miércoles, 29 de junio de 2011

Pasando de modas



Sólo a un cineasta como Aki Kaurismäki se le podía ocurrir (y luego permitírsele, visto el resultado) desdoblar una obra tan universal, como es Hamlet, salir airoso y además reinventar el mito con dos armas que siempre le han funcionado en su personalísimo cine: un humor descarnado y una intemporalidad que, admirablemente, le han conferido a HAMLET LIIKEMAAILMASSA (HAMLET VA DE NEGOCIOS) una actualidad inusitada. Primero porque sus casi inamovibles códigos estéticos, que en su caso se funden con los éticos, han servido de inspiración y guía a una legión cada vez más numerosa de "imitadores", que han usado sus preceptos creadores para organizar su propia obra; entre los que podríamos destacar un gusto obsesivo por la puesta en escena, una mirada hacia sus personajes repleta de compasión y comprensión, y una narrativa que no por pausada puede considerarse lenta, sino minuciosa. Con un regusto irónico verdaderamente encomiable, Kaurismäki traslada al atormentado príncipe danés al Helsinki de 1987, donde se ha convertido, tras la inesperada muerte de su padre, en el mayor accionista de una importante empresa. En este caso, y sin disimular todas las maquinaciones y ardides empleados por el personal de la empresa, al director finlandés le interesa sobre todo mostrar la progresiva pérdida de contacto de este moderno Hamlet con la realidad que le cerca cada vez más y que busca su propia destrucción únicamente por obtener el control de la empresa. Será seducido, vejado, ultrajado y hasta atacado físicamente, incluso empujado al suicidio, lo que le convertirá en un neurótico al que todo lo "importante" se la trae al fresco, mientras maquina un plan maestro mediante el que no sólo sobrevivirá a su diabólico entorno, sino que podrá ir eliminando a sus conspiradores. Filmada en el Blanco y Negro que tan bien le ha salido siempre a Timo Salminen, HAMLET VA DE NEGOCIOS es uno de sus films más dinámicos y divertidos (se trata de mi sentido del humor, no lo olviden), además de que se ve hoy día, en plena crisis económica (y sobre todo de valores), con una vigencia asombrosa. Véanla este verano con la luz apagada, mientras las olas hacen su trabajo ahí fuera...
Saludos no negociables.

3 comentarios:

Mr. Lombreeze dijo...

Una peli buenísima, pero bueno, como todas las de este maestro del cine y del Arte del que soy un grandísimo admirador.

dvd dijo...

La que ha presentado este año en Cannes ha sido, según la prensa, la mejor de todo el certamen...

Crowley dijo...

A mí este director no me acaba de convencer, al menos lo que he visto, pero me apunto la recomendación, que me fio de tu criterio.
Un saludo y gracias por la recomendación.

... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!