jueves, 22 de diciembre de 2016

Postulados para la violación de la realidad #11



Si recordamos, Irán sufrió un terrible terremoto en 1990 que dejó a miles de personas sin hogar e incluso borró del mapa, literalmente, poblaciones enteras. Una de ellas fue Koker, donde Kiarostami rodó sólo tres años antes una de sus más celebradas obras maestras, ¿DÓNDE ESTÁ LA CASA DE MI AMIGO? Como si de una broma cruel se tratara, Kiarostami, el artista, decide encadenar una ficción, en la que un actor le interpreta a él mismo como el director de cine que viaja con su propio hijo para conocer qué ha sido del joven Babek Amad Poor, el chaval que protagonizaba dicha cinta y que precisamente empleaba todo el metraje en buscar a un compañero de clase para devolverle un simple cuaderno. Así nace la idea de ZENDEGI VA DIGAR HICH (Y LA VIDA CONTINÚA), un objeto fílmico inclasificable y apasionantemente autoconsciente, que interroga constantemente al espectador acerca de las posibilidades resultantes de bastardar la ficción, contaminarla introduciendo la realidad para construir una realidad paralela. Quizá eso no importe, quizá el intento del artista es plenamente honesto y sólo pretende elevar una pregunta, la que cuestiona el valor de la realidad y su vigencia por encima de la ficción. El hombre conduce, su preocupación es dar con los escombros que una vez fue un pueblo; su hijo sólo quiere un refresco mientras intenta recordar si el partido de fútbol que vieron en la tele era un Brasil-Escocia...
Saludos.

... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!