sábado, 4 de febrero de 2017

No lo intenten en casa



Consejos primordiales para resistir, sin fenecer en el intento, una pantomima de entrega de premios en un país que se queja de que los políticos no promueven el cine y la cultura, mientras los títulos más reconocidos en festivales de todo el mundo son directamente relegados a un ostracismo del que nadie habla jamás. Lo de Rosales fue una anomalía, una especie de sublet para que gente tan sospechosa como Bayona sea considerado un maestro al que ni toser se puede. Cifras mandan, pero eso es darle demasiado a los mismos políticos que se intenta criticar. En vez de ello, es preciso sumergirse en una película que demuestre que en todas partes cuecen habas, y que el equilibrio no es sencillo para nadie. Por ejemplo, COMPLETE UNKNOWN es una película que hemos visto cientos de veces aquí; una historia que promete todo lo mejor en su arranque, pero luego descubre demasiado aprisa que está hueca como un cántaro vacío. Les pongo en situación: Hay una fiesta de cumpleaños, un grupo de amigos se reúne y uno de ellos presenta a una chica muy atractiva que acaba de conocer. Todos hablan de ella, que es guapa, inteligente y educada, pero el homenajeado no termina de encajar a aquella chica, porque sabe que la conoce de algo. No adelanto más, pero ya les digo que no hay mucho más que adelantar; lo que podría haber sido un thriller psicológico de primera magnitud termina como un episodio alargado de una serie olvidada, repleta de clichés y lugares comunes. Y parece complicado con dos excelentes actores, Michael Shannon y Rachel Weisz, que demuestran estar muy por encima de un guion directamente inverosímil y que introduce personajes que no aportan absolutamente nada, excepto el lucimiento de una insustancial Kathy Bates.
Y eso que aun así es preferible a tres horas de eterno retorno de lo idéntico...
Saludos.

... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!