jueves, 9 de diciembre de 2010

De los rostros: El cine de Lucrecia Martel 2



El título del monográfico no es casual, el cine de Lucrecia Martel es un cine eminentemente de rostros, rostros que miran desvergonzadamente a la cámara como el objeto invisible de sus deseos más ocultos, unas intimidades tan complicadas de plasmar en una pantalla sin caer en cierto exhibicionismo y que la directora argentina usa como eje principal de sus historias emborronadas. Es en LA NIÑA SANTA, el siempre difícil segundo film, donde los rostros, las presencias físicas, cobran una importancia primordial y quedan en un plano incluso superior al de la misma historia. No hay mucho que contar en un film de apenas dos o tres esbozos: un extraño colegio-hotel-balneario donde conviven profesores, alumnos, médicos y asistentes en perpetuo barullo y sin que queden claras nunca las verdaderas intenciones por las que cada uno está donde está y hace lo que hace. Hay una adolescente que asiste a unas edificantes charlas catequistas, la amiga íntima que le llena la cabeza de imágenes calenturientas y con la que, al igual que ocurriera en LA CIÉNAGA, se intuye el recodo lésbico de poca maldad. Y la madre de la muchacha, que está divorciada y (parece que) convive entre habitaciones y comedores con un tipo que a veces parece interno y otras que viene de fuera; y luego hay un médico que llega un día para dar una charla y, como en "la montaña" de Mann, se ve incapaz ya de marcharse, poniendo excusas a su mujer para alargar la estancia; finalmente, seducciones escabrosas, infidelidades y consecuencias. LA NIÑA SANTA carece de la rotundidad de LA CIÉNAGA, en cambio, de la producción de "El Deseo" almodovariano recoge cierto gusto por la perversidad ya no tan enfermiza, sino simplemente acogotada en un lugar y un espacio que es pura asfixia, moral y sentimental; otro aldabonazo gordo de la Martel a su sociedad argentina post-corralito, a la que no se sabe si le tiene cariño, lástima o inquina.
Saludos santurrones.

2 comentarios:

yosonico dijo...

K decimos de la tipa del Spray - ambientador??
Descontamina el aire pesado de pasiones secretas?? O es la verdadera Niña Santa???????

dvd dijo...

Yo creo que va desinfectando el ambiente, que falta hacía que abrieran las ventanas en el hotel ése...

... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!