sábado, 21 de enero de 2017

Guerra Mundial C



Ya me he pronunciado en multitud de ocasiones para demostrar mi nula adhesión al fenómeno zombi, que desde hace algunos años azota las pantallas con machacona insistencia, quizá para aprovechar las múltiples variantes que este género ofrece, aunque pienso a menudo en esa preocupante banalización del mal, borrando si identidad y focalizándolo en una masa anónima e incapaz de razonar, y la frase me asalta constantemente: "corrección política". Luego está el cine, claro, y a mí me gusta el cine. Y todo el mundo venía hablando muy bien de BUSANHAENG (TREN A BUSAN), que triunfó en Sitges y llegó a colarse en una muy discutida sección oficial de Cannes. Por eso me parece perentorio distinguir ambas cualidades dentro de un mismo cuerpo, para evitar la "zombificación" de la crítica, ya que estamos ante una refinada mezcla de 28 DÍAS DESPUÉS y GUERRA MUNDIAL Z, representando la primera el estado rebelde y la segunda el conservador, e intentando su director conciliar ambos extremos a lo largo de dos horas que no se hacen largas ni aburridas, pero tampoco invitan a reflexiones sociales y filosóficas, como he leído a algunos iluminados por ahí. En lugar de pajearnos, invito a los cinéfilos inquietos a que descubran los trabajos anteriores de Yeon Sang-ho, todos animados, y que desde la fastuosa THE KING OF PIGS hasta la magistral THE FAKE constituyen una de las filmografías más interesantes del país oriental. De hecho, animo a echar un vistazo a la versión animada de ésta, la estupenda SEOUL STATION, porque merece la pena.
Saludos.

... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!