miércoles, 19 de septiembre de 2012

Los amigos que se quedaron



La diferencia entre una película con un buen guion y una película con un mal guion es que la primera se entiende aunque el director se empeñe en emborronarla con eso tan pesadito del "sello personal", mientras que la segunda puede afanarse en una búsqueda de cierta "verdad" identitaria y, aun así, perderse en su propia frustración, que no es otra que la de no contar prácticamente nada. Por eso FIN AOÛT, DÉBUT SEPTEMBRE es muy probablemente de lo mejor que ha rodado hasta hoy Olivier Assayas (no estoy seguro de que sea su mejor trabajo, así que no lo digo); primero porque de verdad que se entiende clarísimamente qué es lo que se nos quiere contar, pero también porque lo que nos es narrado nos llega al hueso. No es una coral movie al uso, no necesita desfocalizar a sus personajes, casi todos perdidos, sino que es su eje el que tiembla ante la posibilidad de desmontar el mito del protagonista y centrarse, aún mejor, en la emoción desprendida de unos roces que a veces son suaves e imperceptibles y otras provocan terremotos. Nos importa que esos personajes se preocupen por sus propios problemas de toda índole (económicos, sentimentales, morales...), pero descubrimos con alivio cómo no hay protagonistas "dentro-de-ellos-mismos", sino que sólo un poco de paciencia y atención nos lleva al siguiente estadio, que tampoco ha de seguir una secuencia nítida ni lógica. Assayas escribe como nunca para mostrar sin juzgar y demostrar sin castigar, al menos en esa sensibilísima historia de amistad, que queda por encima de los amores, las libertades y desahogos. Una amistad que dibuja muy sutilmente la falsedad de los comercios de la muerte tras el  ninguneo de la vida, y quien la haya visto sabrá apreciarlo. Debería, también, hablar de unos actores que están maravillosos (Amalric y Cluzet en perfecta sintonía), pero no puedo evitar dar (en vida) el mérito que se merece un director habitualmente perdido en meandros, la mayoría incluso innecesarios, y que aquí se otorga el justo placer del cariño de sus personajes, de dejarles hablar, mirar, sentir, amar... Magnífica para los poco o nada sentimentaloides.
Saludos a mediados de mes...

2 comentarios:

Mr. Lombreeze dijo...

Pues es mejor que Irma Vep pero peor que Carlos. Me gusta más el final del verano de "Verano Azul", pero este de Assayas también es bonito. A mí la película me puso triste.

dvd dijo...

Es muy triste, pero no sensiblera. A mí lo que más me gusta de Assayas es su capacidad para reinventarse y no repetirse ad infinitum...

... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!