jueves, 7 de julio de 2011

Vamos... alégrame la tarde...



Vaya por delante que si no pongo una película como HARRY BROWN en la sección de los Domingos es debido única y exclusivamente al respeto y admiración que le profeso a cierto mañico que adora esta psicotrópica vuelta de tuerca al mito de otro Harry, Callahan. Pero si ni siquiera el bueno de Eastwood se atrevió a tanto, y dejó (acertadamente) al dios del Magnum 44 justo antes del borde de la jubilación, no comprendo a santo de qué realizar un telefilm de perfil bajo que viaja por aquellos mismos raíles y sustentarlo en un Michael Caine que es lo único decente de la película, y que sale indemne porque elegancia y oficio son dos cosas que le sobran.
No hay mucho que contar aquí que no hayan visto en DIRTY HARRY o alguna de sus secuelas, excepto el hecho de que Caine interpreta a un ex militar, ya jubilado, que añora a su esposa y va al pub a jugar ajedrez con un viejo colega. De repente, empiezan a suceder cosas en el barrio de Harry; hay pandillas de delincuentes que intimidan, roban y trafican con droga. Es loable el intento del guionista por centrarse en Brown, su progresiva transformación de un viejo que no quiere problemas en un tipo que comprenderá que el fuego sólo puede combatirse con fuego; el problema es que el director no lo entiende así y plaga el insufrible metraje de lugares comunes y casquería poco fina, con una terrible sensación de ya visto que me parece poco discutible. HARRY BROWN pretende ser trascendente en cuanto a las drásticas decisiones que su protagonista ha de ir tomando y cómo le irán afectando, pero sin el menor tacto ni templanza; otra magnífica actriz, Emily Mortimer, queda ridiculizada en un pírrico personaje que parece salido de cualquier teleserie; y hay algunos "malvados" de auténtica opereta, como ese indescriptible tipo de color verde (supongo que sería la luz) que da más risa que otra cosa. Total, que al final todo se desmadra y lo que podía haber sido una espléndida reflexión acerca de la violencia y sus sinsentidos (véase, por ejemplo, CÓDIGO DESCONOCIDO, de Haneke) termina en dos o tres tiroteos sin mayor importancia y, claro, sin el magnético carisma de Eastwood. Yo no se la recomiendo a ustedes, pero cierto gusano lo hará por mí, no se preocupen.
Saludos en el punto de mira.

6 comentarios:

Kinski dijo...

Pués a mi me parece una peli notable, en fin pa'gustos colores.
Saludos.

Möbius el Crononauta dijo...

Pues por lo que cuentas más que Harry esto va de Paul Kersey

Mr. Lombreeze dijo...

jajjaja,

gracias, gracias por este brindis.

A todos los miles de fans que siguen mi blog les remito al mismo para saber por qué a mí sí me gusto. Les recuerdo que Kinski me refrenda.

Y a todas aquellas hordas salvajes que consideran que no tengo ni puta idea de cine, les diré que si el anciano de Gran Torino parece el jubilado de El Sargento de Hierro, el anciano Harry Brown es el jubilado de Harry Palmer.

No es una peli magistral, sin duda, y tiene algunos defectos que enfatiza, -manipulando sus mentes-, el redactor de este post, pero es una película que yo creo que va a gustar a un porcentaje muy alto de futuros espectadores.

Coincido con Kinski en la calificación de "notable".

dvd dijo...

¡Venga ya... notable ni notable!... Usted sí que está senil desde que abandona su puesto de francotiroteo y se dedica a pasear con su santa por malecones varios... Dicho con todo el cariño, claro...

Mr. Lombreeze dijo...

Pues yo creo que usted sí que necesita darse un pase0 por el malecón con sus santa, que empieza un post hablando de una peli como Harry Brown para acabar hablando de Haneke.

Vamos, vamos, porque me consta que es usted un sabio y un poeta, que si no pensaba que era otro gafapasta de estos que hacen blogs de cine con sus haneke por aquí, haneke por allá...

dvd dijo...

Es verdad, Lombreeze, es verdad. Sólo me lo impiden dos cosas: odio el mar y este año las vacaciones llegan en Agosto, por ese orden. Un besazo en toda la calva...

... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!