martes, 3 de mayo de 2016

Chantal Akerman, enemiga íntima #17



En 2006, Chantal Akerman se encontraba en Tel Aviv para escribir una novela, suponemos que para encontrar cierta "inspiración" en el corazón del conflicto. Recluida en un exiguo piso de la capital israelí, la cineasta toma imágenes de los alrededores a través de las persianas echadas; los edificios y sus habitantes en sus quehaceres diarios, en un clima de normalidad casi insultante. Akerman diserta sobre su estancia y la sensación de estar en una prisión interior; mientras la vida transcurre sin sobresaltos, a pocos kilómetros se suceden violentos ataques que dejan incontables muertos. En esta paradoja se basa LÀ-BAS, toda una lección del fuera de campo y la economía de medios, con la que la directora belga transmite a la perfección la incomodidad del espectador consciente de que le es imposible acceder a la "información real", que es el precio del confort. Mientras nuestras insulsas vidas avanzan con el aburrimiento de los días, otras son arrancadas de cuajo a apenas un paseo en coche; la opción de un artista concienciado siempre oscilará entre contar "lo que ve" o contarlo todo, aunque no lo vea.
Saludos.

... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

7 al azar


¡Cuidao con mis primos!