sábado, 7 de mayo de 2011

Locas de amor #3



Un descomunal ejercicio de abstracción. Así es como habría que tomarse, y no de ninguna otra manera, una historia como la narrada en JUANA LA LOCA, de Vicente Aranda. Capas y más capas; históricas (con H mayúscula), retóricas, religiosas, de índole social, posibles correspondencias temporales... y así hasta llegar a lo que de verdad importa, que despojado de todo esto podría ocupar quince minutos de "Al salir de clase". Sí, ya sé que yo soy un fariseo y un provocador, pero no puedo resistirme a decir este tipo de cosas fundamentalmente por los motivos que ya son de sobra conocidos, como la imparable tendencia del cine español en tirar el dinero en producciones añejas y añojas; polvorientos descosidos sin más torta que la que algunos excelentes profesionales son capaces de darle, para luego llorar desconsolados porque son películas que nadie va a ver. Jaja, digo yo, señor Cerezo. Usted tiene que rodar, señor Aranda, una escena en la que los actores principales dicen una línea y media de guión, pero les vamos a poner quinientos lugareños vestidos de época, que da más caché por si vamos a los oscar; además, que paga aquí el Aznar... digo, los contribuyentes... Así que lo que la pazguatería de este pazguato país vio en su momento como "una fiel recreación histórica" (aunque esto de Juana la Loca contenga un 90 % de suposiciones) no es más que lo de siempre, dinero tirado a la basura y premios gremiales del círculo interno y autocomplaciente. Una puta mierda, vamos, parafraseando al gran MM. Pilar López de Ayala hace lo que puede, la mujer; pero me parece descabellado dejarlo todo ahí y no señalar lo importante, que es cómo las buenas ideas, al menos las novedosas, al menos las arriesgadas, se pudren en un cajón, mientras los productores (especie que deseo de todo corazón que se extinga de una vez en este país) embalsaman cortinas y alfombras rojas en una falaz celebración del desconocimiento. Si no la han visto, se lo digo yo: no la vean. Mejor busquen JUANA LA LOCA, DE VEZ EN CUANDO, de Mariano Ozores, al menos no se les indigestarán las palomitas.
Saludos del majara.

5 comentarios:

Cinemagnific dijo...

Desde Amantes y salvo cosillas medio apañadas de vez en cuando, Vicente Aranda está MUERTO. Y mira que fue provocador en sus inicios. Una pena.

Eso sí, Juana la Loca, a pesar de ser un bodrio como bien dices, es infinitamente mejor que lo que vino después: Tirante el Blanco, la basura más hedionda vista en mucho tiempo. No sé si la has visto, pero es LO PEOR del cine español en décadas, una suerte de Juana la Loca pero más cutre y apestosa todavía.

Pierrot dijo...

No puedo estar más de acuerdo. En los 90 veía mucho cine español y tenía otra concepción de él. Incluso fuera, yo que he vivido en UK, se nos veía como una especie de nuvelle vague. Pero eso, los productores deben haber hecho piña ante el cine independiente de bajo presupuesto.

Eduardo dijo...

Lo de Aranda es de traca. Caga una peli tras otra y ahí lo tienes, viviendo del asunto...

dvd dijo...

... y Ventura Pons... y Almodóvar... y Trueba... y Bigas Luna... y Armendáriz...

David C. dijo...

Le das duro. Me llama la atención la película "JUANA LA LOCA, DE VEZ EN CUANDO". Saludos.

... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!