RESTORATION es la historia de un tipo con mediano talento, un médico en la corte del rey Carlos II, aficionado a las juergas y el exceso, que un día se ve sirviendo directamente al monarca tras curar a su pobre Spaniel, lo que el otro aprovecha para encasquetarle un matrimonio de conveniencia con una cortesana, a fin de encubrir que realmente se trata de la "real" amante. Tras el jolgorio a ras de suelo, Robert Maribell vive como un verdadero noble, en un palacete rodeado de cuantas mujeres quiera, y sumido en una fiesta sin fin. Pero Meribell, empeñado en llamar a su mala fortuna, comete el único pecado que no le es permitido: enamorarse de la favorita; que para colmo ni le corresponde. Descubierta la afrenta, es nuevamente arrojado al barro, pero diversos avatares le hacen recobrar el seso y abrazar la virtud, culminando así la verdadera "Restauración". Y poco más puede decirse de una película que sólo es entretenida por tres cuestiones: su estupendo reparto, con un joven Robert Downey Jr. dando réplica a un Sam Neill que hubiese requerido mayor profundidad, junto a las apariciones de Hugh Grant, David Thewlis, Meg Ryan o Ian McKellen; la acertada elección de diversas obras de Henry Purcell, en detrimento de la tontería de Newton Howard; y, sobre todo, un diseño de producción deliciosamente barroco, rozando el horror vacui, que me hizo pensar en un solo término: precariedad progresiva.
Se puede ver.
Saludos.

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