viernes, 15 de noviembre de 2013

La muerte de los necios



Exagerada. Oscura. Nihilista. Metanfetamínica. Morosa. Flagrante. Desdeñosa. Irritante. Antipática... Y muy muy verde. Todos esos adjetivos servirían (y aún nos quedaríamos cortos) para describir SIGHTSEERS, la tercera película de Ben Wheatley y la que parece haberle abierto de una vez las puertas del reconocimiento internacional. Lo que desconocemos es si Wheatley está realmente interesado en dicho reconocimiento si es que éste no ha de servirle para seguir rodando con total libertad. Sea como sea, SIGHTSEERS es uno de esos films que no dejan indiferente a nadie... biempensante; para todos nosotros, sin embargo, es un bocado deliciosamente sangriento, una especie de cruce entre el gore de Sam Raimi (¿y por qué no, Álex de la Iglesia?) y el agudo sentido del humor de los Coen. Y para describirla lo mejor es que creamos que se trata de una road movie pasada de vueltas o "cómo hacer turismo en tu propio país y no dejar títere con cabeza". De cualquier forma, a mí me parece que su rudeza formal esconde un discurso mucho más sutil y crítico hacia un british style of life que queda en un lugar, digamos... entre lo bobo y lo cursi. Primero porque la cadena de atrocidades cometida por esta apacible pareja de solterones que se conoce desde hace relativamente poco es más digerible que, por ejemplo, su inacabable peripecia sexual, adornada con bragas de ganchillo y calcetines sudados. Casi como si de un arqueadísimo, elíptico tránsito de lo evidentemente banal a lo que aspiran sus protagonistas se tratara, Wheatley propone casi la única forma de rebeldía contra lo regulado, lo "normal", que no es otra cosa que el asesinato. Y posiblemente si estos crímenes no se hubiesen exagerado no habría ya ese otro "tema", sólo una película de gente que mata a otra gente, y no es eso. Es otra cosa, pero cada uno debe intentar calibrarlo según su propio prisma vital.
Una vez dicho todo esto, después de verla me reafirmo en mi idea sobre el turismo y los perros. Por ese orden.
Saludos.

4 comentarios:

Mr. Lombreeze dijo...

En mi prisma vital estos dos idiotas acaban en la cámara de gas.
No me gusta la gente a la que no le gusto.
Yo soy una persona normal, de las que no simpatizan con tarados.

dvd dijo...

Me imagino la versión española protagonizada por Manolo Gómez Bur y Laly Soldevila... Es una imagen recurrente...

Mr. Lombreeze dijo...

Es una película tan estúpida y perversa como Asesinos Natos.
Me aburren estas amoralinas que me miran por encima del hombro.

dvd dijo...

No, no le ha gustado...

... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!