jueves, 16 de abril de 2026

Sin perspectiva


 

Impresionante. Una de las mejores películas (si no la mejor) vista este año en Sitges fue EXIT 8, la tenebrosa, claustrofóbica y esquizoide adaptación del videojuego homónimo, de los que paso a relatarles su sinopsis, pues ahí cabe toda una reseña. Un tipo en un metro en Japón. Sale del vagón y camina por unos pasillos que parecen idénticos. Escucha el Bolero de Ravel (dato no baladí). Recibe una llamada que primero cuelga, pero coge a la segunda; es una chica con la que ha tenido "algo" y tiene "algo"importante que decirle. Camina, y camina, y camina. De repente, se percata de que no hay ruido a su alrededor, de hecho está solo por los pasillos. Tuerce una esquina, ve a un hombre hacia él y se tranquiliza, no pasa nada raro. Arriba, el cartel: salida 8. No está seguro, pero juraría que ha visto ese cartel antes. Y entonces, el mismo hombre hacia él, otra vez. Y mejor no sigo contando nada, porque es esencial el elemento sorpresa en esta pesadilla de cálculos y probabilidades, que finalmente se revela como una inteligente y descorazonadora alegoría sobre la futilidad de la vida, una vez se ha convertido en un escaparate repleto de repeticiones, flaquezas y temores. Hay quien la ha emparentado inmediatamente con la maravillosa CUBE, y algo de eso hay, pero lo cierto es que EXIT 8 rezuma personalidad, con un guion diabólico y unas interpretaciones de verdad inquietantes. Con las chapuzas de la distribución actual, creo que ni ha pasado por salas, lo que me parece un despropósito, porque es una experiencia magnífica para pantalla grande, pero está, al menos, en alquiler en Filmin, que algo es algo.
Para quien esto escribe, clásico instantáneo.
Saludos.

No hay comentarios:

... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!