sábado, 6 de julio de 2013

La casi imposibilidad del misterio hoy día



Estoy seguro de algo: ésta es de esas reseñas que hacen terriblemente impopular a uno... aunque bien mirado, nunca se sabe con estas cosas... Empiezo ¿Por qué cojones una película necesitaría que, ocupando la totalidad de su cartel publicitario, apareciese la frase "El film más aterrador que jamás vas a experimentar" si no fuese por pura desesperación recaudatoria? ¿Algún complejo de inferioridad respecto al original porque la hizo un jovencito con el dinero sisado a la abuela y el tiempo la ha colocado como un gozoso e inimitable clásico? Improbable cuando esta inexplicable EVIL DEAD la ha producido el propio Sam Raimi, y no ha sido especialmente barata. Yo pregunto: ¿Qué la hace especial? Y pregunto otra vez: ¿Qué la diferencia de cualquier otra cataplasma sanguinolenta en HD? Yo respondo: Nada. Nada en absoluto. Entonces ¿qué narices está pasando aquí? Pues pasa que, exactamente como en la reseña de ayer, y aun salvando las infinitas diferencias de índole puramente técnica, EVIL DEAD (versión 2013) carece de esa pequeñez que casi todos los directores actuales pasan por alto y que se llama "novedad". La línea argumental es diáfana hasta lo disgustante: grupete de jovenzuelos agilipollados que se van al culo del mundo a hacer el gamba (que en lugar de montar una rave sea para un acto de desintoxicación no les hace más inteligentes, lo juro), que no son capaces de cambiar un inquietante gesto de estreñimiento constante y que además está claro lo que les va a pasar desde que deciden que qué bien se está ahí aunque el subsuelo esté minado de gatos muertos... (este detalle es simplemente alucinante). Para colmo, el señor Álvarez (que rueda mejor sin un puto pavo, ahí están sus cortos) nos regala una intro explicativa que no sé a qué carajo de fan le va a interesar, porque no explica nada. En fin, que como expositor de "nuevas técnicas" puede pasar, pero no hay alma aquí; a Raimi le bastaba un fantástico encuadre de un banco colgante golpeando por el viento que de repente se queda parado, y por muchas lentillas de colores, sirope de fresa y gore bestiajo que nos metan casi como con embudo, lo cierto es que no hay un solo momento en que uno pueda decir "Hombre, esto tiene su aquél..." Efectivamente, la han colado impúdicamente, pero si vas hasta las cejas de MDA y Red Bull a lo mejor te puede arrancar una efímera sonrisa. Me refiero a ti, jodidísimo espectador de nueva generación...
Saludos envilecidos.



PD: ¡Ah, casi me olvidaba! Sí que tiene algo bueno, que eleva, aún más si cabe, la extraordinaria calidad de THE CABIN IN THE WOODS.

2 comentarios:

Mr. Lombreeze dijo...

El misterio de hoy pasa por saber a qué príncipe va a elegir Corina.

dvd dijo...

Usted ve la tele, lo cual implica otro misterio aún mayor... ¿Cómo lo soporta y sigue cuerdo?... ¿ein?...

... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!