viernes, 27 de diciembre de 2019

Deja que... estalle #4



Ya da igual la Navidad, y los tiros y las patadas. En 2007, ese adalid del CGI llamado Len Wiseman se hizo con los controles de un revival que levantó suspicacias poco infundadas. LIVE FREE OR DIE HARD era un escuchimizado intento de enclavar a McClane en mitad de la era digital, como un mono en una feria, divirtiéndose con cara de malas pulgas. El problema fundamental de esta cuarta parte, además de haber dejado pasar nada menos que doce años, es que a McClane no le hace falta que le llamen viejo, porque siempre lo fue. Por si fuera poco, el malo es un hacker, y el que tiene que salvar es otro; y además, aunque ya Holly es historia, aparece la hija, con la que es inevitable la redención paterna. Es decir: un tipo puede manejar a su antojo todo lo que esté informatizado, pero no puede hacer nada contra un cincuentón con una pistola, que además de salvar el mundo le encuentra novio a la niña (por cierto, una jovencísima Mary Elizabeth Winstead), y todo bañado por la crema fondant de la fotografía de Simon Duggan, y todo sin fumarse un solo pitillo, que son tiempos de vida sana... ¿o no?
Si no la hubieran hecho no hubiese pasado nada.
Saludos.

3 comentarios:

Licantropunk dijo...

¡Feliz 2020 DVD!

David dijo...

¡Feliz año, tocayo!

dvd dijo...

Igualmente, señores!!!

... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!