martes, 9 de octubre de 2012

Follar



SHAME es una película que, desde su propia premisa argumental, ha de lidiar con un problema de envergadura y que un espectador medianamente avisado apenas si puede pasar por alto. El segundo film de Steve McQueen, siempre el reto más complicado, es solventado con pericia de veterano gracias a un impecable trabajo de imagen, quizá de los más depurados que hemos visto en el cine reciente. Esta historia acerca de la adicción sexual (la más denostada de las adicciones) dejaría cien posos diferentes desprovista de sonido, tal es la inusual potencia de su imagen y, otra vez, la poderosa presencia de un omnipresente Michael Fassbender, o "cómo hacer carne un trabajo sobre la fantasmagoría". El problema es, por supuesto, que un adicto sexual con la planta de Fassbender, sin ataduras, con un trabajo súperremunerado, y que además es altamente atractivo para el sexo opuesto, no cuela... pero sí cuela. Fassbender no gesticula, ni se muestra nervioso o alterado; su recital se compone de la ferocidad del lobo hambriento que es capaz de esperar a que la víctima se termine de debilitar o, por el contrario, adoptando una patética sumisión ante el acorralamiento. Brandon, un producto genuinamente surgido de los edificios acristalados, es un fantasma que se ha hartado de vagar por la ciudad; su sexualidad es compulsiva porque es incapaz de encontrar una razón para apreciar al "otro", y ese otro (especialmente reveladores dos momentos: la canción interpretada por una Carey Mulligan no menos ensimismada y el salvaje descenso a los infiernos de la noche del final) es un espejo deformante que nos da la imagen deformada de este cazador hastiado. Sus grandes hallazgos están en la intención de McQueen por que seamos nosotros quienes adivinemos qué diablos está pensando Brandon mientras observa a una mujer; su hándicap (puede que el único) es demostrar que esto es algo que realmente nos puede llegar a interesar. Aunque, una vez puesto el espejo frente a nosotros, la imagen devuelta nos pueda horrorizar.
Saludos bajo las sábanas.

5 comentarios:

Kinezoe dijo...

No me transmitió demasiado a pesar de su manifiesto tirón visual. Para mí, un trabajo interesante pero con poca chicha tras su cuidada fachada. No sé, a lo mejor me cogió en un día tonto...

dvd dijo...

Pues aquí no coincidimos. No siempre puede ser...

Mr. Lombreeze dijo...

Bueno, es que aparte de denostada es también una adicción cuestionada, ya que muchos psiquiatras no la consideran como tal.

Una peli muy bonita para una historia que no me interesó en absoluto.

ricard dijo...

La he vuelto a ver hace poco y me parece uno de los mejores títulos de la última temporada, cine en estado puro. Puede que no tenga historia, pero tiene un personaje; y este personaje tiene un (gran) actor; y este actor tiene un (gran) director. Saludos.

dvd dijo...

A mí me parece un actor enorme... enorme...

... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!