lunes, 1 de abril de 2013

Una epopeya



WESTWARD THE WOMEN (CARAVANA DE MUJERES) fue uno de los westerns más populares y apreciados de su época; rodada en 1951 y con un excelente guion de Charles Schnee que adaptaba una historia de Frank Capra sobre los 5.000 kilómetros que cruzó un centenar de mujeres, desde Chicago hasta California, para encontrarse con sus futuros maridos y poblar un valle necesitado de habitantes. Tan descabellada como finalmente bien resuelta, se nota el oficio de su director a la hora de no irse mucho por las ramas y centrarse en la gran dureza de una travesía plagada de enfermedades, carencia de agua y alimentos y ataques de los indios, lo que irá mermando el ánimo hasta que, llegado el momento, tan sólo queden tres hombres y alrededor de la mitad de las mujeres. Protagonizaba Robert Taylor como el severo guía, que logrará con sus expeditivos métodos endurecer a una heterodoxa comitiva; y sin ser nunca un actor de mi agrado, debo reconocer que aquí borda el papel. Completaban la actriz de origen francés Denise Darcel, la "enorme" Hope Emerson y un extenso plantel de secundarios (más bien secundarias) de gran solvencia. Uno de esos títulos que han quedado grabados por derecho propio en el imaginario cinéfilo y popular y una odisea típicamente hollywoodense, capaz de conjugar con excelentes resultados una epopeya cuasibíblica con el sentimiento de un grupo de mujeres capaces de echarle un montón de ovarios para lograr su sueño. Imprescindible.


4 comentarios:

Mr. Lombreeze dijo...

Hombre, ésta es una de ésas que se merecen que les pongas el título en español.

dvd dijo...

¡CARAVANA DE MUJERES!... Mil perdones... Por cierto, ¿se acuerda usted de aquella bizarrada ochentera de sus paisanos oscenses de Plan?... ¿eh?...

Mr. Lombreeze dijo...

Me acuerdo perfectamente y me pareció y me parece fenomenal lo que hicieron esos muchachotes pirenaicos. Lo que sea con tal fo**ar y perpetuar la especie.

dvd dijo...

Aquella parte de Aragón es preciosa, por cierto; parece Suiza pero en bonico...

... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!