sábado, 4 de abril de 2026

Dadle la manita


 

Se cumplen ahora treinta años del controvertido estreno de PONETTE, en la que Jacques Doillon ponía a prueba las dotes interpretativas de una chiquilla de apenas seis años, en uno de los ejercicios más flagrantes y discutibles de los límites de la ficción y la pornografía emocional. En su segundo trabajo, ALLONS ENFANTS, un mediometraje de una hora, Stéphane Demoustier daba un paso más, aunque no tan polémico, al poner a sus dos hijos, Cléo y Paul, que no llegaban a los cinco años, como protagonistas de una odisea, la que organizan al perderse en el gigantesco parque de la Villette, cada uno por su lado. Conviene no hacer de "cristiano ofendido" y tomarse al pie de la letra esta pequeña fábula, que parece simplemente un divertimento con el que experimentar un rodaje desde el punto de vista de los pequeños. O es así, o se corre el riesgo de pasar una hora indignados ¿Dónde diablos están los padres? ¿A quién se le ocurriría ponerles como cuidadora a una pobre mujer con problemas severos de movilidad? ¿Por qué, de una multitud, la pobre Cléo tiene que encontrarse con la tía más siesa y antimaternal del parque? ¿Cómo es posible que la policía no les eche una mano porque están en alerta terrorista? ¿Cómo se puede estar en una alerta terrorista y permitir que el parque esté abarrotado sin control de acceso? Y sobre todo, señor Demoustier, que son sus propios hijos ¿Era necesaria esa breve escena en la que un tipo ultrasospechoso se lleve a la niña de la mano?... Estos franceses...
Podría haber ido más allá, pero casi mejor que no.
Saludos. 

No hay comentarios:

... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!