sábado, 9 de abril de 2016

El "toque"



Finalmente alguien saldrá con una sentencia parecida a la de Guardiola y el fútbol moderno, y dirá que Scorsese le hizo mucho daño al avance en la narrativa cinematográfica, porque la facilidad con la que ha dominado estructuras complejas venía a dar la bienvenida a una inacabable cohorte de imitadores que, con mayor o menos fortuna, apenas se han dado cuenta de que su personalidad ha quedado enterrada bajo ese "toque" insoslayable, sobre todo en películas como BLACK MASS, de las que se acaba antes enumerando qué no debía haber hecho su director, Scott Cooper, que desglosando sus aciertos, que básicamente es uno y tiene nombre y apellidos: Johnny Depp. Es curioso, Depp aparece aquí con más maquillaje que en toda su carrera y sin embargo su interpretación es contenida y repleta de matices, sin sus habituales tics; el problema es que el resto tiene un sabor muy conocido, cine de gangsters, de ritmo incansable, con diversos frentes abiertos, pléyade de personajes, momentos álgidos de extrema violencia... Y el cielo plomizo de Boston, las calles deprimidas, las casas depresivas, la impunidad de los criminales y la impotencia de los agentes de la ley, en este caso bien justificada por la resbaladiza colaboración entre un agente del FBI (Joel Edgerton, menos afortunado que de costumbre) y "Whitey" Bulger, un tipo complejo, esquivo, que pasó una década en Alcatraz y con habilidad consigue hacerse con el control de las calles a cambio de pasar información sobre la mafia italiana. Cooper intenta por todos los medios que no se le escape ningún cabo ni desbarrar por el proceloso camino de la truculencia gratuita, es ahí donde se le nota la inexperiencia, tiene demasiada información para procesar y ofrecer al espectador, que llegado el momento ya no se sorprende por este tipo de historias si no hay pulso e inventiva. Es un buen thriller, casi un homenaje involuntario a tantas otras películas similares sobre soplones, pero mucho me temo que no va a pasar a la historia mientras su director intenta atrapar la magia que destilaba su, hasta el momento, insuperable debut.
Saludos.

... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

7 al azar


¡Cuidao con mis primos!