miércoles, 11 de enero de 2017

Rivette escribe #19



Suele pasar, que los autores totales, los que apenas varían su discurso a lo largo de una obra extensa, son poco o nada entendidos cuando deciden que llegó la hora de diversificar su propuesta, alentar las múltiples caras que laten bajo el artista que ha basado la práctica totalidad de su obra en imperceptibles variaciones que no son más que caras de una misma figura. Rivette no iba a ser menos, por lo que se puede considerar SECRET DÉFENSE su película (perdónenme quienes tengan que hacerlo) menos rivettiana; una especie de extensísimo thriller picado de las viruelas de las grandes intrigas familiares y traspasado por la circunspección que despiden las interpretaciones de Sandrine Bonnaire y Jerzy Radziwilowicz, que distan mucho de rozar la intensidad de, por ejemplo, LOS SOBORNADOS, con la que pretende tender puentes. El argumento gira en torno a una investigadora de laboratorio que recibe la noticia de la muerte de su padre, dueño de una gran empresa de seguridad y con el que se llevaba regular; al poco, su hermano (el siempre agradecible Grégoire Colin) le dice que va a matar al actual director de la empresa, que heredó el puesto y al que acusa directamente de asesinato. Sin embargo, la historia dará un giro radical cuando ella se adelante a su hermano, temiendo lo peor, y descubra la terrible verdad por sí misma.
A muy duras penas podríamos concebir las casi tres horas del metraje empleado por Rivette, para algo que sabemos que Lang despacharía en menos de la mitad, y que además reserva pocas sorpresas formales. Oscura y austera, puede afirmarse que, ya en 1998, su director se la podría haber ahorrado y no se habría notado.
Saludos.

... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!