miércoles, 25 de abril de 2012

Ejercicios de suspensión asistida



Si quisiera ser cruel, si esa fuese mi principal intención, entonces habría dejado la reseña de ayer para pasado mañana, y la de hoy la hubiese puesto ayer. Sí, son tres; tres seguidas, pero no sé por qué, lo he decidido así y ya está. Pero sin ánimo de comparación, porque me parece inútil y un poco desfasado, igual que ayer intenté explicar los motivos por los que LADY IN THE WATER me parece una película fascinante sin pretender serlo, hoy me gustaría señalar por qué THE VILLAGE es lo mismo pero al revés; es decir: que intenta epatar al espectador con múltiples toques de atención (fundamentalmente de índole visual), para terminar sin contar casi nada, excepto una floja disculpa conceptual para que el autor del guion (sí, Shyamalan) no salga demasiado mal parado. Las películas tramposas por excelencia son las que te embaucan en su primera parte, las que te prometen, como un mal amante, una noche de placer y éxtasis, para que terminemos descubriendo, horrorizados, su maloliente pellejo de latin lover trasnochado. Efectivamente, incluso a estos fantoches hay que tenerles un poco de lástima, y es lo que me ocurre cuando veo tantos esfuerzos para poner en pie esa danza enfermiza de "lo que no se ve"; y a los veinticinco minutos cruzo los dedos para implorar "que no cambie; que no enseñe nada". Desgraciadamente, el concepto antes mencionado no encuentra su anclaje en un una idea poderosa, así que toca quitarse las capuchas (tranquilos, no desvelo nada para los que no la hayan visto) y mirar de frente. Sinceramente, indagando un poco bajo su exasperante sucesión de ritos domésticos (que no por repetidos son más elocuentes) y "tiempo pretérito encoñado en ser tiempo futuro" ¿qué quiere contarnos realmente esta película? ¿qué, si no es tan divertida como la de ayer ni tan circunspecta como la de mañana? Ojo, porque una cosa es escribir una historia flojita, que no pasa nada, que Shyamalan es un estupendo escritor de guiones, y otra muy distinta jugar a paternalizar su disgusto con la industria (la crítica, ya decíamos); un beatus ille a la inversa que a mi juicio no funciona, no tan bien, por ejemplo, como (y evito el lloriqueo nostálgico) la magistral MARTHA MARCY MAY MARLENE, que le da la vuelta por completo al fallido salto mortal de THE VILLAGE y lo usa, ahí sí, para sembrar la inquietud a medida que el espectador va descubriendo que todo es mucho más terrible sin máscaras. No, definitivamente no me gusta.
Saludos villanos.

4 comentarios:

MrMierdas dijo...

Chico, me pones en un aprieto... Me gustan las dos, pero me quedo con "The Village" por resultado a los puntos (término pugilístico...)
Me voy, me has hecho un lío para variar.

dvd dijo...

Pues espérate a mañana y verás...

Mr. Lombreeze dijo...

A mí ésta me gusta mucho por fuera y por dentro no me molesta. Como cuento funciona de perlas.

dvd dijo...

La primera parte me gusta, me intriga; la segunda me parece una tontería que quiere ser trascendente, y Shyamalan es mejor entretenedor que filósofo...

... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!