lunes, 19 de octubre de 2026

Algo se muere...


 
Con la precisión de un reloj, los hermanos Esteban Alenda (SIN FIN) registraban una desgracia irreversible, pero que no es tal. O sí, dependiendo de qué es lo que se nos cuenta. Ese reloj ha de llegar a un punto en el que las manecillas ya no avanzan, porque lo que muere no sigue. En MATAR A UN NIÑO, la inconfundible voz de Manolo Solo nos guía hacia la fatalidad con tranquilidad escalofriante. "Un niño va a morir", se nos recalca insistentemente, y quizá sea verdad. Pero también es verdad que es Domingo, papá hace un crucigrama en la cocina, mamá prepara el café y a lo mejor, cuando papá se tome el café y termine el crucigrama, lo llevará a pescar. A lo mejor.
Son nueve minutos que merecen mucho la pena.
Saludos.

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... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!