martes, 19 de febrero de 2013

Lo imperdonable



Lo del cine español no tiene perdón e improbable solución, no hay más que ver una pantomima como la de ayer para darse cuenta de que el tema intelectual y el cinematográfico, en este país al menos, no es que vayan de la mano. Películas buenas las hay, pero no se ven; en cambio se le da cancha a una forma de entender el cine que no aporta nada al avance del séptimo arte, primando la taquilla cabezonamente y obviando las nuevas formas de distribución y visionado existentes, por lo que la escisión se concreta en los que se han quedado definitivamente atrás y los que observan descorazonados cómo ir por delante no les sirve para casi nada. El ejemplo de hoy es tremebundo, porque la mejor película producida y realizada en este país el curso pasado en realidad fue hecha un año antes. Carlos Vermut, tras un brillante periplo en el corto audaz y desparasitado, intentó estrenar su ópera prima en algún sitio, incluso en esas salas donde el 25% está ocupado por el mismo título, incluso en esas supuestas salas que toman "riesgos" al programar; por supuesto no tuvo éxito, así que se fue directamente al futuro y lo hizo presente. Estrenó su película en Internet ¿Y después de todas las gilipolleces que se han dicho desde la Academia sobre esto alguien creía que no la iban a ningunear? Lo de DIAMOND FLASH no es "lo imposible", es "lo imperdonable". No es lo imposible porque para poner en pie un intrincado juego de guion, de los más originales, divertidos y avanzados que se han visto desde hace muchos años no necesita gastar una fortuna en efectos digitales que, lejos de "recrear una cierta sensación de realidad" establecen un modelo de infrarrealidad que suaviza los contornos de todo aquello que no podríamos digerir de otra forma... ¿o sí? Lo que Carlos Vermut propone en DIAMOND FLASH es una vuelta de tuerca al género de superhéroes mezclado con la película coral; mezclado con la crítica social más desgarrada; mezclado con un más que lúcido mapa del estado de hartazgo de una facción de la sociedad que se niega a seguir tomando parte de un engaño tras otro; mezclado con un trabajo de actores que extrae de su propia imperfección el valor de mantener el plano más tiempo del debido; mezclado con una sanísima pedorreta al babeo "tarantiniano", yendo mucho más lejos de lo que el norteamericano ha sido capaz de ir en su supuesta irreverencia, a estas alturas completamente domesticada; y mezclado, por último, con aquello que otro dinosaurio apoltronado como Almodóvar pretendió hacer pasar por verdadero hace unos cuantos años, que hacer películas las hacen muchos, pero tener ideas originales no se negocia en un despacho... Ni se premia frente a tu supuesto enemigo...
No les desvelo casi nada de esta maravillosa película, prefiero que se sienten frente a su ordenador y disfruten de ella sin prejuicios. Una joya.
Saludos radiantes.


13 comentarios:

Justo dijo...

No puedo estar más de acuerdo.

Tanta presunta intelectualidad y vanguardia esconde un rancio conservadurismo y, sobre todo, un conjunto de camarillas y grupos de presión que se han enquistado ahí, repartiéndose el cotarro.

En mi caso no he visto Diamond flash -te prometo que lo haré- pero sí Animals, la ópera prima de Marçal Forés, que en Madrid se estrenó en una o dos salas y duró apenas una semana. Tuve la suerte de verla y me conmovió, y me parece indignante y desolador que se la haya ninguneado de esta manera, cuando está claramente por encima del 90% de lo que se premió.

Claro que en los premios de la Academia del Cine Catalán -la película es de allí- ocurrió lo mismo, lo cual es aún más grave, teniendo en cuenta lo reducido de la producción cinematográfica en Cataluña.

En fin.. qué vamos a decir si la película más laureada en la historia de los Goya es el Mar adentro de Amenábar, que a mí me recuerda a un Estrenos TV de los que echaban los domingos.

Un saludo

Cinemagnific dijo...

La caterva de gentuza del cine español "conocido" tendrá lo que se merece: no quieren sus películas ni gratis. Lo de la gala fue de puta vergüenza, su opinión es absolutamente partidista y sólo se mueven mirando por su culo. Después, cuando en 2 o 3 años "Torrente 5" sea la película más taquillera de la cartelera "oficial españolita", se volverán a preguntar ¿Qué es lo que pasa?

Ahora mismo me bajo esta, que me fio siempre de tu criterio ;)

Mr. Lombreeze dijo...

Ay qué pena me dan los artistas, cuanto cumplen por culpa del IVA. Madre mía, qué bochorno de gala.
Pfff, qué pereza me da esta película. La tengo en mi disco duro, esperando...

Pfff, qué pereza me da esta película. La tengo en mi disco duro, esperando...

Por alusiones, Lo Imposible, Blancanieves o Grupo 7 no suponen un antes y un después en la historia del cine, aunque un poco sí en la historia de nuestro cine, pero no dejan por ello de ser películas notables muy superiores a la media de lo que se exhibe.

Comparado con lo que no se exhibe... pues...
Pero para lo que no se exhibe ya está internet, que lleva cuernos y rabo.

Mr. Lombreeze dijo...

FE DE ERRATAS: "cuánto sufren" cosas del smartphone... lo mismo que la repetición del "Pfff"

dvd dijo...

Esta es muy buena por una cosa que no tiene ninguna de la de los Goya: no se ha visto nada semejante antes... a lo mejor en Muchachada Nui, pero eso no es cine ¿verdad?...

maryshelley dijo...

Además de lo importante que es el cine, lo imperdonable es que esa caterva de izquierdistas caviar, se pasen el día pidiendo subvenciones, protestando contra el gobierno-sólo el de derechas-, manipulando por amiguismo a través de sus medios, y lo más imperdonable es que se dicen "intelectuales", sólo hay que ver las películas que perpetran y premian para saber que el IVA al 21% me parece poco.
¿Por cierto protestamos los demás por la subida? sí, pero con motivos.
Pase lo que pase tengo por costumbre no ver películas en las que gente de esa calaña está.
Y Bardem y Pe de vacaciones en Las Bahamas alquilando helicópteros para despitar a la prensa, e hidroaviones (dos) pra ir al otro lado del paraíso.
De lo suyo gastan, pero de lo mío no.
Un abrazo

dvd dijo...

Hay una cosa que me desmoraliza aún más, y es que se mezcle el tema político con el cine pero desde fuera. Es decir, que no exista una vocación real de los cineastas españoles por vapulear el estado de las cosas tan deleznable que tenemos, pero que se agarren a un micrófono/altar para vociferar verduleramente, y sólo porque se les da ese minuto de gloria. De acuerdo, todo el mundo tiene el derecho a decir lo que quiera ¿Pero no sería más adecuado que el cine español se proyectara a sí mismo como una posibilidad de "voz del y para el pueblo"?... Y ahí lo dejo...

Mr. Lombreeze dijo...

Sería deseable que también se denunciaran las cosas desde las trincheras, o sea, desde el ámbito del cine reivindicativo y militante. Pero no se puede negar que un creador tendría también derecho a manifestar su descontento aunque su vocación artística fuera la comedia amable o las sombras chinescas. Dicho esto, las reivindicaciones de los Goya, más allá del discurso institucional, me parecen fuera de lugar. Entendería que desde ese púlpito se mandaran otro tipo de mensajes menos subrepticios, del estilo "oye tú, espectador, hijoputa, déjate las perras en nuestro cine que esto se nos viene abajo". Pero es una proclama arriesgada porque el espectador podría responder "que te den, la última semana del mes en mi casa solamente comemos huevos fritos con patatas y no me dais pena". El caso es que mientras tanto las operadoras de internet siguen forrándose. A ver si vamos centrando el tiro porque el cine gratis no existe. Para bajarse una peli de un portal de descargas hay que pagar 30 eurazos al mes. Nosotros soltamos la pasta, que se acuchillen entre ellos por el botín, ¿no?. Ésa es la filosofía que siempre han predicado los neoliberales propietarios de las grandes empresas.

dvd dijo...

Bastante de acuerdo con eso, ya lo sabes... ¡¡¡yo pago 40!!!...

Mr. Lombreeze dijo...

30... ¡¡¡+IVA!!!

dvd dijo...

Claro... claro...

Mr. Lombreeze dijo...

Hombre, pedorreta a los que babemos porTarantino.., yo percibo bastante admiración del creador de esta película hacia Mr. Tarantino. Es evidente que Diamond Flash aborda lo mismo que "inventó" PULP FICTION: el anecdotario de la épica, pero lo hace un poco a lo Shyamalan en EL PROTEGIDO. La Historia es un ¿homenaje? al Peter Parker que después de salvar al mundo disfrazado de Spiderman llegaba a su apartamento y se encontraba la nevera medio vacía con un cartón de leche agria. A mí la película me ha gustado mucho porque no puedo dejar de pensar que está hecha con cuatro pesetas y el resultado se revela mucho más meritorio, claro. Entiendo que con ese dinero no se puede mover una cámara, es más, no se puede ni tener una cámara de verdad, así que los encuadres fijos y las tomas largas están justificadísimas y, además, funcionan bien. Los actores cumplen a la perfección. Es una historia muy de autor pero no la encuentro tan lejana a la sensibilidad del espectador medio como otros experimentos más radicales y más aburridos. Desde el momento en el que te preguntas "¿pero quién cojones es Diamond Flash?" ya generas la energía suficiente como para conectar con el metraje. Y el director consigue que te hagas esa pregunta. La paradoja de la peli, que no voy a contar, ofrece la posibilidad de muchas interpretaciones. En DEXTER se apunta algo parecido de una manera mucho más convencional, of course. Creo que debería crearse otra categoría en los premios Goya que se llamara.., no sé.., mejor película independiente o experimental o alternativa o como fuera pero que cumpliera la función de conseguir promocionar este tipo de obras para facilitar el acceso a la financión de nuevos proyectos de sus realizadores. Unos realizadores que acabarían domesticándose, seguro, pero también, con mucha probablidad, creando por el camino grandes películas. Es lo que les pasó a Almodóvar o a Peter Jackson pero oye, gente como ésta se ha ganado el derecho a decir hoy día lo que comentábamos de Unamuno: "que inventen ellos". Y uno de esos "ellos" puede ser, debería ser, Carlos Vermut. Ojalá tenga suerte.

dvd dijo...

Lo del premio alternativo estaría bien, pero es inviable desde que a alguien se le pinzó un nervio cerebral y premiaron a Jaime Rosales...

... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!