viernes, 10 de febrero de 2017

Ettore Scola. Un italiano en Italia #8



Ettore Scola abordó un curioso proyecto en 1971, una película situada en Chicago y que contaba las andanzas de un minero italiano, bastante cateto, que se gana la vida en un apartado pueblo de Alaska, pero que viaja a la ciudad del viento a presenciar un importante combate de boxeo, deporte del que es un apasionado. PERMETTE? ROCCO PAPALEO es un improbable cruce el Ernest Borgnine de MARTY y el Paco Martínez Soria de LA CIUDAD NO ES PARA MÍ, del que emerge un Marcello Mastroianni tremendo, capaz de meterse en la piel de este palurdo de modales asfixiantemente educados y que de no ser por el carácter semicómico del film podríamos llegar a calificar como de "psicópata involuntario". A causa de un atropello, el Papaleo del título conoce a una exuberante modelo (la espectacular Lauren Hutton), que se siente en deuda con el infortunado, al que poco menos que acoge como invitado. El tipo, deslumbrado por la chica, se olvida del boxeo y de todo lo demás, y empieza a imaginar una vida posible junto a la modelo, sin pensar en la opinión de ella, claro; al mismo tiempo, su estancia en Chicago le sirve para relacionarse con algunos personajes bastante estrafalarios y que bien podrían haber salido de la pluma de un Bukowski.
Escrita junto a su inseparable Ruggero Maccari y el actor y profesor Peter Goldfarb, PERMETTE? ROCCO PAPALEO termina siendo una película más oscura de lo que podríamos pensar, una especie de desmitificación con bastante mala leche de esos "simpáticos" pueblerinos que a veces confunden la cortesía con el coñazo puro y duro. Otra curiosidad de aquella época.
Saludos.

... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!