lunes, 7 de marzo de 2011

El juego del despistado



Durante algún tiempo, el cine del canadiense Atom Egoyan representó fielmente al amplio sector de burgueses medianamente cultos y sentimentalmente ambiguos; burgueses descontentos, altivos, desencantados, un poco golpeados por una vida insatisfecha de aspiraciones no colmadas; burgueses que son arrastrados a cámaras secretas que no creían que existiesen, víctimas de esos "otros", exiliados de su propia condición, pisando terreno resbaladizo, siempre con un secreto fatal tras sus promesas de exotismo. Así fue, y era poca cosa; ahora, por desgracia, nada es igual. Mucho han cambiado los gustos del siempre fiel público de Egoyan, y flaco favor les ha hecho el canadiense con CHLOE, un famélico remake basado en dos o tres ideas demasiado básicas y atontolinadas; ni rastro de su enfermiza extrañeza visual, ni sus oblicuos estudios sobre la perversidad y sus múltiples refinamientos. CHLOE es un thriller blandierótico, de tenue lesbianismo de manual y problemas inventados por sus propios personajes, el permanente peligro que entraña basarlo todo en el gris mundo de la burguesía, a los que es difícil ubicar en según qué tramas. Aquí hay de todo, y todo es tan poco que apenas da para algún bostezo de conciencia; un marido bajo sospecha de cuernos, una esposa aburrida y neurótica, y la guinda: un desvaído intento por crear un personaje ambiguo y destructivo y que no es más que el incompleto borrador de una mera calientapollas con puntos esquizofrénicos. Demasiado poco para un autor acostumbrado a mostrar el lado menos complaciente de su tiempo, quizá su tiempo haya quedado desfasado, atrapado en aquellos años, los últimos en los que la imagen representada era capaz de idealizar modelos que hoy nos parecen bastante repugnantes. Una lástima.
Saludos infieles... o no.

6 comentarios:

Cinemagnific dijo...

Egoyam me gusta bastante, pero la verdad es que esta no la he visto. Tampoco es de las que más me atrae de él.

Cinemagnific dijo...

Por cierto, llevo pelis sin comentarle atrasadas:

1- Familia: lo mejor de Aranoa sin duda, un director que a partir de la bochornosa Princesas (de vergüenza ajena: ese hombre no se ha ido de putas en su vida) ha caído en la total desgracia de un cine social maniqueo.

2- Soy leyenda: Tú lo has dicho; es un "puedo y no quiero". Y el mensaje religioso que tiene echa bastante peste. Una aberración que no merece llevar el nombre de la obra maestra en la que "se basa". Todavía espero la versión definitiva de "Soy leyenda".

3- El Discurso del Rey: Película muy divertida basada en sus geniales actores, desde luego. Pero discrepo en Rush: creo que hace gran juego a Firth, el que por cierto creo que debió ser más que premiado por esta película, por "A single man".

José Fernández dijo...

Egoyan aburre a las paredes.

eloy dijo...

Chloe es lo que parece, una película de encargo, bien rodada,eso sí, pero en la que apenas queda nada del Egoyan que conozco, y he visto casi toda su fimografía, se hace muy difícil encontrar tras sus imágenes al director de grandes obras como Exotica o El dulce porvenir.


Saludos

marguis dijo...

Pues a Egoyan lo descubrí con The Adjuster y Exótica hace mil años en el Plus... y me hipnotizó... y considero Ararat uno de sus mejores films.. su estilo collage que debes poner en orden en tu cabeza (para poder enterarte de algo) me tenía alucinada... reconozco que últimente no le he hecho mucho caso... y con esta Cloe menos le voy a hacer... lástima.

marguis dijo...

Pues a Egoyan lo descubrí con The Adjuster y Exótica hace mil años en el Plus... y me hipnotizó... y considero Ararat uno de sus mejores films.. su estilo collage que debes poner en orden en tu cabeza (para poder enterarte de algo) me tenía alucinada... reconozco que últimente no le he hecho mucho caso... y con esta Cloe menos le voy a hacer... lástima.

... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!