miércoles, 1 de febrero de 2017

Rivette escribe #22



Es curioso. Jacques Rivette, el cineasta de los metrajes imposibles. Rivette, el creador de intrincados laberintos, juegos inescrutables que terminan por hacer claudicar al espectador, que necesitade su rendición previa a la inmersión en su universo personal, donde caben los artífices de la representación y los prestidigitadores de la realidad. Es curioso que para despedirse Rivette nos regalara una preciosa y humilde miniatura, una peliculita rebosante de vitalidad y que contagia un irresistible y jovial optimismo. Y todo en apenas 80 minutos... Una historia acerca de un pequeño circo que se resiste a la desaparición tras la muerte de su propietario y las reticencias de su hija para dirigirlo tras 15 años de ausencia del mismo, y cuyas razones compartirá con un recién llegado, un italiano que se siente fascinado por un modo de vida alejado del suyo. Así se podría describir 36 VUES DU PIC SAINT-LOUP, una especie de explicación póstuma, o una despedida en baja intensidad, desplegándose como un suave susurro que alguien nos hace confidencial con una sonrisa. Así conversan Sergio Castellitto y Jane Birkin, y así terminó de trazarnos la senda del tesoro un director único, irrepetible y a menudo simplemente indescifrable, pero cuyas pistas encontramos diseminadas en obras ajenas, como si siempre hubiese estado ahí. Y la función recomienza...
Saludos.
... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!