domingo, 11 de mayo de 2014

Rincón del freak #154: De la dificultad de conciliar paternidad, curiosidad y cinefilia



Me gustan las películas, de todo tipo; y puedo afirmar que casi siempre siento ese gusanillo de nerviosismo (un poco más tenue, es verdad) antes de empezar un visionado. Mi vanidosa forma de eliminar conjeturas innecesarias viene avalada por una mezcla de compulsión y análisis desaforado, mezcla imposible de crítico (sin serlo), aficionado (que sí) y una temprana vocación archivadora y catalogante. Con lo que no contaba yo era con la posibilidad de que, de vez en cuando, iría a ver alguna que otra película con mi hija, lo que cambia radicalmente mi aposentada y bien radicada filosofía cinéfila. Un niño es goce puro, y me encanta comprobar que el cine sigue suponiendo una irremplazable fábrica de sueños e imaginación. Otra cosa es la experiencia compartida. No sé cómo será cuando tenga quince o veinte años, pero a día de hoy, con cinco, sus preferencias pasan por la animación (mal llamada) infantil y algún que otro culebrón pseudo-rosa, con sus amoríos petrificados y algún que otro assento porteño... Da igual, sólo quería hablar un poquitín de CLOUDY WITH A CHANCE OF MEATBALLS 2 (que vaya nombrecito), la de la "lluvia de albóndigas", pero la segunda parte; que ni es mala ni buena, sino todo lo contrario. Es una peli de animación hecha para el deleite exclusivo de esta nueva generación, pero que a la mía por lo menos nos pone de los nervios. En un momento dado tenía la impresión de estar viendo un capítulo de "La abeja Maya" dirigido por Gaspar Noé... ¡Imagínense! Todo el mundo chilla, los movimientos de los personajes son espasmódicos (cuando no decididamente cocainómanos y anfetamínicos) y hay un incomprensible culto a la crispación sensorial que apenas deja un respiro de paz y sosiego. Llámenme antiguo y desfasado, pero no creo que este ritmo le venga bien a un crío, y de ahí mis desesperados intentos por inocular a mi pequeña cinéfila maravillas de la creación como el señor Miyazaki o la reciente y muy recomendable ERNEST & CÉLESTINE. Pero claro, eso es lo que pienso yo, que soy un antiguo...
Saludos.

No hay comentarios:

... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!