martes, 26 de abril de 2016

Chantal Akerman, enemiga íntima #16



En DEMAIN ON DÉMÉNAGE, de 2004, de nuevo encontramos la vertiente más cómica y desenfadada de Chantal Akerman, en una película que obtuvo una fría acogida general pero que merece la pena revisar para encontrar, otra vez, ese estilo ingenuo y alocado, deudor tanto de cualquier buena screwball comedy como del caos medidísimo de los hermanos Marx, a los que la directora casi parece dedicarles el film. Se trata de la historia de dos mujeres, madre e hija; la primera es una pianista que acaba de enviudar, así que decide irse a vivir con su solitaria hija, que intenta escribir un libro erótico por encargo de manera artificial, ya que su vida amorosa es sencillamente inexistente. Su caótico y despreocupado modo de vida confluye con la imposibilidad de la madre de habitar inmueble alguno, lo que provoca una doble mudanza, la de ambas y también la de la hija a un estudio para intentar encontrar paz e inspiración. Recién mudadas deciden poner el piso en venta, pero la falta de criterio y horarios convierte la estancia en una nueva versión del famoso "camarote", donde llegan a coincidir hasta cuatro parejas diferentes... Algunas se quedan a comer, otras le van escribiendo el libro a la hija, mientras la madre se encariña del inmobiliario que intenta venderle el estudio a la otra, porque descubre que también es judío y había sido amigo de su marido en Polonia... Añádanle un piano flotante, una embarazada que lo que menos desea en la vida es tener un hijo y hasta una disertación filosófica acerca de la conveniencia de la piel en el pollo asado y otras cuestiones esotérico-festivas...
Una rareza a descubrir, divertidísima para ser gabacha y, ya digo, uno espera ver asomar a Groucho de un momento a otro, así que no se la pierdan si pueden...
Saludos.

... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!