jueves, 22 de mayo de 2014

Alain Resnais: Tributo a un maestro #12



Teniendo en cuenta la fértil época en la que fue filmada, no se puede decir que sea JE T'AIME, JE T'AIME el trabajo más inspirado de Resnais; de hecho, vista un par de veces junto a (y debe ser así) ...MARIENBAD y, sobre todo, MURIEL, este extraño y desarticulado relato de ciencia ficción, con más melancolía que futurismos, parece sacado de un imposible making-off de ambas y puesta a funcionar con un automatismo que raya lo robótico. En mi opinión, hay un fallo de cálculo en la repetición del montaje, primero porque el infernal bucle al que se ve sometido el protagonista empieza demasiado pronto y sin apenas explicaciones; aunque más desagradecida es la inadvertencia de la totalidad de personajes secundarios, que lleva a un estado de confusión excesivamente blindado para su interpretación. Llámenme suspicaz, pero no creo que sea casualidad que ésta sea una de las películas que menos me gustan de Alain Resnais y que gran paete de la crítica la haya identificado como la precursora de otra obra que me parece igual de pretenciosa y fallida, OLVÍDATE DE MÍ. Como si de dos calcos se tratara, el viaje en el tiempo se fusiona con la posibilidad del viajero de turno de rehacer sus errores (en el caso del film de Gondry) o constatar si lo que en el presente es un trauma tiene una justificación pasada. El personaje interpretado por Claude Rich ha sobrevivido a un intento de suicidio y cree (su mente lo cree) que intenta limpiar su conciencia tras asesinar a su pareja en un viaje a Glasgow. Como idea es fabulosa, como ensayo literario/poético podría haber sido una revisión pop de Proust y hay quien la defiende como gran obra maestra; a mí me deja bastante frío y quizá no sea casualidad que, tras su rodaje, se iniciara el período más largo de inactividad (casi seis años) de su autor.
Saludos.

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... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
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