lunes, 15 de marzo de 2021

Tourette pop


 

Me parece necesario, incluso imprescindible, no perder el contacto con los estímulos, filias y adhesiones que conforman el día a día de nuestros hijos. Además de una cura de humildad, nunca viene mal para ampliar horizontes culturales y sacar interesantes reflexiones. En mi caso particular, me era imposible evadir un documental como BILLIE EILISH: THE WORLD'S A LITTLE BLURRY, una ambiciosa apuesta de AppleTV, que intenta un complicado doble reto, prácticamente triple: acercarse al día a día de la artista californiana casi como un videodiario; intentar explicar por qué su pop, mezcla de depresión adolescente y referencias extrañamente infantifílicas, ha calado hondo entre la "generación Z"; y como bonus track, lograr que un documental de dos horas y media no se eternice ni caiga en el ombliguismo rendido del fan. El resultado es sorprendente, porque Eilish se muestra como una joven capaz de derribar cualquier leyenda pop, quitarle hierro al asunto, al tiempo que se muestra franca y directa a la hora de hablar de sus problemas con la fama, que no ha dejado de crecer desde que empezó a componer canciones junto a su hermano en la habitación. A día de hoy, su proceso sigue siendo el mismo pese a vender millones de discos y abarrotar estadios; una chica que sólo atenúa su agresivo síndrome de Tourette cuando se entrega a la música, y que habla de lo injusto que es un mundo, el actual, que comete la crueldad de tratar a los jóvenes como privilegiados, cuando la realidad es que son lanzados a un mundo ultracompetitivo que crearon las generaciones anteriores, sólo para descubrir que están en una carrera perdida de antemano, pero que los mantiene entretenidos como ratas en un laberinto. Aunque sólo sea para hacer el esfuerzo de mirar hacia lo que generalmente es despreciado por la "crítica especializada", la experiencia no está del todo mal, aunque puede que media horita menos le hubiese beneficiado.
Saludos.

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... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!