE LOS OBREROS DE LA FÁBRICA, de Louis Lumière... Genial.
Olivier Assayas: Si hubiese durado 120 minutos, estoy seguro de que estaríamos ante una historia apasionante, pero tres son muy pocos para tanto misterio...
Youssef Chahine: Habrá quien le vea la gracia. Yo no...
Tsai Ming-liang: Me sigue descolocando; no sé si lo que estoy viendo es una revelación o una estupidez, pero no cabe duda de que es un tipo aferrado a su visión del cine como transmisor de sensaciones.
Lars von Trier: En pie. Da igual lo que yo haya dicho aquí del danés. Simplemente el mejor segmento, el más divertido, el más salvaje y el más sorprendente... ¡Y protagonizado por él mismo!... ¿Alguien da más en tres minutos?...
Raúl Ruiz: El chileno, autor de la mejor película del año pasado y fallecido hace escasos días, parece gritar su independencia creativa en un corto extraño, poético y reivindicativo a partes iguales. Le extrañaremos tanto...
Claude Lelouch: Un impresentable con una cámara sigue siendo un impresentable...
Gus van sant: Malísimo. Da la impresión de estar rodado a toda prisa y como un anuncio de colonia. Nada, nada...
Roman Polanski: Una lástima, porque podía haber sido antológico. Empieza con una pareja de cincuentones viendo EMMANUELLE y un tipo gimiendo varias filas más atrás... Desgraciadamente, el chiste ya nos lo sabíamos.
Michael Cimino: ???????... Mejor no digo nada. Ustedes lo buscan por ahí y luego me cuentan, pero ni siquiera estoy seguro de que sea cine... no sé...
David Cronenberg: Plenamente en forma. No se puede decir más en menos tiempo. Un plano fijo de él mismo resume una feroz crítica hacia los que han destruido el cine como arte. Brutal, porque sigue en la retina después de acabarse.
Wong Kar-wai: A lo suyo. Butacas a media luz, miradas a media luz, susurros a media luz... Vamos, un corto a media luz...
Abbas Kiarostami: SHIRIN pero en cortito. Es decir: lo que quizá debía haber sido...
Bille August: Demasiado subrayado. Un cine danés, una pareja interracial y un puñado de insultos racistas; pero no teman... ¡to er mundo e güeno!...
Elia Suleiman: A mí me hizo gracia. Que un palestino intente imitar a Buster Keaton en los baños de un cine es, como poco, original y nada demagógico.
Manoel de Oliveira: Teniendo en cuenta que tenía 100 años cuando lo rodó, tiene su punto. Nada menos que un improbable encuentro entre Kruschev y Juan XXIII en clave de cine mudo. Se le perdona casi todo, la verdad...
Walter Salles: No tengo ni pajolera idea de qué conexión buscarle con una sala de cine, pero los dos tipos que salen son dos monstruos. Búsquenlo.
Wim Wenders: Hermosísimo. Pura poesía de denuncia y lo mejor junto al de von Trier, pero en las antípodas de éste. "La guerra en paz" consiste precisamente en eso, que la guerra puede verse en una pantalla de cine y no muere nadie.
Chen Kaige: Como anuncio promocional no tiene precio, pero su deslumbrante factura visual no contiene casi nada de alma. Por cierto, no vean la de ciegos que aparecen en esta película...
Ken Loach: No sé, la verdad... mejor se lo cuento a ver qué tal. Un chaval va con su padre a un cine, pero no se deciden sobre qué ver; la fila avanza y la gente se impacienta. Finalmente deciden ir al fútbol... pues eso.
Joel y Ethan Coen: Este corto sólo se puede encontrar en la edición francesa de este año, pero merece la pena. Imaginen a Josh Brolin, recién salido de NO COUNTRY FOR OLD MEN, en un polvoriento cine donde proyectan LA REGLA DEL JUEGO de Renoir y LOS CLIMAS de Nuri Bilge Ceylan... El taquillero le recomendará una ¿adivinan cuál? Muy friki, pero también muy divertido.
Aunque para friki el corto de David Lynch, que no se pudo incluir en la primera edición y que, por dicho motivo, les pondré en exclusiva el Jueves en el otro blog. Estén atentos.
Y... a cada uno su saludo. Claro...

3 comentarios:

Cinemagnific dijo...

Me encantan estas colecciones de cortos. A verla en cuanto pueda.

Mr. Lombreeze dijo...

Lo mejor de esta festivalera celebración, epítome del gafapastismo, es la gran verdad que encierra su título: A cada uno su cine, para mí el mío y el de los chinos os lo regalo todo pa vosotros.

Coincido contigo en que los de Wenders (el que tuvo, retuvo) y Von Trier son de lo mejorcito que yo recuerdo. El mejor: Kaurismäki, como siempre.

Me hizo muchísima gracia el careto de Brolin cuando sale de ver...

Por cierto, acabo de ver "Once upon a time in Anatolia" y sigo teniendo pendiente la de "Misterios de Lisboa"

dvd dijo...

Misterios de Lisboa te va a encantar, es un derroche de sapiencia... La de Anatolia no la he visto aún, pero no me apasiona el cine del turco, me deja un poco frío, la verdad.

... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!