lunes, 18 de febrero de 2013

La humildad sincera en el cine



Ayer fueron los Goya, lo que me da pie a escribir un poco sobre LE BOUCHER, del maestro Chabrol ¿Por qué? Pues porque no tiene nada que ver.
También porque es una película impresionante, una de las más poderosas de una filmografía extensa, coherente y excitante en su diversidad; en último término, porque Chabrol hizo uno de los mejores homenajes que uno puede hacerle a alguien a quien admira.
LE BOUCHER es Hitchcock, puro y sin fisuras, pero uno puede hacer dos cosas según su grado de inteligencia, certeza y sensibilidad: puede copiar y encubrirlo con el barniz, brillante y esplendoroso, de la "propia versión", o puede, que es lo difícil, reescribir por completo a otro autor y adaptarlo a nuevos desafíos, formales y semánticos. Así, la elegancia del británico da paso, sin que el relato se resienta, a una tosquedad necesaria, teniendo en cuenta el ámbito rural (de provincias) en el que se sucederan varios compases de ritmo alterado. Francia, la Francia de Chabrol, no es el Nueva York o el San Francisco de Hitchcock, por mucho que éste no necesitase grandes implicaciones con el entorno. Empezamos con una celebración, una boda; la maestra del pueblo charla con el carnicero y hay un larguísimo travelling que llevará a ambos desde el festejo a la casa de la primera, pero el carnicero se despide. Pero volverá, y Chabrol maquina su diabólico guion a partir de dos o tres secuencias encadenadas que sentencian el devenir del film. Si hay un asesinato, habrá una sospecha, pero también paralelismos que son mostrados; la vida sigue, asistimos a la pequeñez de unos actos, a un intento de comprensión, casi una investigación paralela, pero casi importa más si podemos entender cómo dos seres humanos tan diferentes entre sí son capaces de compenetrarse y aceptarse incluso en un entorno de abyección. Eso es psicología, la de Chabrol mostrándonos cómo se puede volver a Hitchcock sin pisotearlo; después llegará el horror, y mucho peor de lo que lo esperábamos.
Saludos post-gala.

3 comentarios:

Cinemagnific dijo...

Joder si estoy perdido: ni me enteré de que fueron los Goya. Entre lo poco seguidor que soy en general del cine español (salvo excepciones) y lo mal que me caen los vendidos e hipócritas de sus famosetes y gerifaltes es que no estoy en el mundo XD

LE BOUCHER... Joder, ADORO esta película y me parece una de las cumbras más redondas de Chabrol. Nunca me canso de verla: es perfecta, en todo, en absolutamente todo. Además de un homenaje como has dicho, es un estudio fascinante del ser humano y de la sociedad de su tiempo. Me flipa!!!!!!!!!! :)

dvd dijo...

Mejor que Tadeo Jones es... vaya que sí...

Mr. Lombreeze dijo...

Cojonudísima peli, sí señor.

... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!