viernes, 10 de abril de 2026

Fly me to the Moon


 

De imprevisto nos ha pillado también el fallecimiento de otro grande de la interpretación, muy grande en este caso. No por edad, sino por la relevancia que tenía Robert Duvall, uno de esos nombres sencillamente inabarcables del Hollywood de los últimos 50 años. De nuevo tenemos la oportunidad de rendir homenaje, al tiempo que planeamos otro amplio repaso a una filmografía que, en su caso, llegaba a rozar los 200 títulos, de los que seguramente hemos dado ya cuenta de los más relevantes. Y empezamos con una anomalía, un film oscurísimo y enterrado en la memoria, pero que viene curiosamente muy al caso. COUNTDOWN era un oportunista acercamiento a la carrera espacial, pero realizada con tanta premura y desconocimiento, que su aparentemente realista resolución es inferior a otros inscritos en la fantasía o la ciencia ficción. El film nos hablaba de la rivalidad entre el coronel Chiz (Duvall) y su subordinado Stegler (James Caan), cuando una decisión inverosímil revierte la misión para poner al primer hombre en la Luna, cambiando al segundo por el primero. Este trajín telenovelesco desemboca en los agobios y envidias entre ambos y sus recatadas y sumisas esposas (que para algo es 1968), alargando una trama insulsa para rematarla con la puesta en escena espacial en apenas los últimos quince minutos. Mención aparte merecen las ridículas escenas lunares, con Caan paseando por Sierra Morena, sin que la ausencia de gravedad encuentre una representación cuanto menos digna. Ya sorprende ver como director a un primerizo Robert Altman, maniatado por Jack Warner, que buscaba un taquillazo con semejante bodrio, lo que desembocó en la sustitución por el obediente William Conrad, aunque lo mismo hubiese dado otra opción. Duvall hizo lo que podía, dado el material, pero no duelen prendas reconocer que era de lo poco salvable de esta auténtica rareza.
Saludos.

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... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!