viernes, 21 de septiembre de 2012

Ozu en Viernes #22



Setsuko, la hermana mayor, recibe la noticia del médico: su padre no vivirá mucho más. Mariko, la pequeña, reprocha a su hermana que siga anclada en el pasado, en el Japón de las tradiciones, donde la mujer ha de mantenerse sumisa a su esposo, aunque la ningunee, como hace Mimura, con quien Setsuko vive una vida llena de lamentaciones. Mimura está alcoholizado; creemos que hace tiempo fue un ingeniero de prestigio, pero hace mucho que no trabaja. Setsuko regenta un bar, pero tendrá que cerrarlo si no arregla sus problemas económicos; detrás de la barra puede leerse una frase del Quijote: "Bebo en ocasiones... y a veces sin ocasión alguna". Hiroshi estuvo mucho tiempo en Francia, de donde regresó tras hacer fortuna; en su juventud fue el gran amor de Setsuko. Hiroshi es un hombre educado, culto y muy curioso; de vez en cuando, Mariko le visita y bromea con su prolongada soltería a base de chistes que son verdaderas actuaciones, lo que divierte a Hiroshi, que tiene una... (hoy día la llamaríamos "follamiga") amiga cercana, Yoriko, que le sigue el juego a la perfección, aunque no cuenta con la simpatía de Mariko, que sueña con ver a su hermana mayor liberada de las vejaciones de su marido y casada al fin con el titubeante Hiroshi. Mientras, suponemos que el padre sigue esperando una muerte que desconoce, aunque esto constituye en realidad no más que un metrónomo invisible por el que se deslizan las historias paralelas de MUNEKATA KYÔDAI. Los borrachos se emborrachan, las mujeres sufren en silencio, los jóvenes cometen pecados inconscientes y los amantes esperan a que los borrachos mueran y las esposas rompan su silencio. Es la vida; es Ozu...
Y la semana que viene, más...
Saludos.

2 comentarios:

J.C.Alonso dijo...

Indéfilo, totalmente de acuerdo. “Las hermanas Munekata” es Ozu. Una parte de vida, que no envejece. Saludos

dvd dijo...

Un prodigio de narración...

... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!