domingo, 22 de mayo de 2016

Rincón del freak #236: Los explotadores del más allá. Ya están aquí #3



La idea de partida de Poltergeist III no era necesariamente mala, pero el fallo estuvo en continuar con la franquicia toda vez que sus elementos principales se habían desentendido ya por completo de la misma. Todo huele no ya a impostado, sino directamente a impuesto por una productora, la Metro, que ni siquiera fue capaz de ver el avanzado estado de la enfermedad de la joven Heather O'Rourke, que fallecería muy poco después, ya que ésta era lo único que quedaba de la original, aparte de una Zelda Rubinstein que a esas alturas se había convertido en una parodia de sí misma. Ahora bien, hay que tenerla muy dura para soltar la gilipollez de que la niña se ha ido de la soleada California a la fría Chicago a vivir con sus tíos sin que se sepa muy bien por qué, y que después de que empiecen otra vez los fenómenos paranormales en el gigantesco edificio donde viven todos ni siquiera se dignen a llamar a los padres... Pero vamos, que yo es que hablaba de verosimilitud y eso...
Bueno, todo ocurre en el rascacielos de marras, con muchos espejos y muchos ventanales y reflejos espectrales por todas partes, además de que el malo es clavado al mítico reverendo de la segunda parte, solo que el carisma de aquél se quedaba aquí en un maquillaje vergonzoso y una peluca blanca...
No, no hace falta que la vean, y Tom Skerritt y Nancy Allen... es que no sé qué rayos pintaban ahí, pero bueno...
Saludos.

... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

7 al azar


¡Cuidao con mis primos!